domingo, 14 de julio de 2013

DISFRUTEMOS DE NUESTRO TRABAJO


Cuídense de no echar a perder el fruto de nuestro trabajo; procuren más bien recibir la recompensa completa. Todo el que se descarría y no permanece en la enseñanza de Cristo, no tiene a Dios; el que permanece en la enseñanza sí tiene al Padre y al Hijo. 2 Juan 8-9

Es muy poca la gente para quien su rutina diaria consiste en trabajar poco y descansar mucho. La mayoría de la gente trabaja mucho y descansa poco. Los que trabajan únicamente por un salario desaprovechan la oportunidad de gozar y disfrutar de lo que hacen. Sus jornadas de trabajo se vuelven interminables y tediosas, y por consiguiente, su productividad desciende y finalmente, quiérase o no, surgen sentimientos de frustración y fracaso.

Dios asignó el trabajo a los seres humanos como una fuente de bienestar y realización personal. Cuando el Señor puso a Adán en el huerto del Edén, le encargó cuidar y cultivar, no solo el hermoso huerto, sino también sus propias capacidades, dones y habilidades personales. Es únicamente así como los seres humanos podemos llegar a ser personas realizadas y, por ende, felices.

El trabajo es una bendición, pues además de proveernos el sustento diario, es el único medio para descubrir y pulir nuestras capacidades. Da vigor al cuerpo y nos ayuda a desarrollar cualidades como la dedicación, la constancia y la laboriosidad.

Querida hermana, por último, te puedo decir que el trabajo nos infunde vida y nos aleja de la ociosidad. Esta última puede hacerse adictiva e incluso paralizar el desarrollo personal. La consigna de Dios para todo trabajador abnegado es: “Todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, adonde te diriges, no hay trabajo ni planes ni conocimiento ni sabiduría” (Eclesiastés 9:10).

Amiga, si hoy, al despertar, reconoces tener sentimientos adversos respecto al trabajo que te espera, llénate de energía divina, piensa positivamente. No cuentes tus jornadas en horas, cuéntalas en logros obtenidos, objetivos alcanzados, satisfacciones experimentadas, cansancio saludable y, sobre todo, en el reconocimiento de Dios, que llegará a ti en las siguientes palabras: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! Has sido fiel en lo poco; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!” (Mateo 25:23).

¡Atrévete a ver tu trabajo no como una carga, sino como una fuente inagotable de crecimiento personal!

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

DAR CON ALEGRIA


Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría (2 Corintios 9:7).

¡Qué fácil es recibir! ¡Qué agradable es aceptar regalos! Aunque de vez en cuando se ven por ahí jóvenes que tienen problemas hasta para recibir regalos, ¿no crees?

Lo difícil es dar. Sobre todo, dar cuando no esperas recibir nada a cambio. ¿Pero qué puede dar un joven si no tiene dinero? En realidad, los jóvenes representan un poder muy grande en la sociedad. Solo es cuestión de que se organicen y pongan manos a la obra.

Durante el año 2011, una fuerte sequía se cernió sobre los estados del norte de México.

Para principios de 2012 la situación era desesperante para los agricultores y sus familias, quienes clamaron para que el gobierno los ayudara. Sin embargo, la peor parte la llevaron los pueblos indígenas que habitan las zonas más recónditas de esos lugares, como los rarámuris, en la sierra de Chihuahua. En realidad, hasta entonces había mucha gente que no sabía de su existencia, pero gracias a algunos reportajes de los noticieros de televisión, su difícil situación se hizo evidente. La sociedad empezó a enviar ayuda a estas comunidades.

Lo interesante fue lo ocurrido en el corazón de una niña, Marifer, de solo siete años, alumna del Centro Akela, ubicado en Atizapán de Zaragoza, una provincia del centro del país. La pequeña se propuso reunir diez toneladas de ayuda humanitaria para los rarámuris. Al principio, sus compañeros y maestros sonrieron ante los nobles deseos de la niña, pero ella no cejó en su interés por alcanzar su objetivo. Poco a poco, sus compañeros empezaron a reunir provisiones. Luego se unieron los vecinos de la escuela, así como algunas autoridades del gobierno. La perseverancia de la niña contagió a miles de personas que lograron reunir más de diez toneladas de víveres para las comunidades indígenas del norte de México.

Cuando el convoy se dirigía a entregar la ayuda humanitaria, Marifer dijo: “Vamos por la aventura, por conocer y tomar conciencia, ser más sensibles, ayudar, creo que será una buena experiencia”.

¡Vaya palabras para una niña! Efectivamente, dar a los más necesitados te hace más sensible y más humano. Representa una experiencia única que te marca para el resto de tu vida. Te recuerda que puedes ser distribuidor de las bendiciones del cielo para el resto del mundo.

No dejes pasar la oportunidad de dar a los más necesitados. Organízate con tus amigos.

Te aseguro que la experiencia será inolvidable.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

UN FRAUDE CIEGO


Lugar: Nueva York, EE.UU.

Palabra de Dios: Mateo 23:27, 3

Quedé ciego por un accidente en un crucero -informó Brian a su compañía de seguros.

Era el año 1985, y unos meses más tarde recibió un cheque que cubría la cuenta del hospital.

Varios años más tarde, en 1992, Brian informó de otro accidente.

Estaba en un crucero, cuando el filtro de un telescopio se cayó y le lastimó el ojo derecho. “Quedé ciego”, escribió en el formulario de reclamos. “Ya no puedo ver con mi ojo derecho”. Por el accidente, obtuvo 75 mil dólares.

Cinco años más tarde, en 1997, aparentemente, volvió a quedar ciego una vez más. “Una botella de champaña explotó cerca de mi cara. Mi ojo derecho está ciego ahora, a causa del accidente”. La compañía de seguros le dio un millón de dólares.

Luego, en 2002, Brian entabló otra demanda. Un disco volador le había pegado en el ojo derecho, dejándolo ciego. Pidió quinientos mil dólares.

¿Cómo puede alguien quedarse ciego una y otra vez? ¿Cómo puede una sola persona quedarse ciega cuatro veces, de un mismo ojo? Un investigador de seguros se enteró de las cuatro demandas de Brian a lo largo de los años. Llamó a las autoridades, y comenzaron a investigar a Brian por fraude.

Jesús reprendió a los fariseos de su tiempo por ser ciegos y por ser un fraude. Él les dijo: “¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que son como sepulcros blanqueados. Por fuera lucen hermosos pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de podredumbre”. ¿Cómo podemos aprender de su conducta fraudulenta? “No hagan lo que hacen ellos, porque no practican lo que predican”

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

sábado, 13 de julio de 2013

EL SEÑOR ESTÁ EN ESTE LUGAR


Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. Génesis 28:16.

Jacob se despertó con un sentido solemne de la presencia de Dios... El plan de salvación le fue revelado a través del Espíritu de Dios; no enteramente, sino las partes esenciales para su conocimiento. El tiempo del primer advenimiento de Jesús todavía estaba en un futuro distante, pero Dios no permitiría que su siervo permaneciera sin saber que se había provisto un Abogado a los hombres y las mujeres pecadores para con el Padre.

Hasta el tiempo de la rebelión del hombre contra el gobierno divino, había existido libre comunión entre Dios y el hombre. Pero el pecado de Adán y de Eva separó la tierra del cielo, de manera que el hombre no podía ya comunicarse con su Hacedor, por mucho que lo deseara. No podía escalar los bastiones del cielo y entrar en la ciudad de Dios, porque allí no puede entrar nada que contamine. La escalera representa a Jesús, el medio señalado para comunicarnos con el cielo. Si no hubiese salvado por sus méritos el abismo producido por el pecado, los ángeles ministradores, que ascienden y descienden tal escalera no habrían podido tratar con los pecadores.

Todo esto se le reveló a Jacob en su sueño. Aunque su mente comprendió en seguida una parte de la revelación, sus grandes y misteriosas verdades fueron el estudio de toda su vida, y las fue comprendiendo cada vez mejor. La escalera mística que se le mostró en su sueño fue la misma a la cual se refirió Cristo, en su conversación con Natanael. Dijo el Señor: “De aquí en adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre” (Juan 1:51).

La obra de nuestra vida se encuentra en comenzar en el peldaño más bajo de la escalera y ascender hacia el cielo paso a paso... Ascendemos por medio de pasos sucesivos. Cuando soltamos un peldaño, es para aferrarnos de uno más arriba. Así, la mano constantemente se extiende hacia arriba en niveles sucesivos de gracia, y los pies se plantan en un peldaño tras otro, hasta que finalmente se nos administre una entrada abundante en el Reino de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo – Signs of the Times, 31 de julio de 1884.
                                                                                 
Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

LA PROVISIÓN DE DIOS ES MÁS GRANDE QUE TUS NECESIDADES


Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas. Así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo. Proverbios 3:9-10

Afanarnos buscando recursos para cubrir nuestras necesidades es un mecanismo de supervivencia. Dios, que nos conoce, lo sabe, por eso nos dice: “Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?” (Mateo 6:26).

El ejemplo de las aves nos recuerda la necesidad de tener fe, confianza y seguridad de que nada nos va a faltar. La vida sencilla de los pajaritos debe hacernos comprender que la opulencia no proporciona felicidad, y que Dios siempre tiene cosas buenas para cada uno de sus hijos.

En una sociedad consumista que día a día intenta crear nuevas necesidades; en un medio que nos lleva de manera incesante a desear la posesión y el disfrute de mil y un artículos, podríamos pensar que Dios no nos bendice de acuerdo con nuestra devoción a él, cuando no podemos conseguir todo lo que deseamos. Nos olvidamos de que los almacenes del cielo pueden vaciarse infinitamente sobre los hijos y las hijas del Dueño del universo.

Las personas que padecen escasez en sus vidas harían bien en reflexionar con humildad respecto al uso que hacen de los bienes que poseen. Deberían tomar en cuenta que “el Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados” (Proverbios 10:3).

Los bienes que poseemos son prestados. Debemos recordar que nos son concedidos con un propósito: para hacernos reconocer la bondad de Dios y para que desarrollemos un espíritu de gratitud, generosidad y satisfacción. La ropa que adquirimos es para cubrir nuestra desnudez, no para presumir de cuántas prendas diferentes tenemos: Los alimentos sirven para mantener una vida saludable, no para fomentar la glotonería.

El dinero que ganamos es para obtener aquello que nos provea bienestar, no para derrocharlo en placeres. Las propiedades son para enseñarnos a ser humildes y agradecidos, jamás deben tener el propósito de estimular o fomentar la codicia.

Querida hermana, en este día disfruta y confórmate con todo lo que Dios te da.

Agradece incluso por lo que no tienes. Haciendo así aprenderás a depender más de Dios.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

EL VALOR DE LA GENEROSIDAD


Ustedes serán enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias a Dios
(2 Corintios 9:11).

Probablemente a ti, como a muchos otros jóvenes, te atrae el dinero. De hecho, uno de los sueños de miles de jóvenes es hacerse ricos algún día. Incluso, un buen número de estudiantes confiesa que uno de sus objetivos es amasar una buena fortuna. Sin embargo, lo cierto es que no es el dinero lo que te hace feliz en la vida. ¿Por qué? En realidad, mucha gente rica confiesa que no es más feliz que los empleados de sus empresas. Además, una de sus mayores preocupaciones es conservar sus fortunas y no perder su alto nivel de vida, por lo que su vida no es tan atractiva como muchos piensan.

El texto de esta mañana dice algo muy interesante: Dios enriquece a sus hijos para que practiquen la generosidad. ¡Vaya, eso sí que suena extraño! En la Biblia, el dinero es un medio para honrar al Señor. Además, el uso de los recursos económicos revela el carácter de cada ser humano, de ahí que su administración sea un punto tan importante en la vida espiritual. En el fondo de la generosidad hacia los demás se encuentra una de las grandes bendiciones del cielo: la sensación de estar satisfecho. ¡Y eso sí que te hace ser feliz!

Se cuenta de un pastor que, durante una Navidad, decidió visitar a una comunidad indígena con víveres, juguetes y asistencia médica. En un principio, había pensado hacerlo con unos cuantos amigos, pero luego invitó a los miembros de su congregación que quisieran acompañarlo. El día señalado había un buen grupo decidido a ir con él. La experiencia resultó altamente satisfactoria para todos los asistentes: observar los rostros emocionados de los niños al recibir los juguetes, mirar a las mujeres agradecidas recibiendo bolsas de alimentos y ropa, así como las palabras de reconocimiento de los pacientes atendidos por los médicos y las enfermeras, fueron momentos únicos. Todo el grupo regresó con una fuerte sensación de satisfacción y, por lo tanto, de felicidad.

El dinero no es malo. La cuestión es para qué quieres usarlo. Si decides usarlo de manera egoísta, te aseguro que entrarás en una espiral interminable de insatisfacción. Es decir, nunca serás plenamente feliz porque sentirás que siempre te falta algo. En cambio, si decides usar el dinero de manera generosa, entonces, harás que otros alaben al Señor a causa de tu bondad y eso te dará grandes satisfacciones.

Que Dios nos ayude a ser generosos.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

QUERIDOS PADRINOS


Lugar: Ecuador

Palabra de Dios: Gálatas 2:10

Un niño pequeño estaba sentado en su pupitre, copiando con cuidado las palabras que su profesora le había escrito. “Queridos padrinos: gracias por los útiles escolares”, escribió con letra prolija. “Ahora estoy en primer grado. Mis maestros dicen que voy bien”. El niñito pertenecía a una familia pobre con muchos hijos. Porque algunas personas habían decidido ser sus padrinos, ahora él podía asistir a la escuela.

Cada tanto, el niño escribía una carta a sus padrinos, agradeciéndoles por su apoyo. Le habían enviado una foto, y él la guardaba con cuidado. Aunque vivían muy lejos, sus contribuciones generosas cada mes lo mantenían vestido y alimentado.

Si te detienes a pensarlo, probablemente te darás cuenta de cuán bendecido eres. Es fácil dar las cosas por sentadas, pero estoy segura de que encontrarás muchos chicos alrededor del mundo, incluyendo tu país, que son menos afortunados que tú.

Así que, ¿qué puedes hacer, para ayudar a un niño necesitado?

¿Cómo puedes ayudar a alguien que no tiene mucho? Quizá puedas apadrinar mensualmente a un chico. Tú iglesia y tu comunidad, tal  vez, ofrezcan otras posibilidades. Busca maneras de compartir lo que tienes. Eso es lo que dice el apóstol Pablo, en el libro a los Gálatas.

“Sólo nos pidieron que nos acordáramos de los pobres, y eso es precisamente lo que he venido haciendo con esmero”.

Yo no sé lo que ocurrió con el chico de Ecuador. Pero, estoy segura de que, cuando creció, siempre recordó el amor que había recibido.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson