sábado, 5 de octubre de 2013

¿SERÁ VERDAD?


Tu oración: Dios, te alabo porque sé que para ti no hay nada imposible.

Versículo para hoy: «Cómo puedo estar seguro de esto?» Lucas 1:18.

¿Puedes imaginarte a esta pareja de ancianos ser padres de un bebe?.

¡No! Pero para Dios no hay nada imposible. Zacarías era un sacerdote anciano, él y su esposa Elisabeth no habían podido tener hijos. Cuando entro al templo para celebrar el culto, un ángel se le apareció y le dijo que su esposa y el tendrían un bebe, cuando fuera grande iba a ser un predicador y anunciaría el ministerio de Jesús.

ZACARIAS no creía que tendría un bebe, estaba demasiado grande para ser papa, así que Zacarías quedo mudo por no haber creído y confiado en las palabras del ángel. Pero cuando su bebe nació, volvió a hablar, Zacarías se dio cuenta que la promesa de Dios se cumplió.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

viernes, 4 de octubre de 2013

EL DÚO DINÁMICO


¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? Gálatas 3:21.

La Ley y el evangelio no pueden separarse. En Cristo, la misericordia y la verdad se unieron, la justicia y la paz se besaron. El evangelio no ha ignorado las obligaciones debidas a Dios por hombres y mujeres. El evangelio es la Ley desplegada; nada más ni nada menos. No da más licencia al pecado que la Ley. La Ley señala a Cristo; Cristo señala a la Ley. El evangelio nos llama al arrepentimiento. Arrepentimiento ¿de qué? Del pecado. ¿Y qué es el pecado? La transgresión de la Ley. Por lo tanto, el evangelio llama a los pecadores a volver de su transgresión a la obediencia a la Ley de Dios. Jesús, en su vida y su muerte, enseñó la más estricta obediencia. Murió el justo por el injusto, el inocente por el culpable, para que el honor de la Ley de Dios fuera preservado, y que la humanidad no se perdiera totalmente.

La obra de la salvación tanto en la dispensación del Antiguo Testamento como en la nueva es la misma…

Satanás obra con todos sus poderes engañosos para entrampar al mundo.

Desea que crean que se hizo este gran sacrificio para poder abolir la Ley de Dios. Representa a Cristo como si estuviera en oposición al gobierno de la Ley de Dios en el cielo y en la tierra. Pero el Soberano del mundo tiene una Ley por la cual gobierna a los seres inteligentes del cielo y a su familia humana, y la muerte de su Hijo fija la inmutabilidad de esa Ley sin lugar a duda alguna.

Dios no tiene ninguna intención de eliminar su gran norma de justicia. Por esta norma puede definir lo que es un carácter correcto…

Es necesario que todo ser inteligente entienda los principios de la Ley de Dios. Cristo declaró, por medio del apóstol Santiago: “Cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos” (Santiago 2:10). Estas palabras fueron expresadas después de la muerte de Cristo; por lo tanto, la Ley era vigente para todos en ese momento…

La gente puede hablar de la libertad del evangelio. Pueden asegurar que no son esclavos de la Ley. Pero la influencia de una esperanza [basada] en el evangelio no llevará a los pecadores a considerar la salvación de Cristo como un asunto de gracia gratuita, mientras siguen transgrediendo la Ley de Dios. Cuando la luz de la verdad se revela en su mente, y entienden plenamente los requisitos de Dios y advierten el alcance de sus transgresiones, reformarán sus caminos, llegarán a ser leales a Dios por medio de la fuerza obtenida de su Salvador, y llevarán una vida nueva y más pura — Signs of the Times, 25 de febrero de 1897.

 MEDITACIONES MATINALES PARA ADULTOS 2013
DESDE EL CORAZÓN
Por: Elena G. de White

ANTES DE LLEGAR AL CIELO


Miren cómo espera el agricultor a que la tierra dé su precioso fruto y con qué paciencia aguarda las temporadas de lluvia. Así también ustedes, manténganse firmes y aguarden con paciencia la venida del Señor, que ya se acerca. 
Santiago 5:7-8

Llegar al Reino de los cielos es uno de los anhelos más legítimos del cristiano.

Sabemos que cuando esto suceda, nuestra accidentada permanencia en este planeta habrá terminado. Sin embargo, la espera de la venida del Reino de Dios debe ser una “espera activa”. El Señor nos insta con estas palabras: “Tú, espera en el Señor, y vive según su voluntad, que él te exaltará para que heredes la tierra” Una de las condiciones para heredar la vida eterna es que hagamos la voluntad de Dios. Únicamente podremos disfrutar y gozar nuestra permanencia en el cielo, cuando aquí en la tierra hayamos aprendido a vivir según la voluntad del Señor.

Otra condición que debemos cumplir es buscar intencionalmente a Dios. De esa manera será aquí donde comencemos una relación de compañerismo y amistad con él, y que perdure por los años sin fin en la eternidad. La Palabra de Dios dice: “Bueno es el Señor con quienes en él confían, con todos los que lo buscan” (Lamentaciones 3:25).

Recordemos que nuestra estancia en la tierra es pasajera. Tan solo somos peregrinos que marchamos al hogar eterno. “Somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo” (Filipenses 3:20). Este traslado maravilloso desde un mundo lleno de pecado a la patria celestial será una de las últimas cosas que nos conecte con este planeta. Nuestros siguientes viajes los realizaremos por el vasto e infinito universo, mientras disfrutamos de la compañía de Dios y de los santos ángeles.

Hermana y amiga, pronto estaremos en nuestro verdadero hogar. Cobremos ánimo y renovemos nuestra esperanza día a día. Es hora de preparar el equipaje del corazón, de la mente y del espíritu para ese día glorioso. “Él murió por nosotros para que, en la vida o en la muerte, vivamos junto con él. Por eso, anímense y edifíquense unos a otros, tal como lo vienen haciendo” (1 Tesalónica 5:10-11). Hoy es un buen día para que anuncies el mensaje de Salvación a todos los que encuentres a tu paso. (Salmo 37:34).

 LECTURAS DEVOCIONALES PARA LA MUJER
ALIENTO PARA CADA DÍA
Por Erna  Alvarado

ALGO QUE HACER CON EL DOLOR


Dichoso el que tiene en ti su fortaleza, que solo piensa en recorrer tus sendas. Cuando pasa por el valle de las lágrimas lo convierte en región de manantiales (Salmo 84:5, 6).

En septiembre de 2010, Joni Eareckson Tada publicó su libro titulado A Place of Healing [Un lugar de sanación]. La pregunta fundamental que plantea es la siguiente: Si Dios quiere sanar a las personas, ¿por qué no siempre lo hace? Esta es una pregunta especialmente importante para Joni. Hace más de cuatro décadas, sufrió un accidente cuando se arrojó al agua en la bahía de Chesapeake. Quedó tetrapléjica, es decir, paralizada de las cuatro extremidades. Además, en años recientes ha sufrido un dolor crónico atroz. Por si esto fuera poco, le diagnosticaron cáncer de mama en el verano de 2010. En una entrevista con la revista Time después de la publicación del libro, Joni confesó que se ha encontrado a sí misma algunas veces pensando: “Señor, esto es demasiado como para soportarlo, ¿estás seguro de que sabes lo que haces?”

Es posible que tú también te hagas esta pregunta o te la hayas hecho en el pasado. Si no es así, es posible que te la plantees en el futuro, porque vivimos en un mundo de pecado donde el dolor nos alcanza a todos. Yo también me hice esta pregunta cuando mi hijo murió en mis brazos el 21 de julio de 2003.

No sé si Joni contestó finalmente la pregunta en su libro (salió a la venta una semana antes de que yo escribiera estos renglones, así que no lo tenía en mis manos). Sin embargo, temo que su pregunta solamente recibirá respuesta cuando se la hagamos personalmente a Dios en el cielo. Joni, sin embargo, hizo una revelación extraordinaria a Time. En ese momento explicó que si Dios la hubiera sanado milagrosamente cuando tenía 17 años, no habría podido ministrar a tantas personas inválidas o discapacitadas, ni habría sido un motor clave para la legislación en los Estados Unidos (que ha tenido impacto en diversos lugares del mundo) en favor de las personas con alguna discapacidad.

Tú y yo debemos hacer lo mismo. Hemos de pedir al Señor que extraiga algo de nuestro dolor. Algo que redunde en beneficio para otros. Hemos de evitar que nuestro sufrimiento sea estéril, sin sentido, que se desvanezca en la historia sin haber dejado huella. Eso es lo que Cristo hizo con su dolor. Lo utilizó para salvarnos. ¿Permitirás que Dios extraiga de tu sufrimiento algo bueno para ti y para los demás?.

 MEDITACIONES MATINALES JÓVENES 2013
¿SABÍAS QUE…?
Por: Félix H. Cortez

¡ARRÁSTRATE RÁPIDO!


Lugar: República Centro Africana

Palabra de Dios: Éxodo 20:12

Felipe estaba jugando afuera, bajo la sombra de un árbol grande, cuando oyó la voz de su papá.

-Felipe, acuéstate y arrástrate hacia mí lo más rápido que puedas.

El chico no sabía por qué su papá le estaba diciendo que hiciera algo tan extraño, pero inmediatamente detuvo lo que estaba haciendo e hizo lo que su padre le dijo. Tirándose al suelo, comenzó a arrastrarse lo más rápido que podía. Cuando estaba más o menos a mitad del camino, su papá lo llamó nuevamente.

-Está bien, Felipe. Puedes pararte y correr el resto del camino.

Saltando sobre sus pies, Felipe corrió hasta su padre.

-¿Qué pasó? -preguntó-. ¿Está todo bien?

-Mira hacia atrás -le contestó el papá-. Mira el árbol bajo el cual jugabas.

Los ojos de Felipe se agrandaron mucho cuando se dio cuenta del peligro del que acababa de escapar: una enorme serpiente, de casi cinco metros de largo, colgaba de la rama que estaba justo arriba de donde él estaba momentos antes.

-Me alegra que me obedecieras inmediatamente, hijo -señaló su papá.

Todavía asustado, Felipe asintió con la cabeza. Si se hubiera quedado debajo del árbol, quién sabe lo que habría ocurrido. Su obediencia inmediata le salvó la vida.

Cuando tus padres te dicen que hagas algo, ¿prestas atención?

Si hubieses estado en el lugar de Felipe, ¿te habrías tirado al piso y arrastrado tan rápido como podías? El quinto Mandamiento dice:

“Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios”.

Sí, es una buena idea hacer caso a los padres. Después de todo, ellos te aman y quieren lo que es mejor para ti.

 LECTURAS DEVOCIONALES PARA MENORES
EN ALGÚN LUGAR DEL MUNDO
Por: Helen Lee Robinson

JOSÉ EL CARPINTERO


Tu oración: Dios, hoy quiero agradecerte porque me diste un papá y una mamá, te pido que los cuides mucho.

Versículo para hoy: «Cuando José despertó del sueño, hizo lo que el ángel del Señor le había mandado». Mateo 1: 24.

JOSE había trabajado todo el día en la carpintería, la mesa que la vecina le había pedido estaba lista. José se bañó y se fue a acostar. Mientras José dormía, tuvo un sueño. Un ángel le dijo que María su prometida, iba a tener un bebe. El ángel le dijo que era el Hijo de Dios, el Salvador del mundo y le llamarían Jesús.

José se despertó rápidamente, se sentó en su cama, pensó lo feliz que estaba María por él bebe. Al amanecer José corrió a la casa de María, para darle la noticia del ángel. Muy pronto seria el papa del Salvador del mundo.

Cuando supimos que tu nacerías, estuvimos muy contentos, así se sintió José al saber la hermosa noticia.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

jueves, 3 de octubre de 2013

GLORIFICAR A DIOS


Para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Romanos 15:6.

Todo hombre o mujer que sea un seguidor verdadero de Jesucristo mostrará amor supremo a Dios… Somos sus criaturas, la obra de sus manos, y él merece justamente reverencia, honor y amor…

En su amor, con el deseo de elevarnos y ennoblecernos, Dios nos proveyó de una norma de obediencia. Con terrible majestad, entre truenos y relámpagos, proclamó sus diez preceptos santos desde el Monte Sinaí…

Dios vio la condición desesperada del pecador. Contempló con lástima el mundo, que inexorablemente se tornaba más degenerado y pecaminoso. No podía cambiar su Ley para ajustarse a nuestras deficiencias; porque él dice:

“No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios” (Salmo 89:34).

Pero en su gran amor por la raza humana, en su deseo de que no seamos sujetos a enfrentar el castigo de nuestra transgresión, sino que seamos elevados y ennoblecidos, él “ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). Cristo depuso su manto real y vino a esta tierra, trayendo con él un poder suficiente para vencer el pecado. Vino a vivir la Ley de Dios en la humanidad para que, al participar de su naturaleza divina, también nosotros podamos vivir esa ley…

Ante el universo del cielo, ante los ángeles caídos y ante aquellos a quienes vino a salvar, Cristo vivió la Ley de Dios. Por su suprema obediencia a sus requisitos, la exaltó y la cumplió. Por su pureza, bondad, beneficencia, devoción y celo por la gloria de Dios, por su amor insuperable por los demás, dio a conocer la perfección de la Ley. Por su vida irreprochable, ilustró su excelencia…

La obediencia debe venir del corazón. Con Cristo era una obra del corazón…

Si nos acercamos a Dios, la Fuente de fortaleza que no falla, obtendremos el cumplimiento de la promesa “pedid y se os dará” (Mateo 7:7)…

Al igual que Cristo vivió la Ley en su humanidad, podemos hacerlo nosotros si nos aferramos del Fuerte para obtener fortaleza. Según advertimos que no podemos hacer nada por nosotros mismos, recibiremos sabiduría de lo alto para honrar y glorificar a Dios. Al contemplar “la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen” (2 Corintios 3:18) - Signs of the Times, 4 de marzo de 1897.

 MEDITACIONES MATINALES PARA ADULTOS 2013
DESDE EL CORAZÓN
Por: Elena G. de White