martes, 16 de julio de 2013

NO TE DEJES INTIMIDAR


Porque el Señor da la sabiduría; conocimiento y ciencia brotan de sus labios (Proverbios 2:6).

¿Qué haces cuando la evidencia científica no concuerda con lo que Dios ha revelado en su Palabra? Cuando Mendeléyev arregló los elementos de la tabla periódica siguiendo la secuencia de su peso atómico, encontró que algunos no “encajaban”. Sus pesos atómicos parecían ser incorrectos. Después de pensar un poco, decidió no rechazar su modelo, sino ignorar los pesos anómalos. Concluyó que era posible que el peso de esos elementos hubiera sido calculado erróneamente. Así era. Después se encontraría que esos pesos atómicos estaban equivocados por la presencia de ciertos isótopos que distorsionaban la medición. Es muy cierta, entonces, la afirmación paradójica de sir Arthur Eddington: “No creas en los resultados de los experimentos hasta que hayan sido confirmados por la teoría”.

Algo similar pasó cuando el meteorólogo alemán Alfred Wegener observó que América del Sur y la costa oeste de África encajan como piezas de un rompecabezas gigante. Obsesionado con la idea, descubrió que el pequeño fósil del mesosaurio solo se encuentra en Brasil y el oeste de África, y que fósiles de dinosaurios se encontraban en estratos de rocas idénticos en Brasil y África oriental. Sugirió entonces que estas dos regiones habían pertenecido a una misma masa terrestre en algún tiempo lejano y que después se habían separados.

En el ámbito geológico se rechazó la idea. ¡Todo mundo sabía que los continentes no viajan ni se mueven! Sin embargo, una vez que se descubrió el movimiento de las placas tectónicas, las ideas de Wegener fueron aceptadas. No deberíamos rechazar, entonces, una idea por la simple razón de que no conocemos los mecanismos que la explican. Puede ser que en el futuro sean descubiertos.

No te dejes intimidar cuando tu fe no concuerda con la ciencia. Mientras estudiaba el doctorado en Filosofía de la Religión, hace algunos años, experimenté momentos de fuerte duda a causa de las evidencias, aparentemente muy convincentes, que negaban algunas de las verdades que Dios nos ha revelado. En varios de esos momentos, me arrodillé al lado del escritorio, en un lugar apartado de la biblioteca, para pedir su dirección. Él nunca me abandonó. Muchas de las dudas que tenía fueron resueltas porque Dios me guió para encontrar las respuestas. De hecho, como resultado, en 2005, obtuve el primer lugar en la Gradúate Student Paper Competition of the Midwest Society of Biblical Literature [Concurso de trabajos de estudiantes de posgrado de la Sociedad de Literatura Bíblica del Medio Oeste], en la que competían estudiantes de universidades prestigiosas de los Estados Unidos.

Recuerda que Dios es el dueño del conocimiento y nunca se equivoca. Síguelo confiadamente dondequiera que te guíe.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

CRUCES DE CALLES


Lugar: Texas, EE.UU.

Palabra de Dios: Proverbios 23:19

Ricardo* estaba parado al borde de la vereda, esperando que el semáforo para cruzar cambiara de rojo a verde. Justo en ese momento, vio a un hombre que comenzó a cruzar la calle, a pesar de lo que indicaba el semáforo. “Ese hombre está cruzando", pensó Ricardo, “¿por qué yo no?” Y él también bajó el cordón de la vereda.

Lo que Ricardo no sabía es que estaba participando en un experimento.

Quienes lo llevaban a cabo querían comprobar si era más probable que la gente cruzara en rojo si veía a alguien que lo hacía. El hombre que cruzó primero la calle era parte de su prueba.

Los investigadores descubrieron que cuando los peatones estaban solos, apenas un uno por ciento desobedecía la señal. En otras palabras, generalmente seguían las leyes de tránsito. Pero, si veían a otra persona quebrantando la regla, aumentaba el porcentaje de personas que cruzaban cuando no debían.

También marcaba una diferencia la apariencia del hombre que cruzaba primero la calle. Era más probable que los peatones siguieran a alguien bien vestido (por ejemplo, vestido con traje, camisa y corbata, y zapatos bien lustrados) que a alguien que se veía un poco desprolijo (con pantalones sucios, camisa arrugada y zapatos gastados).

Esto nos dice mucho acerca de la conducta humana, ¿no es cierto?

Tendemos a ser influenciados por aquellos que nos rodean. ¿Y en cuanto a ti? ¿Te dejas desviar fácilmente de lo que sabes que es correcto? ¿Qué pasaría si el chico o la chica más popular de la escuela quiere que hagas algo que no deberías hacer?

“Hijo mío, presta atención y sé sabio; mantén tu corazón en el camino recto”. No te dejes desviar.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

lunes, 15 de julio de 2013

JOSE, UN TIPO DE CRISTO


Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. Génesis 50:20.

Para la mayoría de sus hijos, Jacob predijo un futuro próspero. En el caso de José, expresó palabras de elocuencia y buena fortuna. “Rama fructífera es José, rama fructífera junto a una fuente, cuyos vástagos se extienden sobre el muro. Le causaron amargura, le asaetearon, y le aborrecieron los arqueros; mas su arco se mantuvo poderoso, y los brazos de sus manos se fortalecieron por las manos del Fuerte de Jacob” (Génesis 49:22-24)…

La vida de José ilustra la vida de Cristo. Los hermanos de José se propusieron matarlo, pero finalmente se contentaron con venderlo como esclavo, para impedir que llegase a ser superior a ellos. Pensaron que lo habían colocado donde ya no los molestaría más con sus sueños, y que habían eliminado toda posibilidad de que estos se cumplieran. Pero su proceder fue contrarrestado por Dios, y él lo hizo servir para cumplir el mismo acontecimiento que trataban de impedir: que él ejerciera dominio sobre ellos.

José caminó con Dios. Y cuando fue a prisión y sufrió por causa de su inocencia, lo soportó mansamente y sin murmuración. Su control propio, su paciencia en la adversidad y su fidelidad invariable han sido registrados para el beneficio de todos los que habían de vivir de ahí en adelante sobre la tierra…

La vida de Jesús, el Salvador del mundo, es un patrón de benevolencia, bondad y santidad. Sin embargo, él fue odiado e insultado, burlado y menospreciado, por ninguna razón aparte de que su vida justa era un reproche constante contra el pecado. Sus enemigos no iban a sentirse satisfechos hasta que fuera entregado en sus manos, para someterlo a una muerte vergonzosa.

El murió por la raza culpable, y entretanto sufría la tortura más cruel, perdonó mansamente a sus asesinos. Resucitó de los muertos, ascendió a su Padre y recibió todo poder y autoridad, y regresó a la tierra nuevamente para impartirlas a sus discípulos. Les dio “dones a los hombres” (Efe. 4:8). Y él ha recibido en su favor y perdonado ampliamente a todos los que han venido a él arrepentidos, confesando sus pecados. Y si permanecen fieles a él, él los exaltará ante su Trono y los hará sus herederos de la herencia que él ha comprado con su propia sangre  - Signs of the Times, 5 de febrero de 1880.
                                                                                 
Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

UNA MUJER CON COMPROMISOS


“Todo está permitido”, pero no todo es provechoso. “Todo está permitido”, pero no todo es constructivo. Que nadie busque sus propios intereses sino los del prójimo. 1 Corintios 10:23-24

A las mujeres de hoy nos ha tocado vivir en un mundo que a diario nos empuja a tomar parte activa en el desenlace de la historia. Por tanto, se supone que hemos de ser mujeres comprometidas. Si nos mantenemos apartadas, indiferentes al ir y venir de la vida, sin enfrentar los desafíos y los riesgos que conlleva, desaprovecharemos oportunidades de crecimiento al mismo tiempo que nos privaremos del privilegio de aportar al desarrollo de quienes nos rodean.

Por supuesto, el primer compromiso que debemos asumir es con Dios y con nosotras mismas. Una mujer comprometida con Dios reconoce que ha sido dotada con habilidades que debe desarrollar y poner al servicio de su Creador; además de que ese acto le causa una enorme alegría.

Un compromiso con nosotras mismas nos llevará a una constante preparación intelectual, a una rica vida espiritual y a cuidar de nuestro cuerpo. Asimismo, a tener una actitud mental positiva centrada en Dios, para que seamos mujeres con salud integral.

La vida familiar también nos exige un compromiso decidido. Es necesario que seamos una fuente de apoyo para quienes forman parte de nuestro núcleo familiar. Jamás hemos de ser mujeres solitarias, concentradas únicamente en nosotras mismas.

Sabemos que Dios se agrada cuando, con espíritu solidario, nos ocupamos de los demás. Busquemos y aprovechemos oportunidades de servicio, así como aquellas que nos ayuden a pulir nuestros dones y talentos.

Otro aspecto que necesita un compromiso de nuestra parte es el social. No estamos solas en el universo. Si alguien necesita lo que tú tienes, con generosidad debes compartirlo. Hay hermanas nuestras que necesitan orientación, guía y dirección.

Si todo lo anterior es algo que les podemos ofrecer, las más beneficiadas seremos nosotras. Al compartir nuestros talentos y bendiciones, pondremos a un lado el egoísmo y olvidaremos muchas de nuestras cargas personales.

Amiga, ¡hoy es un buen día para crecer y para contribuir a que los demás también lo hagan! El Señor será tu ayudante. No te quedes como espectadora de la vida. Recuerda, el día de rendir cuentas delante de Dios llegará pronto.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

RAMANUJAN


A uno le dio cinco mil monedas de oro, a otro dos mil y a otro solo mil, a cada uno según su capacidad. Luego se fue de viaje (Mateo 25:15).

Corrían los primeros años del siglo XX. Srinivasa Ramanujan trabajaba en la oficina del puerto marítimo de Madrás, en la India. Sus deseos de superarse lo impulsaron a matricularse en una institución de educación media superior, pero le fue mal en todas las materias. Sin embargo, tenía un talento matemático extraordinario a pesar de no haber recibido educación formal en esa materia. De hecho, Ramanujan no solo tenía un talento extraordinario para las matemáticas, sino también estaba obsesionado con ellas.

Aprovechaba el tiempo para escribir ecuaciones matemáticas pero, debido a que era muy pobre, lo hacía en sobres que recogía de la basura.

Antes de cumplir veintidós años descubrió nuevos teoremas. Ramanujan envió sus sobres con teoremas escritos a mano a varios teóricos en otras partes del mundo, incluyendo a H. Hardy de Cambridge, Inglaterra. Cuando Hardy los recibió les echó un vistazo y, pensando que Ramanujan estaba loco, se fue a jugar al tenis. Las fórmulas que había visto, sin embargo, no lo dejaron en paz y decidió volver a echarles un vistazo. En esta ocasión no solamente las revisó, sino también evaluó su validez, y se dio cuenta de que Ramanujan era probablemente un genio matemático de gran calibre. Con el tiempo, Ramanujan fue invitado a trabajar en Cambridge, donde sus contribuciones sobrepasaron en originalidad e importancia a las de sus mentores.

Esta historia es interesante porque, fuera de las matemáticas, Ramanujan no era una persona brillante. Si te hubieras sentado a comer con él, es posible que no hubieras detectado el fulgor de su genio.

Es posible que tú también te hayas sentido como Ramanujan. Si te analizas con detenimiento, te darás cuenta de que tú también tienes por lo menos un talento que Dios te ha dado. Él te dotó con, por lo menos, una habilidad. Recuerda, la parábola de los talentos dice que todos los siervos, que nos representan a nosotros como siervos de Dios, recibieron por lo menos uno. Si utilizas ese talento con fidelidad. Dios no solo te dará éxito sino también su aprobación. Procura descubrir tus talentos y utilizarlos para la causa de Dios.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

LOS HUERFANOS HAMBRIENTOS



Lugar: Inglaterra

Palabra de Dios: Juan 6:35

Los niños estaban sentados a la mesa, listos para desayunar. Los encargados del orfanato pusieron los platos y las tazas, pero no había comida.

George Mueller, director y fundador del orfanato, les dio las malas noticias.

-Me temo que no tenemos comida para el desayuno esta mañana -les dijo-, pero no se preocupen. Yo sé que Dios puede proveer. Pidamos a Dios el pan nuestro de cada día.

Apenas terminaron de orar, alguien golpeó a la puerta. Era el panadero.

-Disculpe que lo moleste tan temprano -dijo-, pero anoche no pude dormir. Pensé que usted y los niños necesitarían pan esta mañana, así que me levanté a las dos de la mañana y amasé pan fresco para ustedes.

¡Qué respuesta a la oración! Pero, no había terminado todavía. Oyeron otro golpe a la puerta. Esta vez, era el lechero.

-Mi carro se rompió justo frente a su edificio -les dijo-. Voy a tener que hacerlo arreglar. Pero, toda la leche se va a echar a perder. ¿Podrán ustedes usarla?

Y así, esa mañana, los niños del orfanato de Bristol, Inglaterra, no pasaron hambre. Tuvieron abundante alimento para comer y para beber. Y supieron que Dios había provisto a sus necesidades, tal como había prometido.

Todos nosotros necesitamos alimento y agua para sobrevivir. Y Dios ha provisto para nosotros, así como lo hizo con los huérfanos hambrientos. Pero, también necesitamos aseguramos que nuestro “cuerpo” espiritual esté bien alimentado. ‘-Yo soy el pan de vida –declaró Jesús-, El que a mí viene nunca pasará hambre, y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed”. Ve a él diariamente. Así, nunca más tendrás hambre o sed.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

domingo, 14 de julio de 2013

UN EJEMPLO DE PERDON


Yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló, y les habló al corazón. 
Génesis 50:21.

Los hijos de Jacob volvieron a su padre con la grata noticia: “José vive aún, y él es señor en toda la tierra de Egipto” (Génesis 45:26). Al principio, el anciano se sintió abrumado. No podía creer lo que oía. Pero, al ver la larga caravana de carros y animales cargados, y a Benjamín otra vez con él, se convenció y, en la plenitud de su regocijo, exclamó: “Basta; José mi hijo vive todavía: iré, y le veré antes que yo muera” (vers. 28). Quedaba otro acto de humillación para los diez hermanos. Confesaron a su padre el engaño y la crueldad que durante tantos años habían amargado la vida de él y la de ellos. Jacob no los había creído capaces de tan vil pecado, pero vio que todo había sido dirigido para bien, y perdonó y bendijo a sus descarriados hijos…

En una visión nocturna, recibió la divina Palabra: “No temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver; y la mano de José cerrará tus ojos” (Génesis 46:3, 4).

El encuentro entre José y su padre fue muy afectuoso. José saltó de su carro y corrió a dar la bienvenida a su padre; lo abrazó y lloraron el uno sobre el otro.

“Entonces Israel dijo a José: Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro, y sé que aún vives” (Génesis 46:30)…

Los últimos años de Jacob fueron más pacíficos. Sus hijos se habían arrepentido de sus malos caminos; José le había sido devuelto; y estaba rodeado de todas las comodidades que el primer ministro de Egipto podía dispensar. Y feliz en la compañía de su hijo por tanto tiempo perdido, descendió quieta y apaciblemente al sepulcro.

Poco tiempo antes de su muerte, sus hijos se reunieron alrededor de su lecho de muerte. Ahora, mientras sus hijos esperaban su última bendición, el Espíritu de la inspiración se posó sobre él y declaró ante ellos sus vidas pasadas, y también pronunció profecías de largo alcance futuro…

Jacob había sido un padre afectuoso. No albergaba resentimientos hacia sus hijos tristes. Los había perdonado. Los amó hasta el fin. Pero Dios, por el Espíritu de la profecía, elevó la mente de Jacob por encima de sus sensaciones.

En sus últimas horas, los ángeles lo rodeaban, y el poder de Dios reposaba sobre él - Signs of the Times, 5 de febrero de 1880.
                                                                                 
Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White