sábado, 28 de diciembre de 2013

EL CHICO DE LAS BOLSAS

Portada Menores
Lugar: Carolina del norte, EE.UU.

Palabra de Dios: Gálatas 6:9,10

Katherine le pagó al cajero y comenzó a empujar el carro lleno de mercaderías hasta su auto, bajo la lluvia. Acababa de salir de su tumo de doce horas en el trabajo, estaba agotada y se sentía un poco enferma. Hubiese regresado derecho a su casa, pero había tenido que parar y comprar algo de comida, porque su mamá estaba por llegar de visita. Cuando abrió la puerta de atrás de su auto, uno de los chicos que embolsan las compras se acercó y le ofreció su ayuda.

-Gracias, pero necesito acomodar yo las cosas -le dijo Katherine-.

Cuando llegue a casa, solo voy a bajar las cosas que necesitan refrigeración.

El muchacho sonrió.

-Súbase al auto -le dijo-. Yo me encargo de todo.

Katherine estaba contenta de salir de la lluvia, así que hizo lo que el chico le dijo, pensando que cuando llegara a su casa tendría que bajar todas las cosas. Unos minutos más tarde, el chico golpeó la ventanilla.

Cuando Katherine le ofreció dinero por su ayuda, él sacudió la cabeza.

-Solo quería decirle que las cosas que necesitan mantenerse en el frío son las que están mas cerca de la puerta -le dijo, con una sonrisa-.

Espero que tenga una buena noche.

Era un sencillo acto de bondad, pero hizo que Katherine se sintiera mucho mejor.

“No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe”.

¿Qué puedes hacer hoy, para ayudar a alguien? ¿Qué puedes hacer para alegrar a alguien en este día? Un pequeño acto de bondad tiene gran alcance.

Lectura Devocional para Menores
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

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