jueves, 15 de agosto de 2013

EL REINO DE LOS CIELOS ES DE LOS PERSEVERANTES


Él dará vida eterna a los que, perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor e inmortalidad. Romanos 2:7.

¿Sabías que la perseverancia desempeña una función importante en nuestra salvación?

En opinión de Tim Crosby los cristianos debemos…

• Mantenernos fieles a las enseñanzas de Cristo (Juan 8:31).

• Sufrir con Cristo (Rom. 8:17).

• Perseverar en la misericordia divina (Rom. 11:32).

• Aferramos con firmeza a las enseñanzas de los apóstoles (1 Cor. 15:2).

• Mantenernos firmes en la fe (Col. 1:23).

• Mantener firme la confianza hasta el fin (Heb. 3:6,12-14).

• Permanecer en lo que hemos oído desde el principio (1 Juan 2:24).

A Winston Churchill, ya viejo y enfermo, le pidieron una vez que diera un discurso de graduación en la Universidad de Oxford. Ese día pronunció lo que se ha considerado el discurso de graduación más breve de la historia.

El hombre que había inspirado y estimulado a Inglaterra para que entrara, perseverara y ganara la guerra contra Hitler se acercó tambaleante al podio. Puso a un lado su bastón, miró a su joven público, movió su rostro y gritó: “¡No se rindan nunca!”

Dio un paso atrás, contemplando de nuevo los rostros de aquellos jóvenes. Mediante una gran reserva interna, la legendaria voz de Churchill aumentó su intensidad, gritando: “¡No se rindan nunca!” Después de una larga pausa, rugió: “¡No se rindan nunca!”

Después, tomó el bastón y se dirigió a su asiento. Pasmados, los graduandos permanecieron sentados en silencio. Pero pronto comenzó una oleada de aplausos que concluyó en una atronadora ovación.

Creo que los cristianos que caen y se levantan reciben una ovación por parte de Dios. No creo que sea falta de reverencia imaginarlo. La Biblia dice que una gran nube de testigos mira nuestra carrera cristiana. Los ángeles se alegran cuando nos levantamos de nuestras caídas. Una de las más satisfactorias experiencias para Dios y los ángeles es ver que los cristianos convierten una derrota en victoria.

Es el significado final de Lucas 15:10, cuando Cristo dijo: “Les digo que así mismo se alegra Dios con sus ángeles por un pecador que se arrepiente”. A perseverar se ha dicho. Lo aconseja el himno: “Nunca os rindáis”.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

PISADAS


Lugar: Irán

Palabra de Dios: 1 Pedro 2:21, 24

Ali, un niño de veinte meses, estaba jugando en su casa, cuando vio la puerta abierta y se deslizó hacia afuera. Para cuando sus padres se dieron cuenta de lo ocurrido, el niño había desaparecido. Luego de buscar rápidamente por toda la casa, su mamá y su papá corrieron afuera, gritando: “¡Ali! ¡Ali!” Pero, el niño había desaparecido.

Los padres corrían de casa en casa, preguntando a sus vecinos:

-¿Han visto a Ali?

Pero, nadie en la pequeña aldea cercana a la ciudad de Sirjan lo había visto. Muchas personas detuvieron lo que estaban haciendo y se unieron a la búsqueda.

Cuando el sol comenzó a ocultarse, comenzaron a perder la esperanza.

Entonces, alguien divisó un pequeño par de huellas, que se dirigían hacia el desierto. Con esperanza renovada, el equipo de búsqueda comenzó a seguirlas. En ese momento, cayó la noche.

-Voy a volver, para buscar algunas antorchas -ofreció alguien.

Pronto volvió y, con las antorchas iluminando el camino, la familia de Ali, sus amigos y vecinos caminaron y caminaron, dejando que las pisadas los guiaran.

Pasó una hora, pero no se dieron por vencidos. Seguían viendo huellas. Siguiéndolas, pudieron encontrar al niño, sentado al lado de un canal de riego. Fue una reunión gozosa, tanto para los padres como para el niño.

Si tú y yo seguimos las pisadas de Jesús, nosotros también tendremos una reunión gozosa. El libro de 1 Pedro dice: “Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos”. Y luego, continúa diciendo: “Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados”. Jesús murió por nosotros para que podamos vivir con él. Sigue sus pisadas, y algún día, pronto, estaremos juntos para siempre.

 Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

UN REY PARA ISRAEL


Tu oración: Querido Padre, gracias porque siempre guías mis pasos como lo hiciste con el pueblo de Israel.

Versículo para hoy: «Ahí tienes al hombre de quien te hable. Este gobernara a mi pueblos». 
1 Samuel 9: 17.

UN DIA los dirigentes de Israel le dijeron a Samuel: «Samuel, queremos un rey para que nos gobierne, tú ya eres anciano y tus hijos no obedecen a Dios». Dios le dijo a Samuel que escuchara al pueblo, y le ordenó lo que tenía que hacer al siguiente día: «Mañana a esta hora te voy a enviar a un hombre y lo ungirás como rey de mi pueblo Israel*.

Cerca de ahí vivía Quis, y un día se le perdieron unas asnas, así que pidió a su hijo Saúl y a un criado que las fueran a buscar. Por varios días buscaron sin hallarlas, Saúl dijo a su criado que era mejor regresar a casa, pero el respondió que ahí vivía el profeta Samuel y que seguramente él les podía decir donde estaban los animales perdidos.

Samuel los vio justo como Dios le había dicho. Los invito a comer y le dijo a Saúl que no se preocupara por las asnas, que ya las habían hallado.

Cuando Saúl iba de regreso a su casa, en las afueras de la ciudad, Samuel tomo un frasco de aceite y lo derramo sobre la cabeza de Saúl. Le dijo: «El Señor te ha ungido para que gobiernes a su pueblo Israel Ahora el pueblo tenía un rey.

               
LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

miércoles, 14 de agosto de 2013

POR PALABRAS Y POR EJEMPLO


Y gran multitud del pueblo le oía de buena gana. Marcos 12:37.

Cristo no pasaba por alto a ningún ser humano como miserable o desesperado, sino que buscaba aplicar el remedio salvífico a cada alma que necesitaba de ayuda. Doquiera se encontraba, tenía una lección apropiada para el momento y la circunstancia. Deseaba infundir esperanza a los más rudos y menos prometedores, y colocaba ante ellos la idea de que podían llegar a ser puros e inofensivos, y adquirir un carácter que fuera semejante al de Cristo.

Podían ser los hijos de Dios y brillar como luces en el mundo aunque hubiesen vivido entre gente mala. Por esta razón muchos lo escuchaban de buena gana. Desde su misma niñez obraba a favor de otros, y dejaba brillar su luz entre las tinieblas morales del mundo. Al llevar cargas en su vida hogareña y al laborar en terrenos más públicos, mostraba a todos lo que es el carácter de Dios. Él apoyaba todo lo que tuviera influencia sobre los intereses reales de la vida, pero no animaba a los jóvenes a soñar en lo que el futuro podría ser. Les enseñaba, por sus palabras y ejemplo, que el futuro era decidido por la manera en que utilizaban el presente. Nuestro destino es marcado por nuestro propio curso de acción. Quienes aprecian lo que es correcto, quienes cumplen el plan de Dios aunque sea en una esfera estrecha de acción, y quienes hacen lo correcto porque es correcto, encontrarán campos más amplios de utilidad...

Es nuestro privilegio jugar un papel en la obra y la misión de Cristo. Podemos ser colaboradores suyos. En cualquier trabajo que se nos pida desempeñar, podemos trabajar con Cristo. Él está haciendo todo lo que puede hacer para libertarnos; para lograr que nuestras vidas –que parecen tan ajetreadas y estrechas– se extiendan para bendecir y ayudar a otros. Él quiere que entendamos que somos responsables por hacer el bien, y que advirtamos que si descuidamos nuestra obra estamos acarreándonos pérdida...

Jesús llevaba la carga de la salvación de la familia humana sobre su corazón. Sabía que a menos que los hombres y las mujeres lo recibieran y fueran cambiados en su propósito y en su vida, se verían eternamente perdidos. Esta era la carga de su alma, y él estaba solo al llevarla. Nadie sabía cuán agobiante era el peso que anidaba en su corazón. Pero desde su juventud estaba lleno de un profundo anhelo de ser una lámpara en el mundo, y él determinó que su vida fuera “la luz del mundo”. Él era esto, y esa luz todavía brilla para todos los que están en la oscuridad. Caminemos en la luz que nos ha dado – Youth’s Instructor, 2 de enero de 1896.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

¿CUANTOS AÑOS TIENES?


Escucha, hijo mío; acoge mis palabras, y los años de tu vida aumentarán. Yo te guío por el camino de la sabiduría, te dirijo por sendas de rectitud. Proverbios 4:10-11

Dicen que la única pregunta que no se le debe hacer a una mujer es: “¿Qué edad tiene usted?” El hecho es que, si alguien osa plantearnos este interrogante, quizá evadimos la respuesta con un toque de humor, o sencillamente mencionamos nuestra edad con una voz apenas audible. Personalmente, yo creo que los años vividos no deberían avergonzar a nadie. Aunque quizá nos preocupe el efecto que los mismos hayan causado en nuestras vidas, en caso de que estén vinculados a un estilo de vida cuestionable.

A lo que menos deberíamos temer las mujeres, cuando hemos vivido en armonía con Dios, es a las canas y a las arrugas. Por otro lado, lo que sí debemos respetar son los estragos causados en la vida como consecuencia de malos hábitos, de pecados sin confesar, y de la carga asociada a un marcado sentimiento de culpa.

Los años bien vividos, pocos o muchos, deben hacer honor a lo que eres: una hija de Dios creada a su imagen y semejanza. El paso de los años jamás debería borrar en nosotras esa imagen. Asimismo, el conjunto de esos años debería glorificar el nombre de Dios. Cuando estos dos elementos se conjugan en una mujer cristiana, cada año vivido representa una bendición, no un motivo de vergüenza.

Examínate en el espejo de tu propia existencia. Observa las huellas que los años han dejado en ti. Los surcos formados en la comisura de tus labios, causados por las muchas sonrisas prodigadas, deben llenarte de orgullo. Las manos visiblemente desgastadas por los quehaceres femeninos serán un indicador de la misión cumplida. La espalda encorvada, quizá por todos esos años que pasaste reclinada en la cuna velando el sueño de tus hijos, debería hacerle sentir como una heroína.

La próxima vez que alguien te pregunte cuántos años tienes, responde sin vergüenza. Eres una heroína de la vida. Esparce experiencia, enseñanza y sabiduría apoyándote en cada uno de los años cumplidos, y alaba al Señor por los años futuros que él te regalará.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

EL SECRETO DEL PERDÓN – 2


Sáname, Señor, y seré sanado; sálvame y seré salvado, porque tú eres mi alabanza.
Jeremías 17:14.

El dolor por la terrible traición de Hilda había llegado a ser insoportable para Fouke, pero el ángel le había anunciado que existía un remedio. Fouke necesitaría el milagro de los ojos mágicos, un par de lentes prodigiosos que le permitirían ver hacia atrás, hasta el momento en que se inició su dolor, y percibir a Hilda no como la esposa cruel que lo había traicionado, sino como una mujer débil que lo necesitaba. Esta manera nueva de ver las cosas iniciaría el proceso de curación.

Al principio Fouke no creía que fuera posible, pero se sometió a la voluntad del ángel.

Al ponerse los lentes y mirar hacia atrás empezó a percibir a su esposa como nunca antes.

Hilda no era un monstruo. Era una mujer buena pero débil y necesitada. Cada vez que Fouke miraba hacia atrás con los lentes prodigiosos, el ángel llegaba y le quitaba una piedrecita.

Conforme Fouke empezó a ver a Hilda con sus nuevos ojos, poco a poco, en su corazón nacía un nuevo sentimiento de respeto y de afecto por ella.

El milagro del perdón se inicia cuando Dios nos da la capacidad de ver a nuestros enemigos, no a través de los lentes del odio, sino a través de los lentes de la gracia; cuando los separamos del mal que nos hicieron. Del mismo modo, Dios quita nuestros pecados y los pone sobre Cristo Jesús, y no nos mira a través de la lente de nuestra maldad. Esta nueva percepción de nuestros enemigos nos ayuda a ver quiénes son en realidad. No son monstruos, sino personas débiles, falibles y necesitadas de nuestra ayuda más que de nuestro odio. Esta nueva percepción hace posible que en nuestro interior surja un nuevo sentimiento hacia ellos y renunciemos a la venganza.

El perdón es como una intervención quirúrgica en el corazón que quita el dolor, libera nuestra memoria del pasado y nos ayuda a mirar con gozo y confianza hacia el futuro. El perdón no depende de la actitud del ofensor. Es algo que ocurre en el corazón del ofendido.

Es salud para él. Si el ofensor está dispuesto, podrá beneficiarse de una reconciliación.

El ofendido, sin embargo, siempre ha sido libre para sanar.

Puede ser que hayas vivido con el peso del odio y el deseo de venganza torturándote el corazón. ¿Por qué no pedir a Jesús los lentes prodigiosos en este momento?

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

EL NIÑO REY


Lugar: Egipto

Palabra de Dios: 1 Timoteo 6:17-19

Howard Cárter se había quedado mudo. Todo lo que había dentro de la habitación brillaba por el oro. Vio figuras de animales y estatuas oro, carruajes recubiertos de oro, sillones dorados y centenares de otros tesoros espectaculares. Acababan de entrar en el sepulcro de Tutankamón, el niño rey.

Encontrar intacta la tumba del rey Tutankamón fue un asombroso descubrimiento arqueológico, porque los ladrones de tumbas habían entrado en las tumbas de la mayoría de los antiguos faraones.

Esta todavía contenía casi todos los tesoros enterrados con el faraón egipcio.

El equipo de arqueólogos entró en la siguiente habitación, y encontró un sepulcro de oro que llenaba todo el lugar. Cuando abrieron el sarcófago, o cajón, había otro cajón dentro de él, y luego otro. El último estaba fabricado completamente en oro.

Una máscara de oro, que pesaba 10 kilogramos, cubría el rostro del rey Tutankamón. Dentro del cajón, había 143 joyas adicionales.

En total, los exploradores encontraron 5.220 objetos en la tumba del niño rey. Si quieres ver muchos de esos tesoros valiosos, se exhiben en el Museo de El Cairo.

Los faraones de Egipto se hacían enterrar con muchas riquezas, porque pensaban que las necesitarían en la vida después de la muerte.

Pero, estaban equivocados. La Biblia dice: “A los ricos de este mundo, mándales que no sean arrogantes ni pongan su esperanza en las riquezas, que son tan inseguras, sino en Dios, que nos provee de todo en abundancia para que ¡o disfrutemos. Mándales que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras, y generosos, dispuestos a compartir lo que tienen. De este modo atesorarán para sí un seguro caudal para el futuro y obtendrán la vida verdadera”.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson