martes, 30 de julio de 2013

ORACIÓN EN LÍNEA

Lugar: Maryland, EE.UU.

Palabra de Dios: Filipenses 1:3-6

Mi amigo Christian vive a muchos kilómetros de distancia. No nos hemos visto en un par de años, pero nos mantenemos en contacto. Hace algunas semanas, mientras estaba conectada a Internet, Chris y yo comenzamos a chatear usando MSN Messenger.

Nuestra conversación comenzó con el típico: “¿Cómo estás?” y “¿Qué estás haciendo?” Compartimos nuestras experiencias, y nos dimos consejos. “Tengo una idea”, escribió Chris. “¿Quieres hacer algo diferente?” Yo escribí mi respuesta. “Seguro. ¿Qué tienes en mente?”  “Oremos juntos por chat”.

Esa era una idea nueva para mí. ¿Cómo podíamos orar juntos “on-line”? Chris empezó. Leí lo que él decía, línea por línea. “Querido Padre que estás en el cielo (enter), gracias por Helen (enter)…”

Cuando terminó, le pregunté si yo podía hacer también una breve oración. Esta era una experiencia nueva para mí, pero me alegré porque hubiéramos orado el uno por el otro. Aunque vivíamos en lugares diferentes, podíamos usar Internet para orar.

Ya sea que vivan cerca o lejos, es una buena idea orar por tus amigos. Cuando el apóstol Pablo escribió a los filipenses, mencionó que estaba orando por ellos. “Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes. En todas mis oraciones por todos ustedes, siempre oro con alegría, porque han participado en el evangelio desde el primer día hasta ahora. Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús”.

Recuerda, tus amigos necesitan de la oración.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

lunes, 29 de julio de 2013

LA PASCUA


Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas. Éxodo 12:7.

El Señor dio a Moisés instrucciones especiales para los hijos de Israel acerca de lo que debían hacer para preservarse ellos y sus familias de la temible plaga que estaba a punto de enviar sobre los egipcios. Moisés también habría de dar a su pueblo instrucciones sobre su salida de Egipto. Esa noche, tan terrible para los egipcios y tan gloriosa para el pueblo de Dios, se instituyó la solemne ordenanza de la Pascua. Por la orden divina, cada familia, ya sea sola o en conexión con otras, habría de matar un cordero “sin defecto”, y con un hisopo rociar su sangre sobre “los dos postes y en el dintel” de sus casas como una señal, de manera que el ángel destructor que pasaría a medianoche no entrase a aquella morada. Habían de comer la carne asada, con hierbas amargas y pan sin levadura, de noche, y como Moisés dijo: “Ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová” (Éxodo 12:11). Este nombre fue dado en memoria del paso del ángel por su morada [sin herirlos]; y el pueblo de Israel había de celebrar una fi esta anual a través de las generaciones futuras.

La levadura obra secretamente, y es un emblema adecuado de la hipocresía y el engaño. En esta ocasión, los hijos de Israel habían de abstenerse de pan con levadura; esto grababa en sus mentes el hecho de que Dios requiere verdad y sinceridad en su adoración. Las hierbas amargas representaban su larga y amarga esclavitud en Egipto, al igual que la esclavitud del pecado. No era suficiente matar el cordero y esparcir su sangre sobre los dinteles, había de ser comido, lo que representaba la íntima unión que debe existir entre Cristo y sus seguidores.

Se requería una obra de los hijos de Israel, para probarlos y mostrar su fe en la gran liberación que Dios estaba efectuando a su favor. Para escapar del terrible castigo que estaba a punto de caer sobre Egipto, debía verse una señal de sangre sobre sus casas. Y se requirió que se separaran ellos y sus hijos de los egipcios y que se reunieran en sus propias casas, porque si se encontraba a algún israelita en las moradas de los egipcios caería víctima del ángel destructor. También fueron dirigidos a establecer la fi esta de la Pascua como una ordenanza para que, cuando sus hijos preguntaran por el significado de tal servicio, se lo relacionara con la manera maravillosa en que fueron protegidos en Egipto – Signs of the Times¸ 25 de marzo de 1880.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

DESPÓJATE DEL LUTO


Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría  en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha. Salmo 16:11

En la mayor parte de las culturas, el color negro representa el luto. En años atrás todas las personas que perdían un ser querido debían vestir ropa de luto durante un determinado período de tiempo. En otros lugares del mundo, las viudas debían vivir en un duelo indefinido y vestir de negro por el resto de su vida. La ropa de luto pone de manifiesto que la persona que la viste enfrenta un duelo, una pérdida que causa dolor, sufrimiento y un abatimiento intenso.

Los expertos en salud mental mencionan un período de seis meses para que se inicie la restauración emocional de alguien que ha atravesado por una situación de duelo. Por otro lado, consideran que se requieren varios años antes de que se logre una restauración total. Aún así, hay personas que deciden vivir un luto perpetuo.

Se acostumbran a sufrir y a llorar, se alimentan de la lástima de los demás y no desean disfrutar de los placeres que conlleva vivir.

Las pérdidas de seres queridos son una especie de continuos “baches” en la vida de los hijos de Dios. La dicha eterna no existe en esta tierra, únicamente la podremos disfrutar en el reino venidero: “Él les enjugará toda lágrima de los ojos.

Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento, ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir” (Apocalipsis 21:4).

Mientras esa promesa se hace realidad, aprendamos a vivir nuestros duelos buscando el consuelo de Dios, y educando nuestra voluntad para salir de ellos.

El luto perpetuo ensombrece el corazón, disminuye las fuerzas físicas y nos aleja del consuelo de Dios.

Confía en el poder sanador de Dios, querida amiga. Permite que cada amanecer anuncie un nuevo día y un sinfín de nuevas esperanzas que puedes hacer tuyas. Despójate del luto. Recuerda que poner fin a un duelo no significa olvidar; muchas veces consiste en perdonar, buscar y encontrar un nuevo sentido a la vida.

Asimismo, consiste en llenar los espacios vacíos del corazón con nuevos amores, acompañar a los que sufren, consolar a los abatidos y creer a pies juntillas que Dios conduce tu vida.

Repite con el salmista: “Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta” (Salmo 23:4).


Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

EL PROCESO DEL PERDÓN


Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados. Salmo 32:1.

Perdonar a otros es un proceso semejante al de sanar. ¿Alguna vez te has lastimado gravemente? La curación fue un proceso que tomó bastante tiempo, ¿verdad? Yo tengo algo de experiencia en eso. Antes de los veinte años ya había sufrido cuatro fracturas.

Todas en diferentes ocasiones. Con mi segunda fractura aprendí lo importante que era seguir con atención el proceso de curación. Una o dos semanas después de haberme fracturado la clavícula izquierda, yo ya me sentía bastante bien pero el médico insistía en que debía guardar reposo. Desesperado, una tarde decidí jugar al baloncesto con mis amigos.

No había pasado mucho tiempo cuando resbalé y caí; la fractura volvió a abrirse. ¡Qué dolor sentí cuando volvieron a poner el hueso en su lugar!

Curarse de una herida emocional tiene un proceso análogo al de la curación física que debemos entender si queremos sanar bien. Según Lewis B. Smedes en Perdonar y olvidar, el proceso del perdón tiene cuatro etapas:

Sufrimos: El mundo en que vivimos no es justo y las personas que nos rodean no son perfectas. Por tanto, desde muy temprano empezamos a sufrir heridas. Algunas son superficiales y sanan solas. Otras son profundas, se infectan y envenenan nuestro ser robándonos la felicidad y el bienestar.

Odiamos: El odio es la respuesta natural contra aquellas heridas que son profundas e injustas. El odio se concentra en las personas. No odiamos acontecimientos, cosas o instituciones, ni siquiera al mal mismo. Odiamos a las personas que nos hicieron el mal y nos parece imposible desearles que les vaya bien, que sean felices.

Sanamos: Esto pasa cuando Dios nos da la capacidad de separar a las personas del mal que nos hicieron. De esta manera ya no los vemos a través de la lente del mal, sino que recibimos una nueva capacidad para pensar generosamente en ellos. Este milagro nos libera del dolor de la memoria y hace posible que crezcamos y prosperemos en la vida.

Nos reunimos: Esto sucede cuando el que ha sido herido renuncia a la venganza, y el que ha herido renuncia al mal.

Aunque no todas las relaciones fracturadas pueden restaurarse, toda persona que ha sido herida puede sanar por la gracia de Dios. Si te pones a pensar, perdonar a los demás es finalmente mucho más que beneficiarlos con nuestra benevolencia. Perdonar significa sanar para ser feliz y fructificar. ¿Por qué no pides a Dios que hoy inicie este milagro en tu vida?
  
Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

EL FOSO DE LOS LEONES


Lugar: Taiwán

Palabra de Dios: 1 Samuel 13:13,14

Cuando abrió el zoológico de Taipéi el miércoles 3 de noviembre de 2004, quienes trabajaban allí pensaban que sería otro día normal.

Estaban equivocados. La conmoción comenzó cuando, repentinamente, un hombre se trepó y cruzó la cerca del foso de los leones.

-Papá, ¿qué está haciendo ese señor? -preguntó un niño.

-¡Deténganlo! -gritó alguien.

Los que estaban cerca corrieron, pero era demasiado tarde. El hombre ya estaba del otro lado, enfrentándose valientemente a dos leones, que holgazaneaban debajo de un árbol a pocos metros de él.

Los leones, desacostumbrados a tener extraños en su refugio, saltaron sobre sus pies y comenzaron a rugir.

-¡Jesús te salvará! -gritaba el hombre-. ¡Jesús te salvará! El león macho sacudió su melena despeinada y se lanzó contra el intruso. Afortunadamente, alguien había notificado inmediatamente al personal del zoológico y estos lograron alejar al león con chorros de agua y un disparo de tranquilizantes, antes de que hiriera de gravedad al hombre.

Quizás ese hombre pensaba que estaba haciendo lo correcto, pero nosotros debemos seguir la dirección de Dios, no la nuestra. Ese fue el problema del rey Saúl. El profeta Samuel había dicho al rey que lo esperara, pero Saúl ofreció un sacrificio al Señor, sin esperar al profeta.

Saúl tenía buenas intenciones, pero estas no eran suficientes.

“-¡Eres un necio! -le replicó Samuel- No has cumplido el mandato que te dio el Señor tu Dios. E! Señor habría establecido tu reino sobre Israel para siempre, pero ahora te digo que tu reino no permanecerá. El Señor ya está buscando un hombre más de su agrado, pues tú no has cumplido su mandato”.

Seamos personas según el corazón de Dios, y vayamos adonde él nos guíe.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

domingo, 28 de julio de 2013

MUERTE DE LOS PRIMOGÉNITOS


Y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras el molino, y todo primogénito de las bestias. Éxodo 11:5.
A medida que Moisés presenciaba las maravillosas obras de Dios, su fe se fortalecía y se afianzaba su confianza. Dios lo había estado calificando, por medio de manifestaciones de su poder, para colocarse a la cabeza de los ejércitos de Israel, como un pastor de su pueblo, para sacarlos de Egipto. 

Su firme confianza en Dios lo elevó por encima del temor. Este valor en la presencia del rey contrariaba el orgullo altanero de este, y lo llevó a amenazar de muerte al siervo de Dios. 

En su ceguera, no advirtió que no contendía únicamente con Moisés y con Aarón, sino contra el poderoso Jehová, el Hacedor del cielo y la tierra. Si Faraón no hubiera estado enceguecido por su rebelión, habría sabido que Aquel que podía producir milagros tan extraordinarios como aquellos podía preservar la vida de sus siervos escogidos, aunque tuviera que matar al rey de Egipto.

Moisés había obtenido el favor del pueblo. Lo consideraban un personaje maravilloso; por lo tanto, el rey no se atrevía a hacerle daño. Pero Moisés todavía tenía otro mensaje para entregar al monarca rebelde, y antes de abandonar su presencia declaró temerariamente la Palabra del Señor: “A la medianoche yo saldré por en medio de Egipto, y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras el molino, y todo primogénito de las bestias. Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca hubo, ni jamás habrá. Pero contra todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua, para que sepáis que Jehová hace diferencia entre los egipcios y los israelitas” (Éxodo 11:4-7)...

Según Moisés fielmente describía la naturaleza y los efectos de la última plaga terrible, el rey se volvió extremadamente iracundo. Se enfureció porque no podía intimidar a Moisés y hacerlo temblar ante la autoridad real. Pero el siervo de Dios se apoyaba, para su sustento, en un brazo más poderoso que el de cualquier monarca terrenal – Signs of the Times, 18 de marzo de 1880.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

ENFRENTADO LAS CRITICAS


Los maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén decían: “¡Está poseído por Beelzebú! Expulsa a los demonios por medio del príncipe de los demonios”. Marcos 3:22

Uno de los asuntos más difíciles de enfrentar exitosamente es la crítica. Sin importar el tipo de personas que seamos, a todas nos hieren las críticas de una u otra manera. Cuando recibimos críticas nos vemos expuestos ante los demás, y eso nos hace sentir vulnerables.

Debemos aceptar que la crítica forma parte de la vida. Desde el nacimiento hasta la muerte, seremos actrices en el teatro de la vida; todo frente a un montón de espectadores que evaluarán cada aspecto de nuestra actuación. Es conveniente tener en mente que el ojo escrutador de los espectadores no siempre estará a favor nuestro.

Aprender a lidiar con la crítica sin que nos afecte emocionalmente es la única forma de vivir con ella. Cuando nos critiquen, nos ayudará pensar que no se trata de un ataque personal que se nos hace, sino que más bien lo que existe es un desacuerdo con lo que decimos y hacemos. Tomemos en cuenta esto, especialmente si viene de parte de nuestros jefes o superiores en el entorno laboral.

En segundo lugar, nos hará bien considerar que si no somos del agrado de alguien (lo cual es inevitable), todo lo que digamos y hagamos será mal visto por esa persona, pero eso no significa que nuestro desempeño haya sido deficiente.

Dicha actitud tiene la ventaja de que nos permitirá seguir adelante sin que nuestra autoestima se vea afectada.

Por último, prestemos atención a la crítica y saquémosle partido. Algo de lo que digan de nosotras podría representar un avance, así como una mejora personal, y ayudarnos a hacer las cosas mejor en el futuro.

Amiga, si eres objeto de crítica, ya sea bien o mal intencionada, mantén la calma. Escucha con atención y no te defiendas. Deja que lleguen a tu mente las ideas que te puedan aportar un beneficio y elimina aquellas que de nada te servirán.

Reconoce tus errores, dibuja una sonrisa en tus labios y da las gracias.

Dondequiera que vayas lleva contigo el pensamiento que dice: “Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto” (Proverbios 10:9).

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado