viernes, 25 de octubre de 2013

ENGAÑOS EN LOS ÚLTIMOS DÍAS


Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios. 1 Timoteo 4:1.

Previo a las últimas etapas de la obra de la apostasía habrá una confusión de la fe. No habrá ideas claras y definidas acerca del misterio de Dios. Una verdad tras otra será corrompida… Hay muchos que niegan la preexistencia de Cristo y, por lo tanto, niegan su divinidad; no lo aceptan como Salvador personal.

Esto es una negación total de Cristo. Él era el Hijo unigénito de Dios, quien era uno con el Padre desde el mismo comienzo. Los mundos fueron hechos por él.

Al negar la encarnación milagrosa de Cristo, muchos se apartan de otras verdades de origen celestial y aceptan fábulas de invención satánica. Pierden el discernimiento espiritual y practican lo que la agencia de Satanás les trae y graba en su mente…

El espiritismo está a punto de esclavizar al mundo. Hay muchos que piensan que el espiritismo se sostiene por medio de trucos y fraude; pero esto se encuentra lejos de la verdad. Un poder sobrehumano está obrando en diversas formas, y pocos tienen idea alguna sobre cuáles serán las manifestaciones del espiritismo en el futuro. La base del éxito del espiritismo ha sido colocada sobre las declaraciones hechas en los púlpitos de nuestro país: los ministros han proclamado falsedades originadas por el archiengañador como si fueran doctrinas bíblicas. La doctrina de la vida después de la muerte, de los espíritus de los muertos en comunión con los vivos, no tiene fundamento en las Escrituras, y no obstante se afirma que esta teoría es verdad. Por medio de esta doctrina falsa se ha abierto el camino para que los espíritus de demonios engañen a las personas haciéndose pasar por los muertos. Agentes satánicos se personifican como muertos, y así aprisionan las almas. Satanás tiene una religión; él tiene una sinagoga y adoradores devotos…

Las señales y los prodigios del espiritismo se tornarán cada vez más notorias a medida que el mundo cristiano profeso rechaza la verdad revelada claramente en la Palabra de Dios, se niega a ser guiado por un “así dice el Señor” y acepta, en su lugar las doctrinas y los mandamientos de los hombres…

La confederación del mal no perdurará. El Señor dice: “A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo. Entonces él será por santuario” (Isaias 8:13, 14) - Signs of the Times, 28 de mayo de 1894.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

LOS DÍAS NUBLADOS


Cristo Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia? Romanos 8:34-35

El cielo estaba gris. La lluvia habla caído intensamente durante dos días sin parar. Llegué al aeropuerto y miré hacia las nubes; pensé que el despegue del avión no iba a ser fácil, y así sucedió. La aeronave se estremecía por completo mientras trataba de superar el manto de nubes. De pronto, el cielo se iluminó.

¡Estaba despejado y azul! El sol brillaba con todo su esplendor. Me sentí tranquila y di gracias a Dios porque había estado conmigo. Confieso que volar es una experiencia que me agrada muy poco.

Aquella mañana aprendí una lección fundamental, sencilla aunque profunda, y es que el sol nunca deja de brillar; solo que a veces las nubes grises impiden que lo veamos. Es verdad también que los problemas de la vida son semejantes a negros nubarrones que nos impiden ver la luz de la esperanza.

De cuando en vez, todos los seres humanos pasamos por tribulaciones y pruebas, y no podemos ver que más allá de dichas tensiones nos espera un futuro glorioso. Cuando subí al avión, lo hice a pesar de mi temor a las turbulencias, ya que deseaba llegar a mi destino lo antes posible. El apóstol Santiago, cuando tocó este tema, escribió en su Carta: “Considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia” (Santiago 1:2).

Dios desea terminar su obra en nosotras. Anhela llevarnos a su hogar, que es también el nuestro. Mientras la nube de problemas se disipa, repitamos llenas de fe y de confianza: “Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar; aunque rujan y se encrespen sus aguas” (Salmo 46:1-2).

Amiga, ¿cómo está tu cielo hoy? Si el sol brilla, disfrútalo al máximo en compañía de Dios y de tus seres amados. Pero si permanece gris y no puedes ver la luz, espera y confía. El Señor abrirá pronto tu cielo y la luz de su gracia te alumbrará.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

NO AMES AL MUNDO


No amen al mundo ni nada de lo que hay en él. Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre (1 Juan 2:15).

Hace varios años tuve la oportunidad de visitar los monasterios de Meteora, en Grecia.

Están construidos en la cima de riscos rodeados de precipicios prácticamente inaccesibles.

Ahora existen ascensores, pero durante mucho tiempo la única manera de subir era mediante cestos colgados de cuerdas que medían decenas de metros. Quedé muy impresionado al ver cuevas en las paredes de montañas elevadas habitadas todavía por eremitas, aislados totalmente del resto del mundo.

El ascetismo no se originó en el cristianismo. Los filósofos griegos, especialmente los seguidores de Pitágoras y Platón y los estoicos, llevaban vidas frugales. Los cínicos llegaron a mayores extremos en la negación de sí mismos. También los sacerdotes de Serapis en Egipto, donde surgió el monaquismo cristiano, llevaban una vida monástica.

El ascetismo surgió, por un lado, del deseo de dominar la naturaleza humana pecaminosa y huir de la corrupción del mundo y, por el otro, de obtener méritos y una santidad extraordinaria. El primer eremita fue Pablo de Tebas (250 d.C.), de quien la tradición dice que vivió solo en una cueva durante 113 años, hasta que Antonio Abad reveló su existencia al mundo. Antonio mismo, padre del monaquismo cristianismo (aproximadamente 251-356 d.C.), vivió solo en el desierto durante 35 años. Simeón el Estilita fue uno de los más impresionantes (390-459 d.C.). Se enterró hasta el cuello durante varios meses para dominar su cuerpo pecaminoso. Después se instaló en lo alto de una columna de treinta metros de altura, donde permaneció durante 36 años, hasta su muerte. Allí hacía ejercicios muy dolorosos.

Dicen que una vez tocó sus pies con la frente 1.244 veces sin parar.

El error capital del monaquismo es creer que el pecado está en el mundo, no en el corazón humano. Dios no nos pide que abandonemos el mundo, sino que no amemos su pecado y su corrupción. Cristo amó al mundo y vino a vivir en él, pero no participó del pecado del mundo. Jesús también nos ha dicho que somos la sal de la tierra y, por lo tanto, tenemos que esparcir el sabor del evangelio al relacionarnos con, y amar a, los que están a nuestro alrededor. ¿Das testimonio al mundo de que Cristo vive en ti?

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes

Por Félix Cortez

UNA GRAN DEUDA


Lugar: Rusia

Palabra de Dios: 1 Juan 4:10

Pedro estaba sentado en su habitación, con una arruga de preocupación en la frente. Él estaba a cargo del dinero allí, en el fuerte, y sabía que el dinero que había en la caja fuerte no se correspondía con lo que los libros decían que debía haber. El problema era que alguien vendría a revisar los registros financieros.

Sacudiendo la cabeza, Pedro gimió. Él había comenzado algunos malos hábitos y había terminado apostando todo. Como necesitaba dinero, había sacado “prestado” dinero de la caja fuerte. Unos billetes aquí, otros allá… Al calcular cuánto había tomado en realidad, se sintió angustiado. “¡Una gran deuda! ¿Quién podrá pagarla?”, escribió en un pedazo de papel. Finalmente, después de horas de agonizar sobre su dilema, se quedó dormido.

Esa noche, Nicolás I, zar de Rusia, decidió visitar el fuerte de incógnito.

Se sacó su uniforme real y se vistió el uniforme de un oficial de menor rango. Cuando vio una vela encendida en la habitación, entró y encontró a Pedro profundamente dormido, sobre la mesa.

El zar vio el trozo de papel y se dio cuenta de lo que pasaba. Él podría haber dicho: “Se lo merece. Que pague por su error”. Pero, no lo hizo. En lugar de ello, escribió una sola palabra sobre el papel:

“Nicolás”.

Pedro se despertó en la mitad de la noche, pensando que solo le quedaba una opción: se quitaría la vida. Pero, entonces vio que su papel tenía algo más escrito. Después de sus palabras: “¡Una gran deuda!

¿Quién podrá pagarla?”, decía “Nicolás”. A la mañana siguiente, llegó un mensajero desde el palacio real, con suficiente dinero como para cubrir la deuda.

Nosotros también tenemos una gran deuda que otro ha pagado por nosotros. La Biblia dice: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados”. Él pagó el precio. ¡Una gran deuda! ¿Quién podrá pagarla? La respuesta es: Jesús.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

DOS ESPÍAS VALIENTES


Tu oración: Querido Padre, me siento feliz de saber que tu tienes hermosas promesas para mi.

Versículo para hoy: «¡Pues vamos a conquistar esa tierra! ¡Nosotros podemos conquistarla!» Números 13: 30.

«TENEMOS QUE IR a ver la tierra que Dios nos ha prometido », dijo Moisés. Todos se organizaron perfectamente, doce hombres eran los elegidos para llevar a cabo tan importante misión. Los doce hombres caminaron hacia Canaán, al llegar allá cortaron un racimo de uvas, tan grande que tenían que cargarlo dos personas.

Después de explorar la tierra los doce hombres llegaron al campamento de Israel, las personas tenían curiosidad de saber como era ese país, diez de los hombres dijeron que era un lugar adonde no podrían ir a vivir porque las ciudades eran grandes y las personas era unos gigantes, el pueblo tuvo miedo por el informe que recibió de esos hombres.

Pero dos amigos de Dios, Caleb y Josué, dijeron que podían conquistar la tierra. «Dios va a estar con nosotros, ¡vamos! Hay abundante comida». Pero el pueblo los ignoro. Así que Caleb y Josué fueron los únicos junto con sus familias que entraron a la tierra prometida.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

jueves, 24 de octubre de 2013

LA PRUEBA VENIDERA


Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad. Efesios 6:14.

Dios ha hecho una provisión completa en las Escrituras para equiparnos contra el engaño, y no tendremos excusa si, por descuido de la Palabra de Dios, somos incapaces de resistir los errores del malvado. Necesitamos velar en oración. Necesitamos escudriñar diariamente las Escrituras con diligencia, para no ser entrampados por algún error engañoso que parezca verdad…

Juan escribe acerca de escenas relacionadas con nuestro tiempo. Dice: “Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo” (Apocalipsis 11:19). Esa arca contiene las tablas en las cuales la Ley de Dios está grabada. En la isla de Patmos, Juan contempló en visión profética al pueblo de Dios, y vio que en este momento la atención de los seguidores leales y verdaderos de Cristo sería atraída hacia la puerta abierta del Lugar Santísimo, en el Santuario celestial. Vio que por la fe seguirían a Jesús hasta dentro del velo, donde ministra sobre el arca de Dios que contiene la Ley inmutable de Dios. El profeta describió a los fieles diciendo: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apocalipsis 14:12). Este es el grupo que provoca la ira del dragón porque obedecen a Dios…

Los vientos de doctrina soplarán fieramente a nuestro alrededor, pero no seremos conmovidos. Dios nos ha dado una norma correcta de justicia y verdad: la Ley y el testimonio. Hay muchos que profesan amar a Dios, pero cuando se abren las Escrituras ante ellos y se presentan evidencias que muestran los reclamos obligatorios de la Ley de Dios, manifiestan el espíritu del dragón.

Detestan la luz y no se acercan a ella, para que sus acciones no sean reprobadas.

No comparan su fe y doctrina con la Ley y el testimonio. Apartan sus oídos para no escuchar la verdad, e impacientemente declaran que todo lo que desean escuchar es acerca de la fe en Cristo… Se rehúsan a reconocer el cuarto Mandamiento, que requiere que santifiquemos el día sábado. Declaran que el Señor los ha instruido que no tienen que observar el sábado de su Ley.

La Ley de Dios declara: “El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él” (1 Juan 2:4)… Nuestra obra es la de sostener la Ley de Dios; porque Cristo dijo: “Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad” (Apocalipsis 22:14, RVA) - Signs of the Times, 22 de abril de 1889.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White 

LA PROTECCIÓN DE DIOS


El Señor te protegerá; de todo mal protegerá tu vida. El Señor te cuidará en el hogar y en el camino, desde ahora y para siempre. 
Salmo 121:7-8

Las noticias internacionales que leemos en los diarios o vemos por televisión son cada día más aterradoras. Los seres humanos se destruyen unos a otros, las fuerzas de la naturaleza parecen no tener control, somos víctimas de enfermedades nuevas y contagiosas, y muchos de los que están saludables estropean su salud al ingerir sustancias destructivas, por cierto cada día más numerosas y variadas.

Todos anhelamos sentirnos protegidos. Los niños buscan el cuidado de sus padres y de los adultos que los tienen a su cargo. Los adultos nos sentimos a salvo en casas resguardadas con puertas y ventanas que cuentan con alarmas y protecciones metálicas. Sabemos que Satanás, el instigador de los robos, la violencia y la muerte, pretende hacerse con el dominio de nuestro planeta y también de nuestras vidas. En medio de tanta incertidumbre, podemos escuchar la voz de Dios que, por medio de su Palabra, nos dice. “Todo esto será apenas el comienzo de los dolores” (Mateo 24:8). En otro momento, el mismo Jesús añadió: “En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

En estos tiempos difíciles debemos solicitar la protección de Dios. Pero eso sí, hay dos condiciones que hemos de cumplir cuando hagamos tal petición. En primer lugar, no nos preocupemos por las cosas que no están bajo nuestro control.

Actuemos más bien como el apóstol Pablo: “Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito” (Romanos 8:28). En segundo lugar, debemos tomar en cuenta, cuando pedimos la protección de Dios, que no debemos exponernos voluntariamente a los peligros que nos amenazan. Pensemos que Dios únicamente actúa a nuestro favor cuando caminamos con él.

La gran promesa de Dios es para cada uno de los seres humanos: “Ya que has puesto al Señor por tu refugio, al Altísimo por tu protección, ningún mal habrá de sobrevenirte, ninguna calamidad llegará a tu hogar. Porque él ordenará que sus ángeles te cuiden en todos tus caminos” (Salmo 91:9-10). ¡Maravillosa promesa de Dios, que se hará realidad en la medida en que nosotros lo permitamos!

¡Camina hoy con Dios, y tu vida estará custodiada por su amor!

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado