miércoles, 2 de octubre de 2013

LA LEY ETERNA DE DIOS


Guardaré tu ley siempre, para siempre y eternamente. Salmo 119:44.

Cuán maravillosa es la Ley de Dios en su sencillez, extensión y perfección…

No hay misterio en la ley de Dios. El intelecto más débil puede captar esos principios para regular su vida y formar su carácter de acuerdo con el Modelo divino…

El sacrificio infinito de Cristo, hecho para magnificar y exaltar la Ley, testifica de que ni una tilde ni una jota de esa ley dejará de tener validez sobre el transgresor. Cristo vino a pagar la deuda en la que había incurrido el pecador por la transgresión, y a enseñar al hombre mediante su propio ejemplo a guardar la Ley de Dios: Cristo dijo: “Yo he guardado los mandamientos de mi Padre” (Juan 15.10). Al considerar todos los hechos que establecen tan claramente los reclamos de la Ley de Dios, con el cielo y la vida eterna a la vista para inspirar esperanza e inducir el esfuerzo, es inconcebible que tantos profesos servidores de Dios puedan descartar su ley y enseñar a los pecadores que sus preceptos no tienen validez para ellos. ¡Qué engaño fatal! Satanás inventó esta herejía primero, y con ella atrajo a Eva al pecado. Los resultados tristes de tal transgresión están ante nosotros…

Cristo vino a enseñarnos el camino de la salvación. Y cuando los servicios desdibujados de la antigua dispensación ya no tenían valor alguno, cuando el símbolo encontró su realización en la muerte de Cristo, entonces podríamos esperar que si la ley de los Diez Mandamientos ya no era vigente, Cristo habría declarado su abrogación. Si las Escrituras del Antiguo Testamento ya no debían ser tenidas como una guía para los cristianos, él lo habría hecho saber…

Los santos profetas han predicho cómo Cristo nacería; los eventos de su vida; su misión, y su muerte y resurrección. En el Antiguo Testamento encontramos el evangelio de un Salvador que viene. En el Nuevo Testamento tenemos el evangelio de un Salvador revelado como la profecía lo había predicho…

No hay discordia entre las enseñanzas de Cristo en el Antiguo Testamento y sus enseñanzas en el Nuevo Testamento…

En el último mensaje a su iglesia, vía Patmos, el Salvador resucitado pronuncia una bendición sobre los que guardan la Ley de su Padre: “Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad” (Apocalípsis 22:14, RVA) – Review and Herald, 14 de septiembre de 1886; también se encuentra en A fin de conocerle, p. 296.

 MEDITACIONES MATINALES PARA ADULTOS 2013
DESDE EL CORAZÓN
Por: Elena G. de White

EVITANDO LA AUTOCOMPASIÓN


El Señor da vista a los ciegos, el Señor sostiene a los agobiados, el Señor ama a los justos. 
Salmo 146:7

La claustrofobia produce un temor extremo en algunas personas cuando se encuentran en espacios cerrados y pequeños, como un elevador o un cuartito.

Los síntomas más frecuentes son sudoración intensa, aceleración del ritmo cardíaco, fuertes temblores y una necesidad imperiosa de huir. Esta ansiedad es tan paralizadora, que puede causar que los afectados no actúen con propiedad en su trabajo, en el hogar, e incluso su vida social se puede ver perjudicada. Gracias a los avances de la medicina, en la actualidad existe un tratamiento para dicho mal, que puede permitir al afectado llevar una vida normal.

Hay otro encierro que también resulta aterrador y que podría causar estragos en nuestra vida: la autocompasión. ¿Cómo escapar de ella? Los síntomas más frecuentes de este mal espiritual y también psicológico pueden tener su origen en una infancia marcada por abusos, sufrimientos y dolor; sucesos que han dejado traumas sin superar. La persona encerrada en su autocompasión cree que no tiene valor; que la vida ha sido injusta con ella; le dan vergüenza sus actos y cree que siempre está expuesta al ridículo.

Esto me hace recordar a la mujer samaritana que acudió al pozo de Jacob en busca de agua. Cuánta vergüenza y dolor había en su vida. Aislada de todos y de todo, se encerraba en su miseria y no sabía qué hacer. Disfrutaba de unos pocos momentos de libertad cuando acudía al pozo por agua, esperando tal vez que algo cambiara su triste realidad. Y el milagro se produjo. La voz liberadora de Jesús la impactó; la voz suave y amorosa del Maestro sensibilizó las fibras de su alma y de su corazón. Por primera vez pudo disfrutar del aire fresco de la tarde. Se dio cuenta de que había personas que vivían en peores condiciones que ella y, dejando su cántaro, les llevó las buenas nuevas de salvación. ¡Aquel poder liberador era Cristo, el Maestro, el Mesías esperado!

Amiga, si necesitas la ayuda divina, coloca tu dolor a los pies del Maestro y permite que el bálsamo de su amor te sane. Abre tu vida y deja entrar la luz del Espíritu Santo a tu corazón. Al hacerlo serás una mujer realmente libre.

 LECTURAS DEVOCIONALES PARA LA MUJER
ALIENTO PARA CADA DÍA
Por Erna  Alvarado

LA TRAICIÓN MÁS INFAME


Jesús le preguntó: “Judas, ¿con un beso traicionas al Hijo del hombre?” (Lucas 22:48).

La traición es una de las acciones más infames. Jesús mismo sufrió una terrible traición a manos de uno de sus propios discípulos. La siguiente historia puede ayudarte a percibir las nefastas consecuencias de una traición.

A mediados del siglo IX, un joven de nombre Miguel III ascendió al trono del Imperio Bizantino. Como era un muchacho inexperto, sintió la necesidad de tener un consejero en quien pudiera confiar. Inmediatamente pensó en Basilio, su mejor amigo. Basilio no tenía experiencia alguna en la política y el gobierno (era el jefe de los establos reales), pero había demostrado una y otra vez su lealtad y gratitud hacia Miguel.

Los dos hombres se habían conocido años antes, cuando Miguel visitaba los establos.

En cierta ocasión, un caballo salvaje se asustó y comenzó a galopar fuera de control, poniendo en gravísimo peligro la vida del príncipe. Pero Basilio, joven jinete de Macedonia, salvó la vida de Miguel al controlar al caballo desbocado.

La fuerza y el valor del muchacho impresionaron de tal modo a Miguel que inmediatamente lo ascendió a jefe de los establos imperiales. Colmó a su siervo de obsequios y favores; así que terminaron siendo grandes amigos. Cuando fue ascendido a emperador y necesitó un consejero de confianza, inmediatamente pensó en Basilio y lo nombró administrador y consejero principal.

Basilio aprendió con rapidez. Pronto se convirtió en un brillante consejero y comenzó a ganar influencia, riqueza, poder y alianzas en el senado y el ejército. Con el paso del tiempo, el verdadero carácter de Basilio salió a relucir. Convenció al emperador de que destituyera a su tío Bardas, el que le había ayudado a acceder al trono y era comandante del ejército.

Luego Basilio mismo lo asesinó a puñaladas.

La historia es triste y dolorosa. Basilio convenció a Miguel de que lo nombrara comandante en jefe del ejército. Llegó un momento en que tenía más riquezas y más poder que el propio emperador. Un día Miguel se despertó rodeado de soldados. Basilio contempló impávido cómo lo asesinaban. Después de autoproclamarse emperador, cabalgó por las calles de Bizancio llevando en la punta de su lanza la cabeza de su antiguo amigo.

La lealtad es una de las virtudes más excelsas de un ser humano. Nadie que traicione a otro puede aspirar a ser recordado con honor. Que la lealtad a Dios, a tu familia, a tus amigos, a tu iglesia, sea una de las características más destacadas de tu carácter.

 MEDITACIONES MATINALES JÓVENES 2013
¿SABÍAS QUE…?
Por: Félix H. Cortez

SILENCIO


Lugar: India

Palabra de Dios: Salmo 119:133

Moni Bawa quería vivir una buena vida. Eso no significaba que estuviera buscando una vida de lujo, con mucha riqueza y fama; no.

Estaba esforzándose por ser una buena persona. Quería desarrollar su carácter y deshacerse de cualquier falla que tuviera, incluyendo su genio. Tan serio era su deseo de ser bueno que hizo un voto de silencio; de esa manera, no estaría tentado a perder el genio. Durante seis años mantuvo su boca cerrada.

¿Puedes imaginar no decir ni una sola palabra durante seis años?

Eso requiere de mucha dedicación y determinación. Moni Bawa realmente quería llegar a dominar su carácter. Pero ¿piensas que eso lo hizo una mejor persona?

Un día, Moni Bawa tuvo un visitante, un cristiano llamado Sundar Singh. Moni Bawa se comunicaba con el señor Singh escribiendo en una pizarra.

“Mi genio es muy malo”, escribió. “Hice un voto de silencio hace seis años, porque nunca salía nada bueno de mi boca, y estaba lastimando a demasiadas personas con las cosas que decía. He estado en silencio durante seis años, pero eso no ha ayudado. Mi genio continúa siendo malo”. Después de seis años de silencio, Moni Bawa admitía lo difícil que era tratar de ser bueno por sus propios medios.

-Yo tengo un amigo que puede y quiere ayudarlo -le dijo el señor Singh-, Su nombre es Jesús, y él lo ayudará a ser bueno, si se lo permite.

No necesita mantener la boca cerrada durante más tiempo.

Antes de que el señor Singh se fuera, le dio a Moni Bawa una Biblia, para que pudiera leer más acerca de Jesús.

Sí, Jesús quiere ayudamos a vivir una buena vida. Haz de esta tu oración hoy: “Guía mis pasos conforme a tu promesa; no dejes que me domine la iniquidad”.

 LECTURAS DEVOCIONALES PARA MENORES
EN ALGÚN LUGAR DEL MUNDO
Por: Helen Lee Robinson

TU OFRENDA PARA DIOS


Tu oración: Padre celestial, deseo dar cada sábado mi ofrenda como muestra de mi amor y gratitud a ti.

Versículo para hoy: «Traigan su diezmo al tesoro del templo, [...] para vaciar sobre ustedes la más rica bendición». Malaquías 3: 10.

¿Sabes para que sirve este sobre?. En este sobre colocamos una parte del dinero que recibimos por nuestro trabajo. Cuando hacemos esto le demostramos a Dios que lo amamos y que estamos agradecidos por lo que nos da.

EN LOS TIEMPOS BIBLICOS, cuando el pueblo de Dios se había alejado de sus caminos, Dios envió al profeta Malaquías a decirle al pueblo que no se olvidara de regresar el diezmo y las ofrendas.

Cuando damos el diezmo y la ofrenda ayudamos para que otras personas conozcan el amor de Dios.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

martes, 1 de octubre de 2013

UN SISTEMA DOBLE DE LEY


Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. 2 Corintios 5:21.

El hecho de que la santa pareja, al descuidar la prohibición de Dios en un punto particular, transgrediera así su Ley y sufriera, como resultado las consecuencias de la caída, debiera impresionar a todos con una percepción justa del carácter sagrado de la Ley de Dios…

El pueblo de Dios, a quien él llama su tesoro peculiar, tuvo el privilegio de tener un sistema doble de ley: la moral y la ceremonial. La una, que señala hacia atrás, a la creación, para que se mantenga el recuerdo del Dios viviente que creó el mundo, cuyas demandas tienen vigencia sobre todos los hombres en cada dispensación, y que existirá a través de todo el tiempo y la eternidad. La otra dada debido a que el hombre transgredió la ley moral, y cuya obediencia consistía en sacrificios y ofrendas que señalaban la redención futura…

El amor que Dios tenía por la humanidad, a quienes creó a su propia imagen, lo llevó a dar a su Hijo para morir por su transgresión. Y para que el aumento del pecado no los llevara a olvidar a Dios y la redención prometida, el sistema de ofrendas por el sacrificio fue establecido para tipificar la ofrenda perfecta del Hijo de Dios…

Cristo se hizo pecado por la raza caída, al tomar sobre sí la condenación que recaía sobre el pecador por su transgresión de la Ley de Dios. Cristo se colocó a la cabeza de la humanidad como su representante. Había tomado sobre sí los pecados del mundo. En semejanza de carne de pecado, condenó el pecado en la carne…

La Ley de Jehová, que se remonta a la creación, estaba contenida en los dos grandes principios: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.

Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

No hay otro mandamiento mayor que éstos” (Marcos 12:30, 31)…

¿Cuál es la voluntad del Padre? Que observemos sus Mandamientos…

La muerte de Jesucristo por la redención de la humanidad levanta el velo y refleja un fanal de luz que brillaba cientos de años antes sobre la institución entera del sistema judío de religión. Sin la muerte de Cristo, todo este sistema no tenía sentido - Review and Herald, 6 de mayo de 1875; parcialmente en Comentario bíblico adventista, t. 7A, p. 316. 5.

 MEDITACIONES MATINALES PARA ADULTOS 2013
DESDE EL CORAZÓN
Por: Elena G. de White

CRUCEMOS AL OTRO LADO


Porque te amo y eres ante mis ojos precioso y digno de honra. No temas, porque yo estoy contigo. Isaías 43:4-5

Cuando estaba en la escuela primaria tenía que tomar clases de natación.

Debido a que asistía a una escuela rural, la profesora y algunos ayudantes nos llevaban a un río cercano. Cada vez que íbamos al río, comenzaba a ponerme ansiosa. Sabía la orden que recibiría: “Ahora deberás cruzar el río nadando”. Aunque iba protegida por un salvavidas, no podía evitar el pánico. El torrente se veía de color turquesa, como las aguas profundas.

El sonido del silbato era la señal. Temblando de pies a cabeza por el miedo y por el frío del agua, me sumergía, y movía los brazos y los pies con todas mis fuerzas.

El recorrido me parecía eterno… Pero, ¡qué alivio cuando una mano me tocaba! Era la señal de que me encontraba al otro lado. Sentía que mis pulmones se llenaban de aire mientras que el corazón parecía salírseme del pecho por la intensa alegría.

Esto me hace recordar la promesa del Señor: “Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas” (Isaías 43:2). ¿Recuerdas cuando Jesucristo y sus discípulos cruzaban el lago y los sorprendió una tempestad? Los doce pensaron que iban a morir, pero no fue así porque su Maestro estaba con ellos. Él es el único que puede calmar las tormentas.

La orden de Jesús fue: “Crucemos al otro lado”. Es difícil vivir del lado opuesto, pero Dios desea que cruces “al otro lado”. Así que la orden se repite: “Cruza al otro lado”. Al recibir este llamamiento es posible que te sientas impotente, llena de temor, y que el frío de lo impredecible te recorra el cuerpo y el alma.

¿Será que vives en el lado opuesto al camino de la salvación? Pues el Señor te dice: “¡Ven!”. Quizá en tu vida haya obstáculos que te mantienen varada y en la oscuridad. ¿Acaso piensas que Dios se ha cansado de esperarte y que cuando llegues a la orilla únicamente encontrarás sus huellas dibujadas en la arena? Si crees que el gozo jamás inundará tu corazón, pídele al Señor que te permita ver a través de las nubes y del fuerte oleaje de las dificultades, y verás las manos de Dios extendidas hacia ti, listas para sacarte de las aguas y rescatarte.

 LECTURAS DEVOCIONALES PARA LA MUJER
ALIENTO PARA CADA DÍA
Por Erna  Alvarado