sábado, 19 de octubre de 2013

LUCES QUE BRILLAN EN LAS TINIEBLAS


Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día. 1 Tesalonicenses 5:5.

Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo” (Hechos 1:8)…

Dios no ha descuidado nada que de alguna manera pueda contribuir a la recuperación de los pecadores de los ataques del enemigo. Derramó el Espíritu Santo sobre los discípulos a fin de que pudieran ser habilitados para cooperar con las agencias divinas en la reestructuración y la remodelación del carácter humano…

Hay más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por los 99 que no necesitan arrepentimiento. Cuando escuchemos acerca del éxito que tuvo la proclamación del mensaje en cualquier lugar, toda la iglesia debería expresar su regocijo mediante himnos de alabanza y oraciones elevadas a Dios.

Que el nombre del Señor sea glorificado por nosotros…

La consagración entera al servicio de Dios revelará la influencia modeladora del Espíritu Santo a cada paso del camino. Cuando surgen en su camino obstáculos aparentemente imposibles, presente la eficiencia completa, siempre disponible, del Espíritu Santo ante su corazón incrédulo, de manera que su espíritu cobarde sea avergonzado. Cuando su fe es débil, sus esfuerzos frágiles, hable del gran Consolador, la Fortaleza del cielo. Cuando se sienta tentado a dudar de que Dios esté obrando por medio de su Santo Espíritu a través de agentes humanos, recuerde que Dios ha utilizado la iglesia, y la está utilizando, para la gloria de su propio nombre. Si no obstruimos el camino, Dios moverá la mente de muchos más para que se ocupen en el servicio activo…

El fin de todas las cosas se encuentra a la mano. Dios se está moviendo en cada mente dispuesta a recibir las impresiones de su Espíritu Santo. Está enviando mensajeros, para que den la advertencia en todo lugar. Dios está probando la devoción de sus iglesias y su disposición a rendir obediencia a la conducción del Espíritu. El conocimiento ha de aumentar. Los mensajeros del cielo correrán de aquí para allá buscando, de todo modo posible, advertir a la gente del juicio venidero, y presentando las buenas nuevas de salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo. La norma de justicia debe ser exaltada. El Espíritu de Dios está actuando en los corazones pecaminosos, y los que responden a su influencia se convertirán en luces del mundo. Se los ve saliendo por todas partes para comunicar a otros la luz que han recibido, como también sucedió después del descenso del Espíritu Santo en el día de Pentecostés. A medida que dejan brillar su luz, reciben cada vez más del poder del Espíritu. La tierra se ilumina con la gloria de Dios - Review and Herald, 16 de julio de 1895.
  

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

No hay comentarios.:

Publicar un comentario