martes, 8 de octubre de 2013

UNA NUEVA CREACIÓN


Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación. Gálatas 6:15.

Solo la gracia de Jesucristo puede cambiar el corazón de piedra por un corazón de carne y darle vida para Dios. Los hombres y las mujeres pueden obrar grandes obras a la vista del mundo; pueden tener muchos logros de un elevado nivel a la vista de otros. Pero todo el talento, toda destreza, toda la habilidad del mundo no podrá transformar el carácter y hacer que un hijo degenerado por el pecado se convierta en un hijo de Dios, un heredero del cielo.

No tenemos poder para justificar el alma, para santificar el corazón…

¡Cómo amplía y exalta nuestras ideas del amor de Dios la maravillosa provisión del plan de Dios para la salvación de la humanidad! ¡Cómo vincula nuestro corazón al gran corazón de amor infinito! ¡Cómo nos hace deleitarnos en su servicio, cuando nuestro corazón responde a la atracción de su amante bondad y su tierna misericordia!…

Esta es la obra ante nosotros. Hemos de tener la fe que obra por el amor y purifica el alma. Por medio de la fe, nuestra vida ha de esconderse con Cristo en Dios. Entonces seremos los ocultados de Dios; porque el mundo no discierne el valor del carácter cristiano. El mundo admira la honestidad y las manifestaciones de las virtudes y las gracias del carácter cristiano; en tanto se burlan de la rectitud de conciencia del cristiano verdadero porque es un reproche para su propia vida de pecado. Las piedras vivientes que brillan en el templo espiritual del Señor son una gran molestia para Satanás, y él siempre busca apagar la luz y eclipsar el Sol de Justicia, al interponer su sombra entre el alma y Dios…

Ante los seres humanos y los ángeles, se requiere que los cristianos muestren por precepto y ejemplo el valor del carácter cristiano. Quienes reciben a Cristo como su Salvador personal serán capaces de hacer esto, y Cristo ha ido a preparar mansiones para ellos en el cielo. Hay algunos que declaran que todos merecen un lugar en el cielo, y en la misma frase reconocen que no son idóneos para la mansión celestial. Si todos… aceptaran la verdad tal como es en Jesús y le dieran un lugar en el santuario interior del alma, de manera que puedan ser santificados por ella, serían hechos idóneos para el cielo…

Aquellos cuyas vidas están ocultas con Cristo en Dios, que han sido vestidos con su justicia, tendrán derecho a la herencia incorruptible, sin mácula, que no se desvanece —Signs of the Times, 2 de mayo de 1892.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

DIOS NO APRUEBA LA SOBERBIA


Las hijas de Sión son tan orgullosas que caminan con el cuello estirado, con ojos seductores y pasitos cortos, haciendo sonar los adornos de sus pies. Por eso el Señor cubrirá de sarna la cabeza de las hijas de Sión; el Señor las dejará completamente calvas. Isaías 3:16

La soberbia tiene su raíz en abrigar un exagerado concepto del valor personal.

Quien está radicado en la cúspide de la soberbia podría considerar a los demás no solamente como sus inferiores, sino también como que son sus servidores. La soberbia se puede transformar en arrogancia cuando la persona es incapaz de reconocer sus errores, y se esfuerza para no enfrentar sus defectos. De acuerdo con los preceptos divinos, el mejor antídoto para la soberbia es una actitud de humildad.

No obstante, quienes se inclinen a practicar la idolatría personal, jamás aceptarán que necesitan ser humildes.

En el versículo de hoy encontramos una descripción detallada y al punto de la gente soberbia. Quizá tú conozcas, o hayas tenido que tratar, con alguien así. A esas personas, la altanería las hace caminar con el cuello erguido, y muestran cierto desdén o desprecio por la corrección o el consejo que proviene de los demás. Sus ojos miran con indiferencia, son fríos y distantes, y tampoco muestran vergüenza ni arrepentimiento por las malas acciones que han realizado.

Dice el profeta que las mujeres insensatas, aquellas que caminan como si bailaran, moviendo sus pies con cadencia, no son damas inclinadas a la sencillez.

Podrán ser inteligentes pero no son sabias; poseen habilidades y talentos, pero es posible que no hayan experimentado el gozo de servir a los demás. Viven para sí mismas y en raras ocasiones, cuando son confrontadas con sus errores, se sienten derrotadas. Incluso, el dolor que por algún motivo sufran, aunque sea muy intenso, jamás las llevará a corregir sus equivocaciones; únicamente hará crecer en ellas el deseo de venganza.

Amiga y hermana, Dios nos hace hoy un llamado a la humildad, a que hagamos profesión de aquella virtud que nos permitirá ser consideradas como “grandes mujeres”. Un rasgo que nos despojará del orgullo y nos ayudará a sacrificarnos por otros sin que sintamos dolor ni pesar por ello. Hoy es un buen día para que supliquemos al Señor que haga caer de nosotras la vestidura de la soberbia y que nos cubra con un manto de humildad.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

MADERA DE PREDICADOR


Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza.
(1 Timoteo 4:12).

En Lest WeForget [No sea que olvidemos] George Knight narra la experiencia de John N. Loughborough, que tenía 17 años cuando sintió que Dios lo llamaba a ser predicador.

Durante nueve semanas estuvo enfermo de malaria. Finalmente, desesperado, clamó:

“Señor, quítame estos escalofríos y estas fiebres, y saldré a predicar”.

Los escalofríos y las fiebres cesaron ese mismo día. Pero John no tenía un solo centavo para viajar. Después de varias semanas de trabajar como leñador logró ahorrar un dólar.

“Esa cantidad - dijo -, me llevaría adonde yo deseaba ir, pero ¿y la ropa? El señor con quien estuve trabajando me dio un saco y un par de pantalones bastante raídos, pero como era un hombre mucho más alto que yo, aquella ropa, después de recortarla unos quince centímetros, no se veía muy elegante que digamos. En lugar de abrigo, mi hermano me dio un capote un tanto extraño, al cual le había cortado un buen trozo”.

Después contó: “Con esa curiosa combinación de harapos y el dólar que poseía, decidí ir a cierta zona donde nadie me conocía y traté de predicar. Si fracasaba, ninguno de mis amigos se enteraría, y si tenía éxito, lo tomaría como una evidencia de que era mi deber predicar”.

En su primera noche predicó en una pequeña iglesia bautista llena hasta reventar.

“Canté, oré y canté otra vez - informó -, y hablé sobre la caída del hombre. En vez de sentirme apenado como yo temía, la bendición de Dios descendió sobre mí y hablé con libertad.

A la mañana siguiente me dijeron que diecisiete pastores habían estado presentes en la reunión la noche anterior.

“La siguiente noche la iglesia estaba llena otra vez. Supongo que la razón de su interés era la curiosidad de escuchar a aquel predicador principiante. Al final de la reunión, el pastor se puso de pie y anunció que la noche siguiente se iniciaría una clase de canto y por lo tanto mis reuniones debían terminar. Pero en el acto un señor de apellido Thompson se puso de pie y dijo :’ Señor Loughborough, estas clases de canto se han organizado con el propósito de poner fin a sus reuniones ‘Entonces , procedió a invitar al joven predicador a una escuela que tenía un salón más grande, y una vez más el edificio estaba a reventar la primera noche. Dios puede usarte de la misma manera. Alístate en sus filas.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

HARU-URARA


Lugar: Japón

Palabra de Dios: Romanos 5:8

El aire zumbaba de entusiasmo cuando trece mil personas se congregaron en el Hipódromo de Kochi, al sudoeste de Tokio. Habían venido a ver a un caballo de carreras, un petiso castaño llamado Haru-urara.

Había once caballos en las compuertas de partida, con los músculos moviéndose nerviosamente, tensos por salir. Haru-urara esperaba entre ellos, usando su tradicional capucha rosada. La señal de partida hizo que los caballos corrieran a la pista, con el polvo volando detrás de ellos.

Las miles de personas gritaban salvajemente, animando a Haruurara.

Contuvieron el aliento mientras veían cómo el caballo luchaba por mantener el paso, pero su valiente esfuerzo no fue suficiente.

Pronto quedó atrás, y al final cruzó la línea de llegada en décimo lugar.

Sus admiradores, quizá, se sintieron un poco chasqueados por la derrota, pero igualmente se veían felices cuando volvían a sus hogares.

No habían abandonado la esperanza, y la próxima vez que corriera, allí estarían nuevamente, para animarlo.

Con tantos admiradores, podríamos pensar que Haru-urara era un caballo de carreras campeón. Después de todo, la gente apoya a los ganadores. La verdad es que Haru-urara no ha ganado ni una sola vez en toda su carrera. Tiene una racha de derrotas de más de cien carreras. Sin embargo, la gente lo ama y continúa alentándolo.

Esta historia m e recuerda el amor de Dios por nosotros. Aunque le hemos fallado m uchas veces, él sigue amándonos y alentándonos. No se da por vencido con nosotros, incluso cuando tropezamos y caemos.

Tampoco nos deja de lado porque no seamos campeones ni números uno. La Biblia dice que “Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros”. ¡Ese es un amor que asombra!

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

EL PRIMER AMIGO DE DIOS


Tu oración: Gracias Padre celestial por tu amigo Adán, ayúdame a ser como él y cuidar de tu creación.

Versículo para hoy: «Miren, a ustedes les doy todas las plantas de la tierra que producen semilla, y todos los árboles que dan fruto. 
Todo eso les servirá de alimento». 
Génesis 1: 29.

ADAN estaba feliz en su nueva casa! Tenía muchos amigos especiales, jugaba con el león, con los tigres y corría con su perro. Él amaba mucho a su amigo Jesús, platicaban y los ángeles disfrutaban estar en el huerto del Edén.

Adán era el encargado de cuidar el hermoso jardín que Dios había hecho para él. A un amigo de Dios le gusta obedecer y cuidar la naturaleza, por eso Adán era el encargado de plantar lechugas, tomates, y cosechar manzanas, peras y todas las sabrosas frutas y verduras que Dios había creado para él.

Mantenía el jardín limpio para que Dios, los ángeles, su esposa Eva y los animales estuvieran felices en el hogar.

Hoy es un lindo día para que seas un amigo de Dios como Adán.

Ayuda a mama a regar el jardín, quita la maleza que no permite crecer a las plantas y flores hermosas. Disfruta de todo lo bello que hizo Dios para ti.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

domingo, 6 de octubre de 2013

HACIA ADELANTE Y HACIA ARRIBA


Aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Filipenses 3:8.

Amar a Dios supremamente y a nuestro prójimo como a nosotros mismos es observar los primeros cuatro Mandamientos y los últimos seis. Dios nos ha  dado un gran campo en el cual trabajar; y, al hacer el trabajo que Dios nos ha señalado, no nos elevaremos nosotros, sino que exaltaremos a Cristo. Cultivaremos el amor por Dios y el amor por nuestros hermanos y por todas las personas. El amor pronto muere en el corazón si se lo deja sin cultivar; solo podemos mantener el amor divino en el alma si practicamos las palabras del Maestro. ¿Acaso no hay muchos que pretenden guardar los Mandamientos y viven transgrediendo los preceptos sagrados? No podemos guardar la Ley de Dios a menos que le demos nuestra atención indivisa a nuestro Creador y Redentor. Es imposible guardar los últimos seis Mandamientos a menos que guardemos los primeros cuatro…

Cuando entremos en simpatía íntima con Jesús, él nos impartirá su amor, y este rebosará de nosotros en actos de amor, en tierna compasión hacia los demás.

Cuando no podemos amar a Dios supremamente, ciertamente no podemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Cuando usted ama a Dios con todo su corazón, poder, mente, alma y fuerza, será como un manantial vivo en el desierto para todos los que lo rodean. En sus sugerencias no se expresarán dudas, ni se sembrarán cizañas. No se contentará con una experiencia pobre… No hay inmovilidad en la vida cristiana. Los seguidores de Jesús siempre ven objetivos más elevados que alcanzar ante sí, y no estarán satisfechos con una norma baja. Hay un gran peligro en quedar satisfecho, en no esforzarse por el premio de la soberana vocación en Cristo Jesús…

En la verdad, Jesús ha sido revelado en todo su encanto inigualable; pero ¿de qué ventaja será nuestro conocimiento de la verdad si no nos lleva a Jesús; si no aumenta nuestro conocimiento de él y nuestro amor por él? Tan pronto como usted entrega todo su corazón a Dios, le rendirá una obediencia abnegada y gozosa. Dios requiere que seamos hallados en él no teniendo nuestra propia justicia, sino la justicia de Cristo. Cuando abrimos la puerta de nuestro corazón a Jesús con un aprecio agradecido por su amor, y le decimos: “Entra”, el Invitado celestial estará con nosotros. Cuando amamos a Jesús, amamos a todos a quienes Jesús ama - Signs of the Times, 22 de septiembre de 1890.

 MEDITACIONES MATINALES PARA ADULTOS 2013
DESDE EL CORAZÓN
Por: Elena G. de White

RADIOGRAFÍA DE LA TENTACIÓN


Dichoso el que resiste la tentación porque, al salir aprobado, recibirá la corona de la vida que Dios ha prometido a quienes lo aman. 
Santiago 1:12

Podemos definir la tentación como un impulso, a veces irresistible, que nos lleva a realizar actos que están reñidos con la voluntad de Dios. Sin embargo, cuando la tentación llama a la puerta, es porque ha habido un proceso previo que nos ha conducido a esa situación. La tentación es el paso previo que Satanás nos presenta para que luego cometamos un pecado, y todos los cristianos somos propensos a ella. A pesar de que la tentación en si no es un pecado, podría llegar a serlo si nos exponemos en forma voluntaria a ella en un juego temerario.

La tentación representa siempre un ataque directo a las partes vulnerables de nuestra personalidad. De ahí el consejo que Cristo dio a sus discípulos cuando les dijo: “Oren para que no caigan en tentación” (Lucas 22:40). Por esa razón debemos ponernos bajo el cuidado de Dios y no “juguetear” con la tentación para saber hasta dónde podemos llegar. La tentación nos llega cuando entablamos un diálogo con ella y comenzamos a poner en tela de juicio nuestra relación con la voluntad de Dios. Si caemos en ella repetidamente, llegarán a atraernos más y más las cosas del mundo y seremos presa fácil del mal que nos acecha.

Quienes han analizado la tentación y sus efectos, aseguran que Satanás dispone de unos treinta segundos para hacernos caer. Por otro lado, nosotras disponemos de ese mismo tiempo para decir “¡No!”, y para alejarnos con prontitud. Es bueno que sepamos que en esos momentos disponemos de toda la gracia y la fortaleza de Dios. Es bueno reconocer que el poder de una tentación es limitado si lo comparamos con la fortaleza que Dios puede darnos con el fin de que nos convirtamos en vencedoras. “Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir” (1 Corintios 10:13).

Vivimos en un mundo perverso. A cada paso somos incitadas a poner en duda los preceptos de Dios. Qué importante es que exista un cerco de protección a nuestro alrededor así como en torno a nuestras familias. El consejo de Dios para hoy es: “Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida” (Proverbios 4:23).
  
 LECTURAS DEVOCIONALES PARA LA MUJER
ALIENTO PARA CADA DÍA
Por Erna  Alvarado