sábado, 9 de noviembre de 2013

PADRE NUESTRO

Portada Jovenes
Ustedes deben orar así: “Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre” (Mateo 6:9).

Cuando los antiguos oraban, procuraban mencionar todos los títulos de los dioses a los que se dirigían por temor a ofenderlos con alguna omisión. Esto podía ser una tarea desafiante. El historiador Eusebio menciona, por ejemplo, en su Historia de la iglesia, los títulos que el emperador Galerio Maximiano usó en un edicto para aliviar la persecución que sufrían los cristianos. Recordemos que según la percepción pagana, Galerio era divino y se le ofrecían sacrificios y plegarias a lo largo del Imperio. La salutación recitaba así: “El emperador César Galerio Valerio Maximiano, Augusto Invicto, Pontífice Máximo, Germánico Máximo, Egipcio Máximo, Tebeo Máximo, Sármata Máximo cinco veces. Persa Máximo dos veces, Carpo Máximo seis veces, Armenio Máximo, Medo Máximo, Adiabeno Máximo, Tribuno de la Plebe veinte veces, Imperator diecinueve veces, Cónsul ocho veces. Padre de la Patria, Procónsul”.

¡Qué impresionante fue, entonces, que Jesús enseñara a sus discípulos a dirigirse a Dios únicamente con el título “Padre nuestro que estás en los cielos”!

Existen muchos nombres y títulos de Dios solo en el Antiguo Testamento. Elohim, el Dios creador; Yahveh-Yireh, el Señor proveerá; Yahveh-Nissi, el Señor es nuestro estandarte; Yahveh-Rapha, el Señor que sana; Yahveh-Shalom, el Señor es nuestra paz; Yahveh-Raah, el Señor es nuestro pastor; Yahveh-Sidkenu, el Señor es nuestra justicia; Yahveh-Sebaoth, el Señor de los ejércitos; Yahveh-Shamah, el Señor está presente y cerca; Yahveh-Maqodeshkim, el Señor te santifica. Estos son algunos, pero el Señor también es El-Shaddai (el Todopoderoso), El-Olam (el Eterno), EI-EIyon (el Altísimo), etcétera.

Todos estos nombres o títulos de Dios enfatizan algunos de sus atributos por los cuales lo amamos y adoramos. Me parece, sin embargo, que la apelación “Padre nuestro” une todos ellos en un solo concepto abarcador que habla a lo más profundo de nuestro ser. Jesús deseaba que sus discípulos comprendieran que Dios es al mismo tiempo poderoso y amante, superior y cercano, autoridad y amigo, modelo e inspiración. Jesús también enfatizó que Dios no es solamente “El que.. es o hace esto o aquello sino también nuestro “Padre”. No es una autoridad lejana, como el presidente de un país. Dios te pertenece tanto a ti como a mí. Si existe alguna diferencia entre nuestras relaciones con él, no es porque él tenga preferidos, sino porque tú y yo establecemos los límites. “Padre nuestro…”

¡Qué maravillosa bendición, ser hijos e hijas del Creador del cielo y de la tierra! Disfrutemos nuestro privilegio desde hoy mismo.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

EL CASCO IRIS

Portada Menores

Lugar: Maryland, EE.UU.

Palabra de Dios: Juan 12:46

-¿Crees que nuestros bomberos tienen cascos IRIS? –preguntó Cory a su hermano Brock.

Los dos hermanos acababan de mirar un programa de televisión acerca de tres chicos que habían muerto en un incendio. El humo había sido tan denso que los bomberos no pudieron verlos.

El programa mencionaba un casco especial para bomberos, que podría haber salvado a los niños. El casco tiene un visor con un aparato llamado Sistema Infrarrojo de Imágenes (IRIS, por sus siglas en inglés), que es sensible a los rayos infrarrojos del calor corporal. Aunque los bomberos no pudieran ver mucho por el humo o por la oscuridad, igualmente podrían encontrar a la gente usando el casco IRIS.

-Pienso que cada departamento de bomberos debería tener por lo menos uno -señaló Brock-, ¡Ah, tengo una idea! Si nuestros bomberos no lo tienen, comprémosles uno.

Los dos chicos pronto descubrieron que el casco IRIS no era barato.

Esa era la razón por la cual los bomberos de su ciudad no tenían uno: no podían pagarlo. Pero, Cory y Brock no se desanimaron.

-Podemos pedir a otra gente que ayude -dijo Cory.

Así, comenzaron un proyecto de recaudación de fondos, llamado “Proyecto Visión Rescate”.

Los dos chicos trabajaron mucho. Crearon unos volantes y repartieron miles. También, visitaron comercios y empresas, y se presentaron en la televisión, pidiendo donaciones. Pronto la gente comenzó a responder. Cory y Brock recaudaron 25 mil dólares para comprar el casco, y otros 10 mil, para comprar otros equipamientos para salvar vidas.

Los dos hermanos sabían lo peligroso que es tropezar en la oscuridad.

Y ocurre lo mismo en nuestro caminar espiritual con Dios.

Afortunadamente, Jesús nos ayuda a ver con claridad. Él dice: ‘Yo soy la luz que ha venido al mundo, para que todo el que crea en mí no viva en tinieblas”.

No andes a tientas en la oscuridad. Pon tu confianza en Jesús.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

ELCANA, EL HOMBRE FIEL A DIOS

Portada Pequeños

Tu oración: Querido Padre, gracias porque cada sábado puedo asistir a la iglesia y adorarte como Elcana.

Versículo para hoy: «Todos los años salía [...] de su pueblo para rendir culto y ofrecer sacrificios en Silo al Señor todopoderoso». 1 Samuel 1:3.

DATE PRISA, mi querida Ana, tenemos que caminar varias horas para llegar al templo, le dijo Elcana a su esposa Ana.

Ellos vivían lejos del templo, pero Elcana era fiel a Dios y cada año iban al templo para ofrecer sacrificios  y darle gracias a Dios como recordatorio de cuando libera a los israelitas de Egipto.

Los vecinos veían que Elcana era muy fiel a Dios y hacia lo que él le pedía. Cuando estaban en el templo Elcana y Ana daban gracias a Dios y pedían un hijo. Hoy le damos gracias a Dios cuando nos arrodillamos a orar y le demostramos nuestra fidelidad a él cuando asistimos a los cultos de la iglesia con nuestra familia.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

viernes, 8 de noviembre de 2013

UNA IGLESIA ILUMINADA

Portada Desde el corazon
Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, 
las cuales te pueden hacer sabio para la salvación 
por la fe que es en Cristo Jesús. 
2 Timoteo 3:15.

El Señor no puede usar a hombres y mujeres en su servicio, en ninguna rama de su obra, a menos que posean un espíritu manso y educable. Las personas que Dios emplea en su servicio deben ser leales a los principios; pero, aunque no deban apartarse del camino claro del deber tras ningún interés egoísta, no han de cerrarse ni inflarse con autoestima. A menos que el corazón esté en conexión con la Fuente de toda sabiduría, no habrá un sentido permanente de lo sagrado de la obra. Los obreros por Cristo deben derivar toda su vida e inspiración de Dios. Deben conformarse a su voluntad y sus caminos, y no  buscar que su cumpla su propia voluntad y senda. Quienes desean convertirse en un canal viviente de luz deben ser gobernados por algo más que el hábito o la opinión. Deben vivir hora tras hora en una comunión consciente con Dios.

Su vida debe ser afín a los principios de la verdad y la justicia. Deben llegar a ser partícipes de la naturaleza divina.

El siervo de Dios debe buscar poder intelectual constantemente, y cada adquisición de la mente debe dedicarse a glorificar a Dios. Necesitamos expandir los conceptos de lo que Dios requiere de su pueblo…

No debemos contentarnos con nada menos que la iluminación divina desde la Luz central del universo. Cuando tengamos esta iluminación, veremos la necesidad de seguir hacia adelante y hacia arriba, de elevar la norma, de cultivar la ambición más sublime, de alcanzar los logros más altos. Debemos extraer constantemente de la Fuente de toda sabiduría y vivir como a la vista del Señor…

Su talento le ha sido confiado por el Señor, y usted será responsable por su empleo y mejoramiento… Debemos manifestar la gloria de Dios. Esta es la elevada aspiración de nuestra existencia. Debemos estar en una condición tal que podamos apreciar la luz que Dios ha traído a la experiencia de otros. Nuestra vida y carácter son influenciados por los conocimientos físicos, intelectuales y morales adquiridos por las generaciones pasadas. Si nos mantenemos en la ignorancia, no podemos culpar a otros. Si ejercemos cada destreza hasta su límite, si empleamos cada habilidad hasta lo sumo, con el objetivo singular de glorificar a Dios, no fracasaremos en la tarea de efectuar un trabajo valioso para Dios - Signs of the Times, 30 de noviembre de 1888.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

EL PODER DE UNA SOMBRA

Portada Mujeres
Era tal la multitud de hombres y mujeres, que hasta sacaban a los enfermos a las plazas y los ponían en colchonetas y camillas para que, al pasar Pedro, por lo menos su sombra cayera sobre alguno de ellos. Hechos 5:15

Simplemente la sombra! ¡Sin duda un acto milagroso y sobrenatural! Pero ¿de quién? En realidad, no había poder en Pedro para realizar milagros, ya que él no era más que un hombre. Pero un hombre, puede ser un gran instrumento en las manos de Dios para que él manifieste su poder.

La Biblia dice que la fama de Pedro se extendió a los pueblos vecinos de Jerusalén, desde donde acudían personas que llevaban a sus amigos y parientes enfermos en busca de sanidad. Pedro era tan solo un hombre consagrado que amaba a Dios, y que llegó a convertirse en un canal a través del cual fluían las bendiciones de lo alto. Su sola presencia proveía salud, bienestar y alegría por dondequiera que iba.

La sombra de Pedro encendió una luz de esperanza en la vida de cientos de personas. Es difícil creer que una sombra pueda ser portadora de luz, pero así era en el caso de Pedro. Las sombras por lo general aportan oscuridad. Creo que aquello fue posible gracias a que Pedro colocaba a los enfermos bajo la sombra del Omnipotente. En la Palabra de Dios leemos: “El Señor es quien te cuida, el Señor es tu sombra protectora” (Salmo 121:5).

Dios desea realizar una obra parecida en nuestras vidas. Anhela que nuestra presencia sea una luz, especialmente para aquellos que son presa del dolor y de la enfermedad.

Las actitudes negativas únicamente trasmiten soledad y sombras. No permitamos que eso suceda en nuestras vidas. Para realizar esa obra maravillosa de alumbrar a los demás, es necesario que antes nos coloquemos bajo la sombra de Dios, quien anhela utilizarnos como instrumento de sanidad para quienes encontremos en nuestro camino. Comenta Elena de White: “No necesitamos ir a tierras de paganos, ni siquiera dejar el reducido círculo del hogar, si es allí donde está nuestro deber, a fin de trabajar por Cristo. Podemos hacerlo en el seno del hogar, en la iglesia, entre aquellos con quienes nos asociamos y nos relacionamos” (El camino a Cristo, cap. 9, p. 120).

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

EL ZAPATERO MAS SANTO

Portada Jovenes
¡Ya se te ha declarado lo que es bueno! Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor: practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios (Miqueas 6:8).

Se cuenta la historia de un cristiano de la antigüedad que se llamaba Antonio. Con el fin de alcanzar la perfección mediante la abnegación y la reflexión, se fue a vivir al desierto.

En ese lugar llegó a sentirse bastante satisfecho de sí mismo. Cierto día en que expresaba en alta voz su convicción de que era el más santo de los habitantes de la tierra, escuchó una voz que reconoció era la del Señor.

-No, Antonio -le dijo la voz- Conrado el zapatero remendón que vive en Jerusalén es más santo que tú.

-¿Qué hace él que no haga yo? -preguntó Antonio.

-Anda, y verás por ti mismo de qué se trata -le replicó el Señor.

Cuando llegó a Jerusalén, Antonio encontró el humilde taller de Conrado, el zapatero remendón. Cuando le preguntó qué había hecho para que el Altísimo lo considerara más santo que él, Conrado respondió:

-He hecho poco además de sentarme aquí y remendar los zapatos que me trae la gente.

Pero arreglo cada par como si se tratara de las mismas sandalias de Jesús. Eso es todo lo que hago,  y siento que es muy poco.

Se dice que Antonio inclinó humildemente la cabeza y partió de allí, decidido a regresar adonde vivía la gente para servirla como si sirviera al Señor mismo. Cuando estamos dispuestos a humillarnos, a vaciarnos de nosotros mismos para convertimos en vasijas capaces de contener las misericordias de Dios, y caminar humildemente por los senderos del servicio, el Señor nos puede utilizar. Nos llenará de bendiciones para que las compartamos con los que nos rodean.

Quizá hayas escuchado la anécdota de aquella niñita que oró: “Querido Señor, haz que toda la gente mala se convierta en buena, y que la gente buena sea amable”. Es un desafío para que nosotros manifestemos el amor y la bondad de Cristo. Es decir, humillarnos para andar con Cristo también significa ser amables y bondadosos con los demás. Elena de White dice: “La religión no es solo un conjunto de doctrinas áridas, sino una fe práctica que santifica la vida y corrige la conducta en el círculo familiar y en la iglesia” (Testimonios para la iglesia, t. 4, p. 337).

Cristianos educados, amables, bondadosos como era Jesús, son los que heredarán el reino de los cielos. ¿Actúas con amabilidad y bondad en tu hogar y en la iglesia?

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

LA PUERTA CERRADA

Portada MenoresLugar: Filipinas

Palabra de Dios: Apocalipsis 3:20

-Se suponía que ya estaría aquí -dije, apoyando los carteles contra la puerta.

Janella asintió.

-Estoy segura de que pronto estará aquí.

Pero, pasaban los minutos, y cada vez nos poníamos más ansiosas.

El señor B había accedido a encontrarse con nosotras a las 7 de la mañana, para abrimos la puerta del aula. Su esposa era nuestra maestra, y hoy era su cumpleaños. Teníamos carteles, serpentinas y globos que colocar. Todos nuestros compañeros habían estado de acuerdo en llegar temprano, y nos íbamos a esconder en el aula, para sorprenderla.

-¿Por qué no está aquí ya? -murmuré.

Miré hacia el camino, pero no había señales de él. Pasaron diez minutos, y luego veinte. Era casi la hora del inicio de las clases. La señora B llegaría en cualquier momento.

Entonces, vimos el auto del señor B. Corrimos a recibirlo, pero nos detuvimos de golpe: la señora B estaba bajando del auto. Nuestros planes estaban arruinados.

-Buen día. ¿Está todo bien? -nos preguntó alegremente el señor B, aparentemente ignorando que algo estaba mal.

-Lo estuvimos esperando -susurré-. Usted dijo que iba a abrimos la puerta.

-Pero, lo hice -susurró en respuesta-. La abrí temprano, esta mañana.

Janella y yo nos miramos, consternadas. Así era: la puerta estaba sin llave. Habíamos estado paradas, esperando todo este tiempo…  frente a una puerta sin llave. Todo lo que debíamos hacer era abrirla cuando quisiéramos, pero no lo sabíamos.

Eso también es lo que sucede con la puerta de nuestro corazón.

Todo lo que tenemos que hacer es abrirla, e invitar a Jesús a que entre.

Él dice: “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo”. No te quedes allí, parado.

¡Abre la puerta y hazlo entrar!

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson