jueves, 10 de octubre de 2013

EL IMPACTO DE LA VERDAD


Y el mismo Dios de paz os santifique por completo. 1 Tesalonicenses 5:23.

Cristo representa la verdad como un tesoro que se encuentra oculto en el campo, y debe ser buscado diligentemente por los hombres y las mujeres que desean poseerlo. En el campo de la revelación están escondidas las riquezas inescrutables de Cristo… Cada parte del campo de la revelación debe ser explorado y buscado diligentemente, con esfuerzo perseverante, de manera que las joyas preciosas de la verdad puedan recompensar al buscador diligente y puedan ser restauradas a su estructura adecuada en el plan de redención. Dejen que el taladro se hunda profundamente en las minas de la verdad. Si usted se allega a la búsqueda en las Escrituras con contrición de alma, con un espíritu humilde y dispuesto a aprender, su búsqueda será recompensada con tesoros ricos y preciosos…

En las enseñanzas de Cristo, la doctrina del Espíritu Santo aparece con prominencia. ¡Qué tema tan vasto para contemplarlo y recibir ánimo! ¡Qué tesoros de verdad añadió al conocimiento de los discípulos su instrucción sobre el Espíritu Santo, el Consolador! Abundó sobre este tema para consolar a sus discípulos en la gran prueba que pronto experimentarían, para animarlos en su tremendo chasco…

Y aunque Cristo destacó tanto este tema sobre el Espíritu, ¡cuán poco se medita sobre él en las iglesias! El nombre y la presencia del Espíritu Santo casi son ignorados; pero la influencia divina es esencial en la obra de perfeccionar el carácter cristiano…

El Señor nos ha dado la debida orientación para que podamos conocer su voluntad… Los que son guiados por el Espíritu Santo afirman el ancla detrás del velo, donde Jesús entró por nosotros. Investigan en las Escrituras con toda seriedad, y buscan la luz y el conocimiento que puedan guiarlos en medio de las perplejidades y los peligros que encuentran a cada paso…

Para el corazón sincero, contrito, la verdad es verdad; y si se le permite, santificará el alma y transformará el carácter a la imagen divina… Quienes advierten cuál es el carácter de la obra que deben hacer para representar a Cristo, caminarán con cuidado y temblor ante Dios, mirando a Jesús, quien es el Autor y Consumador de su fe. No se atreven a confiar en sí mismos, no se atreven a encender un fuego propio y a caminar entre las chispas de su propia leña, porque el Señor ha dicho que los tales se acostarán con pena. El Señor ha confiado a su pueblo los tesoros de la verdad sagrada -Signs of the Times, 14 de agosto de 1893.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"

Por Elena G. de White

SOMOS CARTAS ABIERTAS


Ustedes mismos son nuestra carta, escrita en nuestro corazón, conocida y leída por todos. Es evidente que ustedes son una carta de Cristo, expedida por nosotros, escrita no con tinta sino con el Espíritu del Dios viviente; no en tablas de piedra sino en tablas de carne, en los corazones. 2 Corintios 3:2-3

Fue cerca de la época navideña, cuando llegó a nuestro buzón de correos una carta abierta. Aunque la dirección estaba escrita correctamente, el cartero cometió un error y la depositó en otro buzón. La persona que la recibió la abrió por error y la leyó, aunque luego la dejó en forma anónima en nuestro buzón.

Afortunadamente era una carta de felicitación que un familiar lejano nos enviaba en ocasión de las fiestas navideñas.

Es sabido que cualquier persona puede leer una carta que está abierta y que su mensaje, ya sea bueno o malo, se puede esparcir como las hojas que lleva el viento. En la Biblia encontramos un texto donde se nos compara con una carta abierta. Así lo expresó el apóstol Pablo: “Es evidente que ustedes son una carta de Cristo, expedida por nosotros, escrita no con tinta sino con el Espíritu del Dios viviente; no en tablas de piedra sino en tablas de carne, en los corazones. Esta es la confianza que delante de Dios tenemos por medio de Cristo” (2 Corintios 3:3-4).

Amiga, nosotras somos esas cartas abiertas, y en cierto sentido somos también quienes las expedimos. El deseo de Dios es que el mensaje que llevemos haya sido grabado en nuestros corazones mediante la pluma del Espíritu de Dios. ¡Oh, qué gran privilegio! Sin embargo, recordemos que eso también implica una gran responsabilidad.

Hermana, ¿cuál es el mensaje que el mundo puede leer en ti? ¿Qué mensajes son los que fluyen desde tu corazón? El apóstol nos amonesta: “También nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús” (Hebreos 12:1-2).

Seamos cartas abiertas, querida amiga, ante un mundo que nos observa. Ojalá que todo ojo que fije su mirada en nosotras pueda identificarnos como portadoras de mensajes de salud, vida y salvación. Eso será una realidad siempre que busquemos orientación en la eterna y santa Palabra de Dios, la Biblia.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

UN CORAZÓN NUEVO


Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu
(Salmo 51:10).

Es posible que hayas leído algo sobre el efecto Mozart. En 1993, Rauscher, Shaw y Ky investigaron el efecto que tenía escuchar la música de Mozart en el razonamiento temporal espacial. Descubrieron que había una mejoría por un período de tiempo en aquellos que la escuchaban antes de hacer el examen. Los resultados fueron publicados en la famosa revista Nature. Al siguiente año el columnista Alex Ross del New York Times escribió que “experimentos científicos” apoyaban la idea de que escuchar a Mozart hacía más inteligentes a las personas. Todo esto resultó en un aumento en las ventas de discos con música de Mozart y otra música clásica que, según aseguraban, harían más inteligentes a los bebés. Los estados de Georgia y Tennessee en Estados Unidos regalaban discos compactos con música clásica a las nuevas mamás y el estado de Florida ordenó que se tocara música clásica y de Mozart en las guarderías públicas.

Otros estudios científicos han puesto en duda la validez del efecto Mozart. De hecho, el estudio original no aseguraba que la música de Mozart puede hacer a las personas más inteligentes, solamente sugiere que hay una mejoría temporal en el razonamiento lógico y que, de hecho, esa mejoría es pasajera. Lo que sí está fuera de duda es que un intenso entrenamiento musical durante la infancia, cuando el cerebro es joven y moldeable, produce cambios sorprendentes en la anatomía de ese órgano. Imágenes magnetoencefalográficas demuestran que ciertas regiones del cerebro, como el cuerpo calloso, la corteza auditiva y el plano temporal, se desarrollan mucho más.

Todo esto habla de la importancia de los primeros años en la formación del individuo.

Muchas veces se afirma que el carácter de una persona ha sido formado básicamente a los siete años. Este es un pensamiento aterrador. ¿Somos prisioneros del éxito o del fracaso de nuestros padres al formarnos cuando éramos niños? ¿Qué esperanza tienen aquellos que fueron descuidados o expuestos a la violencia desde la infancia?

La Biblia no nos deja sin esperanza. Dice que Dios puede renovar nuestra mente. No sabemos todo lo que estos milagros implican, pero podemos observar las evidencias en la transformación milagrosa de muchas personas. Esto es lo que el salmista le pidió a Dios cuando dijo: “Crea en mí un nuevo corazón”. Este milagro puede empezar a producirse en tu vida hoy, si lo deseas. ¿Tienes tal anhelo?

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

DOS VECES MUERTO


Lugar: Maine, EE.UU.

Palabra de Dios: Romanos 6:4

¿Oíste hablar del hombre que murió dos veces? Su nombre era George Cobb, y si viajas a Brunswick, Maine, verás su lápida en el cementerio de Vamey. Como puedes imaginar, la lápida del señor Cobb ha recibido mucha publicidad. Hasta apareció en el programa Aunque usted no lo crea, de Ripley, como la tumba del hombre que murió dos veces. En ella, se encuentra la siguiente inscripción:

“Dedicada a la memoria de George Cobb

Nació el 10 de junio de 1794

Murió el 10 de noviembre de 1843

Edad: 88 años

Se quedó dormido el 9 de mayo de 1882”.

¿Cómo puede un hombre morir dos veces? O ¿cómo puede un hombre que murió en 1843 quedarse dormido en 1882? Como puedes haber adivinado, el señor Cobb no estaba hablando de una muerte física la primera vez; se estaba refiriendo a su bautismo. La Biblia describe el bautismo como una muerte. Romanos 6:4 nos dice: “Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva”.

Cuando decidimos aceptar a Cristo en nuestras vidas y ser bautizados, estamos despidiéndonos de nuestra vieja vida. Pero, eso no  es todo: estamos aceptando una nueva vida en Cristo. La lápida del señor Cobb no parece tan extraña entonces, ¿verdad? Él quería que todo el mundo supiera que en 1843 aceptó a Cristo y murió a sus pecados.

¿No te gustaría hacer lo mismo?

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

LOS GEMELOS DIFERENTES


Tu oración: Querido Padre, hoy deseo recibir tus bendiciones celestiales.

Versículo para hoy: «Por favor, dame un poco de ese guiso rojo que tienes ahí, porque me muero de hambre». Génesis 25: 30.

JACOB y Esaú eran gemelos y aunque eran hermanos, los dos preferían realizar diferentes actividades.

A Esaú le gustaba ir a cazar animales, cada mañana tomaba arco y flecha y corría al campo en busca de animales.

En cambio Jacob prefería estar cerca de su mama y ayudar en los quehaceres de la casa. En cierta ocasión Esaú regreso muy cansado del campo y con mucha hambre, su hermano Jacob estaba revolviendo una rica sopa de lentejas Esaú olio ese rico guisado y le pidió a Jacob un poco.

Pero Jacob antes de servirle le dijo: «Dame tus derechos de hijo mayor». Esaú tenía tanta hambre que le dio los derechos a su hermano Jacob.

Tener esos derechos era muy importante, no solo por la riqueza que el padre les daba sino por la bendición de Dios.

Todos esos derechos de hijo mayor eran muy valiosos, pero Esaú prefirió comer un plato de lentejas a recibir las bendiciones de Dios.

Los amigos de Dios prefieren las bendiciones del cielo a las cosas que ofrece este mundo.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

miércoles, 9 de octubre de 2013

EL PROPÓSITO DE LA GRACIA


Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. Efesios 2:8.

El propósito y el plan de la gracia existieron desde toda la eternidad. De acuerdo con el determinado consejo de Dios, el hombre debía ser creado, dotado con la facultad de cumplir la voluntad divina. Pero el extravío del hombre, con todas sus consecuencias, no estuvo oculto de la vista del Omnipotente, no obstante lo cual tal circunstancia no lo detuvo en la realización de su propósito eterno; porque el Señor quería fundar su Trono en justicia. Dios conoce el fin desde el principio. “Las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo” (Hebreos 4:3). Por lo tanto, la redención no fue una improvisación ulterior, un plan formulado después de la caída de Adán, sino un propósito eterno que habría de cumplirse para bendición no solo del átomo que es este mundo, sino también en beneficio de todos los mundos que Dios ha creado.

La creación de los mundos, el misterio del evangelio, tienen un solo propósito, a saber: revelar a todas las inteligencias creadas, por medio de la naturaleza y de Cristo, las glorias del carácter divino. Mediante el maravilloso despliegue de su amor, al dar “a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna” se revela la gloria de Dios a la humanidad perdida y a los seres inteligentes de los otros mundos. El Señor del cielo y de la tierra reveló su gloria a Moisés cuando ofreció su oración a Jehová en nombre del idólatra Israel y rogó: “Te ruego que me muestres tu gloria” (Éxodo 33:18)…

Es el privilegio de todo seguidor de Cristo contemplar la gloria de Dios, entender su bondad y saber que él es un Dios de misericordia infinita y amor…

Jesús vino a revelar al Padre, a dar a conocer su gloria ante la humanidad. Nadie fue excluido de los privilegios del evangelio…

El misterio del evangelio había sido hablado en el Edén cuando la pareja perdida sintió por primera vez la culpa de la transgresión, porque Dios le dijo a la serpiente: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” (Gén. 3:15). Si Satanás hubiera podido tocar la cabeza [de la Simiente] con sus tentaciones engañosas, la familia humana se habría perdido. Pero el Señor había dado a conocer el propósito y el plan del misterio de la gracia, porque “de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16) - Signs of the Times, 25 de abril de 1892; parcialmente en La maravillosa gracia de Dios, p. 129. 

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

ALABEMOS AL SEÑOR


¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! Alabaré al Señor con todo el corazón en la asamblea, en compañía de los rectos. Grandes son las obras del Señor; estudiadas por los que en ellas se deleitan. 
Salmo 111:1-2

Existen dos instituciones sagradas que Dios estableció al principio de la creación de este planeta, en el mismo huerto del Edén. Esas instituciones son la familia y el sábado. El Señor sabía que ambas son fundamentales para la felicidad de la raza humana, y desde el mismo principio derivó nuestra atención hacia ellas.

La familia es un baluarte que resguarda nuestra salud mental, emocional y espiritual, así como la de todos sus integrantes. En el hogar, gracias al amor mutuo y correspondido, podemos llegar a entender un poquito mejor el gran amor que Dios siente por todos nosotros, que somos sus criaturas. Asimismo, gracias al sábado, instituido como el día consagrado a la adoración al Creador, tiene lugar cada semana una comunión única con nuestro Padre celestial.

Dios desea no solamente familias “buenas”. Él espera que seamos familias “consagradas”. Y es en la iglesia, unidos todos en espíritu y también corporalmente, donde debemos rendir honra, gloria y alabanza al autor de toda vida y de todo bien. Nuestro anhelo debe ser: “Proclamaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré” (Salmo 22:22).

Me alegra saber que en la Patria celestial, la gran familia de Dios continuará congregándose en torno al Señor para rendirle honor por los siglos de los siglos.

“Porque así como perdurarán en mi presencia el cielo nuevo y la tierra nueva que yo haré, así también perdurarán el nombre y los descendientes de ustedes –afirma el Señor-, Sucederá que de una luna nueva a otra, y de un sábado a otro, toda la humanidad vendrá a postrarse ante mí” (Isaias 66:22-23).

Es ahora cuando debemos tomar parte activa en la congregación de los santos.

Cuando la familia se une para adorar en la casa de Dios, cada uno de sus miembros obtiene fortaleza. Esta fortaleza nos ayudará a hacer frente a todas las luchas internas que enfrentamos. Recordemos el oportuno consejo del gran Terapeuta divino que siempre comprenderá, y resolverá, las luchas personales de cada miembro de la familia. Abraza hoy a tu familia y, con paso firme y decidido, guíalos a la casa del Señor. ¡La mesa está preparada!

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado