lunes, 21 de octubre de 2013

¡SEÑOR, SALVA A MIS HIJOS!


El Señor mismo instruirá a todos tus hijos, y grande será su bienestar. Isaías 54:13

Nunca olvidaré la expresión en el rostro de mi hija cuando la enfermera puso en sus brazos a su pequeña recién nacida. Me dio la impresión de que había nacido siendo madre. Un idilio silencioso y tierno se dio frente a mis ojos. La recién nacida, que apenas hacía su entrada al mundo, buscó un espacio cálido cerca del corazón de su progenitora; mientras que la nueva mamá acariciaba uno a uno los pequeños y perfectos rasgos de aquel rostro que por primera vez contemplaba.

Sin duda los hijos son el mayor regalo que Dios nos concede. Desde antes de que nazcan ya queremos para ellos lo mejor. Anhelamos que sean personas felices y realizadas, y luchamos con ahínco para alejar de ellos cualquier obstáculo que pudiera impedir su desarrollo. Creo que la mayor bendición que puede disfrutar una persona es tener una madre cristiana, que no solo busca el bienestar físico y material de sus vástagos, sino que además coloca un cerco de protección alrededor de ellos. Únicamente la presencia de Dios puede hacer que eso se logre.

Los más jóvenes, al igual que los mayores, son de las presas favoritas de Satanás, quien procura presentarles un mundo lleno de atractivos con el fin de apartarlos del camino de la rectitud. Las madres ocupamos en muchos sentidos el lugar de Dios para nuestros hijos. Nosotras debemos ser las que con fe luchemos a brazo partido contra el mal para salvaguardar las vidas de nuestros herederos. Dios estará a nuestro lado como nuestro mejor aliado debido a que conoce nuestra obra y su trascendencia. Él, que es nuestro creador y sustentador, nos vigila con amor y comprensión, presto a escuchar nuestras oraciones y a darnos la ayuda que necesitemos.

Él conoce las dificultades que pesan sobre el corazón de cada madre, por lo que será el mejor amigo con que podemos contar ante cualquier emergencia.

Sus brazos eternos sostienen a la madre que es fiel y temerosa de Dios.

Amiga, en caso de que seas madre, ¿te parece que ahora la tentación zarandea sin cesar a uno de tus hijos? ¡Pues cobra ánimo! No te conformes solamente con lamentarte o preocuparte. Levanta tus manos al cielo, alza tu voz con humildad y clama al Señor, llámalo hasta que su poder actúe. Que tu súplica sea: “¡Señor, salva a mis hijos!”.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

NADIE VIVE PARA SÍ


Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni tampoco muere para sí (Romanos 14:7).

Sean Swarner se ha fijado como meta ayudar a los sobrevivientes del cáncer para que hagan realidad sus sueños. El primer paso fue aprovechar su organización sin fines de lucro llamada Cáncer Climber Association. Quiere infundir en los sobrevivientes al cáncer una sensación de esperanza mediante sus realizaciones físicas. Por ejemplo, a fines de 2011 se propuso llevar a quince sobrevivientes al cáncer a escalar el Kilimanjaro, la montaña más alta del continente africano.

En realidad, la ascensión al monte Kilimanjaro requiere poca habilidad como escalador, pero exige mucha fuerza de voluntad para soportar el esfuerzo. El objetivo era recaudar fondos para sostener la organización de Swarner, y muchos de los que han sobrevivido al cáncer desearon unirse a esa causa verdaderamente inspiradora.

Lo que atrae a muchos es la cálida sonrisa de Swarner y sus grandes hazañas. Nicole Torrecampo, promotora de actos deportivos de Nueva York, Estados Unidos, dijo: “Su historia me pareció muy inspiradora. Cuando la leí, dije: ‘Tengo que hacer esto’. Al conocer su experiencia me sentí muy humilde, pero todos podemos salir adelante. Nada puede detenerlo si usted tiene un verdadero deseo”.

Brian Novak llegó a la misma conclusión. Dos meses después de terminar la página web de Swarner, al diseñador de páginas de Internet se le diagnosticó cáncer de colon. Novak pidió a Swarner que fuera su confidente después de la operación para extirpar el tumor y durante los seis meses de quimioterapia que siguieron. Un año más tarde, Novak, junto con una mujer que perdió una pierna debido a un cáncer de hueso, llegó a la cima del Kilimanjaro.

“Ahí estaba yo, un año después de haber terminado el tratamiento de quimioterapia, un año después de quedar totalmente acabado físicamente -decía Novak-, escalando una de las siete cumbres y, literalmente, en la cima del mundo tanto física como mentalmente.

Definitivamente, fue uno de los grandes momentos de mi vida”.

Desde que tenía 25 años, Swarner se ha dedicado a crear estas experiencias y recuerdos para sí mismo y para aquellos que luchan contra el cáncer. A esa edad aceptó las desgracias de su niñez y decidió dedicar su vida al servicio de los demás.

Desde entonces, como dice nuestro texto de hoy, no ha vivido para sí. Dedícate a servir, primero a Dios y luego a los demás. No utilices tu vida y tus dones para servirte solo a ti.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

RODILLAS GASTADAS


Lugar: Inglaterra

Palabra de Dios: 1 Tesalonicenses 5:17

A Rodney y su familia los conocían como gitanos. No se quedaban en un lugar durante mucho tiempo, sino que acampaban aquí y á. Aunque los gitanos, a veces, tienen la reputación de ser ladrones, muchos de los miembros de la familia de Rodney eran cristianos, y la gente los consideraba honestos.

Cuando Rodney era adolescente, decidió hacerse cristiano. Quería aprender más acerca de Dios y compartirlo con los demás. A menudo, se lo oía cantando himnos, mientras trabajaba en las calles vendiendo cosas como broches para la ropa. También, estaba aprendiendo a leer, para poder leer la Biblia por sí mismo.

Un día, el tío de Rodney notó que los pantalones del muchacho estaban muy gastados en las rodillas.

-¿Por qué esa parte de tus pantalones se gasta tan rápido? –le preguntó.

-Las he gastado orando por ti -le respondió Rodney-, He estado pidiendo a Dios que te ayude a hacerte cristiano.

La respuesta de Rodney sorprendió e impresionó a su tío. Y, sí, la oración de Rodney fue contestada: su tío pronto se hizo cristiano.

¿Cuántas veces te parece que oró Rodney, como para que se le gastaran las rodillas de sus pantalones? ¿No es impresionante que un adolescente pase tanto tiempo en oración? ¿Cuán a menudo oras tú?

¿Te gusta hablar con Dios?

La Biblia dice: “…oren sin cesar…” No hay problemas si terminas gastando las rodillas de tus pantalones. Dios quiere escucharte.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

LA NIÑA VALIENTE


Tu oración: Querido Padre, hoy deseo ser como la niña María y obedecer en todo lo que mamá me pida.

Versículo para hoy: «La hermana del niño propuso a la hija del faraón: “¿Le parece a usted bien que llame a una nodriza hebrea, para que le dé el pecho a este niño?”» Éxodo 2: 7.

«¡MARÍA! hija lleva esta canasta al río», le dijo su mamá. El bebé adentro de la canasta estaba dormidito, María no le pregunto nada a su mamá, sabía que lo que ella hacia estaba bien. «Escucha

María, deja la canasta en el rio, pero no te alejes de ella, escóndete detrás de los juncos y cuídala», le pidió su mamá.

María fue al rio, coloco la canasta en el agua y se alejó. Todo estaba tranquilo. De pronto María escucho risa de mujeres y platica, se escondió para ver quién era. María exclamo: «iEs la princesa!»

La princesa estaba lista para meterse a bañar en el río, noto la canasta y pidió a una de sus ayudantes que se la llevara. La princesa tomo la canasta y al abrirla, el bebe comenzó a llorar. La princesa al ver al hermoso bebe Moisés, lo tomo entre sus brazos y lo consoló.

María rápidamente corrió hacia donde estaba la princesa, le preguntó: «Princesa, desea que llame a una mujer de mi pueblo para que cuide a su hijo?» La princesa le dijo: «Ve a traerla». María corrió hacia su casa para llamar a su mamá, su corazón saltaba de alegría al saber que Dios había enviado a la princesa para recoger la canasta y así cuidar a Moisés.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

domingo, 20 de octubre de 2013

DONES DEL ESPÍRITU


No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. 1 Corintios 12:1.

Antes de dejar a sus discípulos, Cristo “sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo” (Juan 20:22). Otra vez dijo: “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros” (Lucas 24:49). Sin embargo, este don no fue recibido en su plenitud hasta después de la ascensión. No fue recibido el derramamiento del Espíritu hasta que, mediante la fe y la oración, los discípulos se rindieron plenamente a su influencia…

“Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres” (Efesios 4:8)… Los dones ya son nuestros en Cristo, pero su posesión real depende de nuestra recepción del Espíritu de Dios.

Los talentos que Cristo confía a su iglesia representan especialmente las bendiciones y los dones impartidos por el Espíritu Santo… No se imparten todos los dones a cada creyente, pero se promete algún don del Espíritu a cada siervo del Maestro, según la necesidad que cada uno tenga para la obra del Señor.

En todos los arreglos de Dios, no hay nada más hermoso que su plan de dar una diversidad de dones a hombres y mujeres… Muchos apenas han recibido una capacitación religiosa e intelectual limitada, pero Dios tiene una tarea para ellos si trabajan con humildad y confían en él…

Se imparten dones diferentes a personas diferentes, para que los obreros sientan necesidad unos de otros. Dios concede estos dones, y son empleados en su servicio, no para glorificar al poseedor, no para elevar a los seres humanos, sino para exaltar al Redentor del mundo…

Puede parecer a algunos que el contraste entre sus dones y los dones de un colega es tan grande que no les permite unirse en un esfuerzo armonioso. Pero al recordar que han de alcanzarse mentes variadas, y que algunos rechazarán la verdad presentada por un obrero, pero abrirán su corazón a la misma verdad cuando es presentada de otra manera por otro, ojalá se dispongan a trabajar unidos. Que todos sus talentos, por diversos que sean, puedan estar bajo el control del mismo Espíritu. En cada palabra y acción se revelará bondad y amor; y según los obreros ocupan fielmente sus lugares señalados, la oración de Cristo por la unidad de sus seguidores será contestada, y el mundo sabrá que estos son sus discípulos — Signs of the Times, 15 de marzo de 1910.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

¿ESTÁS SOLA?


¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré! 
Isaías 49:15

Alguien escribió: “Tú nunca estás solo, ya que siempre te va a acompañar la soledad”. Yo quisiera aportar mi propia versión: “La soledad es el espacio de tiempo que transcurre desde el momento en que todos se van y te quedas en la compañía de Dios hasta que alguien vuelve a interactuar contigo”.

Una cosa es estar sola y otra muy diferente es sentirse sola, estar rodeada de gente y, aun así, sentirse abandonada u olvidada. Quienes se sienten solos no aprecian la compañía ni la cercanía del prójimo. Lloran frente a la vida y la acusan de tratarlos con crueldad e indiferencia. Sin embargo, la soledad puede llegar a ser una buena compañera. Nos invita a la reflexión y a contemplar nuestro propio ser sin caretas, sin excusas. La soledad podría llenarse de Dios y en ese caso dejaría de serlo. Cuando cada rincón del corazón se llene de luz, prácticamente se podrá sentir la mano del Padre que nos acaricia. La soledad, en este caso, viene a ser como un espejo que se coloca frente a nosotras para mostrarnos quiénes somos realmente.

Quien ha tenido esa experiencia no teme a la soledad. La hace su aliada, su confidente y su mejor consejera. En reiteradas ocasiones Jesús buscó retirarse a un lugar apartado con el fin de hallar consuelo en la compañía de su Padre. El Evangelio dejó registrado uno de estos casos: “Después de despedir a la gente, subió a la montaña para orar a solas. Al anochecer, estaba allí él solo” (Mateo 14:23). Era una búsqueda intencional que le proporcionaba bienestar así como refrigerio espiritual y emocional. Después de eso, el Maestro volvía a su vida normal fortalecido.

Amiga, ¡tú no estás sola! Dios está a tu lado. Únicamente él puede, con su magnífica presencia, llenar el vacío que alguien nos deja. Recuerda la maravillosa promesa que Cristo nos hizo: “Yo le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre: el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede aceptar porque no lo ve ni lo conoce. Pero ustedes sí lo conocen, porque vive con ustedes y estará en ustedes. No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes” (Juan 14:16-18).

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

LA VIUDA QUE SE VOLVIÓ RICA – 3


Cuando ya todas estuvieron llenas, ella le pidió a uno de sus hijos que le pasara otra más, y él respondió: “Ya no hay”. En ese momento se acabó el aceite (2 Reyes 4:6).

Ahora la viuda y sus hijos, convertidos en equipo de trabajo y socios en la oración, iniciaron la prueba de la fe: “Empezó a llenar las vasijas que ellos le pasaban” (2 Reyes 4:5). Eran personas de fe, empeñadas en la realización de un milagro. Habían pedido prestadas vasijas vacías, todas las que pudieron conseguir.

Luego llegó el final. “Cuando ya todas estuvieron llenas, ella le pidió a uno de sus hijos que le pasara otra más, y él respondió: ‘Ya no hay ‘”, Cada nueva vasija era una prueba de la fidelidad de Dios. Él y Elíseo eran fieles a sus promesas. Ahora quedaba consumada la medida de fe de ellos. El hijo contestó, pues, que ya no tenían vasijas.

¿Cuántas habían pedido prestadas? ¿Siguieron el consejo del profeta? ¿Pidieron prestadas todas las vasijas que les fuera posible conseguir? Cuando Dios prometió recompensar a quienes fueran fieles en la devolución de sus diezmos, dijo: “Derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde” (Malaquias 3:10). Muy pocos cristianos a lo largo de la historia se han atenido a la literalidad de esta promesa. Dios no habla aquí figuradamente. Habla de manera literal. A todos los que traigan con fidelidad el diezmo al “alfolí” de Dios, se les promete darles más bendiciones de las que necesitan.

Cuando se acabaron las vasijas vacías, se terminó el aceite. Es como si Dios, por medio de Eliseo, se hubiera propuesto dar a sus hijos una lección de fe a través de esta historia. Es un antecedente divino de la multiplicación de los panes y los peces. Dejaron de multiplicarse en el momento en que todos saciaron su hambre. Es la promesa divina: “Mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19). Aquí también Dios, por medio del apóstol, habla de manera literal y muy seriamente. Satisfará todo lo que les falte a sus hijos.

Cuando la viuda y sus hijos le contaron a Eliseo lo que había sucedido, el profeta dijo a la viuda: “Ahora ve a vender el aceite, y paga tus deudas. Con el dinero que te sobre, podrán vivir tú y tus hijos” (2 Reyes 4:7). Lo que restaba, seguramente, era suficiente. Todas las promesas de Dios son una prueba de fe. Ejercítate en la fe, como la viuda y sus hijos.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez