martes, 22 de octubre de 2013

UN NEUMÁTICO PINCHADO


Lugar: Kentucky, EE.UU.

Palabra de Dios: Salmo 50:15

De pronto sentí una sacudida, y supe que algo no andaba bien. Mi amiga rápidamente giró el volante, y salió de la ruta. Cerrándonos abrigos, nos bajamos al frío intenso, para ver qué había pasado.

Era un neumático pinchado. Tendríamos que cambiarlo antes de poder seguir adelante.

Abriendo el baúl, encontramos las herramientas que necesitábamos.

Y hasta allí llegamos, en el proceso de cambiar la rueda. Las tuercas estaban muy ajustadas, y no podíamos aflojarlas. No importa cuánta fuerza hiciéramos, no se aflojaban. Los dedos se nos empezaron a congelar, y no sabíamos qué hacer.

“Señor, por favor, envía ayuda”, oré. “No podemos hacer esto solas”.

Auto tras auto pasaba zumbando al lado de nosotras. ¿Qué íbamos a hacer? No teníamos un teléfono celular. No podíamos andar con una rueda pinchada. Y cada vez hacía más frío. Entonces, vimos que un camión muy grande se salía de la carretera y retrocedía lentamente, hacia nosotras. ¡Qué alivio! Había llegado ayuda.

Cuando el conductor del camión vio lo que pasaba, se puso a trabajar.

No le llevó casi nada de tiempo. Enseguida remplazó la rueda por la de auxilio.

-¡Que les vaya bien! -dijo.

Y se fue corriendo hacia su camión, sin aceptar el dinero que le ofrecimos. Al volver a la ruta oré, agradeciendo a Dios por enviar al bondadoso chofer del camión, y por contestar mi oración.

Estoy feliz de tener un Dios al que podemos acudir, ¿y tú? Él nos alienta: “Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás”.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

DIOS LLAMA A UN HÉROE


Tu oración: Querido Padre, hoy deseo ser como tu amigo Moisés, quiero escuchar tu voz y obedecerte.

Versículo para hoy: «No te acerques. Y descálzate, porque el lugar donde estas es sagrado». Éxodo 3: 5.

MOISES estaba en el valle cerca de un gran monte cuidando sus ovejas. Se quedó mirando fijamente un pequeño arbusto llamado zarza que ardía, ¡pero no se quemaba! Moisés sintió curiosidad y comenzó a acercarse, cuando escucho una voz que le dijo: «¡Moisés, Moisés!»

Rápidamente Moisés reconoció que era la voz de Dios y contestó: «Aquí estoy».

Dios le pidió que se quitara las sandalias de sus pies porque estaba en un lugar santo, así como cuando tú vas a la iglesia y te arrodillas para orar a Dios. Asimismo Moisés, se arrodillo ante Dios y escucho atentamente la misión que Dios tenia para él.

«He escuchado el clamor de mi pueblo que está preso en Egipto, tú serás quien ira con el faraón y le vas a pedir que libere a mi pueblo».

Moisés no podía creer tan importante misión, pero Dios prometió estar con él y ayudarlo para que sacara al pueblo de Dios y así llevarlo a una hermosa tierra donde seria libre y feliz.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

lunes, 21 de octubre de 2013

PENTECOSTÉS


Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos… Y fueron todos llenos del Espíritu Santo. Hechos 2:1-4.

Durante el sistema judío, la influencia del Espíritu de Dios se había visto de una manera destacada, pero no en su plenitud. Durante siglos se habían ofrecido oraciones por el cumplimiento de la promesa de Dios de impartir su Espíritu, y ninguna de estas súplicas fervientes había sido olvidada.

Cristo decidió que cuando ascendiera de esta tierra, concedería un don a los que creyeron en él y a los que creerían en él. ¿Qué don suficientemente rico podía conceder que señalara y representara su ascensión al Trono de mediación?

Debía ser digno de su grandeza y su realeza. Decidió concedernos a su representante, la tercera Persona de la Deidad. Este don no podía ser superado…

El Espíritu había estado esperando por la crucifixión, la resurrección y la ascensión de Cristo. Durante diez días los discípulos ofrecieron sus peticiones por el derramamiento del Espíritu, y Cristo en el cielo añadió su intercesión…

El Espíritu fue dado como Cristo había prometido, y cayó como un poderoso viento sobre los reunidos, y llenó toda la casa. Vino con plenitud y poder, como si hubiera sido retenido por largas edades…

En el día de Pentecostés, los testigos de Cristo proclamaron la verdad, contándoles a otros las nuevas maravillosas de la salvación a través de Cristo. Y como una flameante espada de dos filos, la verdad centelleó y produjo convicción en los corazones humanos. La gente quedó bajo el control de Cristo.

Las buenas nuevas fueron llevadas hasta los confines del mundo habitado. La iglesia vio cómo se le reunían conversos de todas partes. Fue reparado el altar de la cruz, que santifica el don. Los creyentes fueron convertidos nuevamente.

Los pecadores se unieron con los cristianos, para buscar la perla de gran precio.

Se cumplió la profecía: “El que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como… el ángel de Jehová” (Zac. 12:8). Cada cristiano veía en su hermano la estampa divina de la benevolencia y el amor.

Un solo interés prevalecía. Un tema dominaba todos los demás. Cada pulso latía en saludable concierto. La única ambición de los creyentes era ver quiénes podían revelar más perfectamente la semejanza del carácter de Cristo; quiénes podían hacer más para el engrandecimiento de su Reino… El Espíritu de Cristo animaba a toda la congregación, porque habían encontrado la perla de gran precio -Signs of the Times, 1 de diciembre de 1898.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

¡SEÑOR, SALVA A MIS HIJOS!


El Señor mismo instruirá a todos tus hijos, y grande será su bienestar. Isaías 54:13

Nunca olvidaré la expresión en el rostro de mi hija cuando la enfermera puso en sus brazos a su pequeña recién nacida. Me dio la impresión de que había nacido siendo madre. Un idilio silencioso y tierno se dio frente a mis ojos. La recién nacida, que apenas hacía su entrada al mundo, buscó un espacio cálido cerca del corazón de su progenitora; mientras que la nueva mamá acariciaba uno a uno los pequeños y perfectos rasgos de aquel rostro que por primera vez contemplaba.

Sin duda los hijos son el mayor regalo que Dios nos concede. Desde antes de que nazcan ya queremos para ellos lo mejor. Anhelamos que sean personas felices y realizadas, y luchamos con ahínco para alejar de ellos cualquier obstáculo que pudiera impedir su desarrollo. Creo que la mayor bendición que puede disfrutar una persona es tener una madre cristiana, que no solo busca el bienestar físico y material de sus vástagos, sino que además coloca un cerco de protección alrededor de ellos. Únicamente la presencia de Dios puede hacer que eso se logre.

Los más jóvenes, al igual que los mayores, son de las presas favoritas de Satanás, quien procura presentarles un mundo lleno de atractivos con el fin de apartarlos del camino de la rectitud. Las madres ocupamos en muchos sentidos el lugar de Dios para nuestros hijos. Nosotras debemos ser las que con fe luchemos a brazo partido contra el mal para salvaguardar las vidas de nuestros herederos. Dios estará a nuestro lado como nuestro mejor aliado debido a que conoce nuestra obra y su trascendencia. Él, que es nuestro creador y sustentador, nos vigila con amor y comprensión, presto a escuchar nuestras oraciones y a darnos la ayuda que necesitemos.

Él conoce las dificultades que pesan sobre el corazón de cada madre, por lo que será el mejor amigo con que podemos contar ante cualquier emergencia.

Sus brazos eternos sostienen a la madre que es fiel y temerosa de Dios.

Amiga, en caso de que seas madre, ¿te parece que ahora la tentación zarandea sin cesar a uno de tus hijos? ¡Pues cobra ánimo! No te conformes solamente con lamentarte o preocuparte. Levanta tus manos al cielo, alza tu voz con humildad y clama al Señor, llámalo hasta que su poder actúe. Que tu súplica sea: “¡Señor, salva a mis hijos!”.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

NADIE VIVE PARA SÍ


Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni tampoco muere para sí (Romanos 14:7).

Sean Swarner se ha fijado como meta ayudar a los sobrevivientes del cáncer para que hagan realidad sus sueños. El primer paso fue aprovechar su organización sin fines de lucro llamada Cáncer Climber Association. Quiere infundir en los sobrevivientes al cáncer una sensación de esperanza mediante sus realizaciones físicas. Por ejemplo, a fines de 2011 se propuso llevar a quince sobrevivientes al cáncer a escalar el Kilimanjaro, la montaña más alta del continente africano.

En realidad, la ascensión al monte Kilimanjaro requiere poca habilidad como escalador, pero exige mucha fuerza de voluntad para soportar el esfuerzo. El objetivo era recaudar fondos para sostener la organización de Swarner, y muchos de los que han sobrevivido al cáncer desearon unirse a esa causa verdaderamente inspiradora.

Lo que atrae a muchos es la cálida sonrisa de Swarner y sus grandes hazañas. Nicole Torrecampo, promotora de actos deportivos de Nueva York, Estados Unidos, dijo: “Su historia me pareció muy inspiradora. Cuando la leí, dije: ‘Tengo que hacer esto’. Al conocer su experiencia me sentí muy humilde, pero todos podemos salir adelante. Nada puede detenerlo si usted tiene un verdadero deseo”.

Brian Novak llegó a la misma conclusión. Dos meses después de terminar la página web de Swarner, al diseñador de páginas de Internet se le diagnosticó cáncer de colon. Novak pidió a Swarner que fuera su confidente después de la operación para extirpar el tumor y durante los seis meses de quimioterapia que siguieron. Un año más tarde, Novak, junto con una mujer que perdió una pierna debido a un cáncer de hueso, llegó a la cima del Kilimanjaro.

“Ahí estaba yo, un año después de haber terminado el tratamiento de quimioterapia, un año después de quedar totalmente acabado físicamente -decía Novak-, escalando una de las siete cumbres y, literalmente, en la cima del mundo tanto física como mentalmente.

Definitivamente, fue uno de los grandes momentos de mi vida”.

Desde que tenía 25 años, Swarner se ha dedicado a crear estas experiencias y recuerdos para sí mismo y para aquellos que luchan contra el cáncer. A esa edad aceptó las desgracias de su niñez y decidió dedicar su vida al servicio de los demás.

Desde entonces, como dice nuestro texto de hoy, no ha vivido para sí. Dedícate a servir, primero a Dios y luego a los demás. No utilices tu vida y tus dones para servirte solo a ti.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

RODILLAS GASTADAS


Lugar: Inglaterra

Palabra de Dios: 1 Tesalonicenses 5:17

A Rodney y su familia los conocían como gitanos. No se quedaban en un lugar durante mucho tiempo, sino que acampaban aquí y á. Aunque los gitanos, a veces, tienen la reputación de ser ladrones, muchos de los miembros de la familia de Rodney eran cristianos, y la gente los consideraba honestos.

Cuando Rodney era adolescente, decidió hacerse cristiano. Quería aprender más acerca de Dios y compartirlo con los demás. A menudo, se lo oía cantando himnos, mientras trabajaba en las calles vendiendo cosas como broches para la ropa. También, estaba aprendiendo a leer, para poder leer la Biblia por sí mismo.

Un día, el tío de Rodney notó que los pantalones del muchacho estaban muy gastados en las rodillas.

-¿Por qué esa parte de tus pantalones se gasta tan rápido? –le preguntó.

-Las he gastado orando por ti -le respondió Rodney-, He estado pidiendo a Dios que te ayude a hacerte cristiano.

La respuesta de Rodney sorprendió e impresionó a su tío. Y, sí, la oración de Rodney fue contestada: su tío pronto se hizo cristiano.

¿Cuántas veces te parece que oró Rodney, como para que se le gastaran las rodillas de sus pantalones? ¿No es impresionante que un adolescente pase tanto tiempo en oración? ¿Cuán a menudo oras tú?

¿Te gusta hablar con Dios?

La Biblia dice: “…oren sin cesar…” No hay problemas si terminas gastando las rodillas de tus pantalones. Dios quiere escucharte.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

LA NIÑA VALIENTE


Tu oración: Querido Padre, hoy deseo ser como la niña María y obedecer en todo lo que mamá me pida.

Versículo para hoy: «La hermana del niño propuso a la hija del faraón: “¿Le parece a usted bien que llame a una nodriza hebrea, para que le dé el pecho a este niño?”» Éxodo 2: 7.

«¡MARÍA! hija lleva esta canasta al río», le dijo su mamá. El bebé adentro de la canasta estaba dormidito, María no le pregunto nada a su mamá, sabía que lo que ella hacia estaba bien. «Escucha

María, deja la canasta en el rio, pero no te alejes de ella, escóndete detrás de los juncos y cuídala», le pidió su mamá.

María fue al rio, coloco la canasta en el agua y se alejó. Todo estaba tranquilo. De pronto María escucho risa de mujeres y platica, se escondió para ver quién era. María exclamo: «iEs la princesa!»

La princesa estaba lista para meterse a bañar en el río, noto la canasta y pidió a una de sus ayudantes que se la llevara. La princesa tomo la canasta y al abrirla, el bebe comenzó a llorar. La princesa al ver al hermoso bebe Moisés, lo tomo entre sus brazos y lo consoló.

María rápidamente corrió hacia donde estaba la princesa, le preguntó: «Princesa, desea que llame a una mujer de mi pueblo para que cuide a su hijo?» La princesa le dijo: «Ve a traerla». María corrió hacia su casa para llamar a su mamá, su corazón saltaba de alegría al saber que Dios había enviado a la princesa para recoger la canasta y así cuidar a Moisés.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch