jueves, 5 de septiembre de 2013

CUANDO EL TIEMPO SE DETUVO


Tu oración: Querido Padre, hoy te pido por todos los niños enfermos para que los sanes.

Versículo para hoy: «Acerquémonos, pues, con confianza al trono de nuestro Dios amoroso».  Hebreos 4: 10.

EZEQUIAS se puso muy enfermo. Dios le dijo que dejara todo en orden en su reino porque pronto moriría. Ezequías oro y le dijo a Dios que el había sido fiel y que le había servido de todo corazón, lloro mucho, el no quería morir, deseaba seguir sirviendo a Dios.

Dios escucho su oración y el profeta Isaías le dijo al rey que le iba a dar más años de vida. Dios le dijo a Ezequías que lo sanaría y que le daría una señal milagrosa, la sombra retrocedería. Ezequías alabo a Dios por sanarlo.

         LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS

Por: Cesia Alvarado Zemleduch

miércoles, 4 de septiembre de 2013

RENDICION TOTAL


No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. Juan 3:7.

Como una posesión comprada por Dios, estamos bajo el compromiso de obrar como Cristo obró en su servicio divino; no según nuestras inclinaciones naturales, sino en armonía con el Espíritu de Dios. Pero cuando el evangelio encuentra a la persona, su vida está llena de pecado. Al ceder a la tentación, debilita su poder para obedecer. Su corazón es “engañoso... más que todas las cosas, y perverso” (Jeremías 17:9). Están muertos en transgresiones y pecados, y en su propia fuerza no pueden hacer el bien.

Para servir a Dios aceptablemente, debemos “nacer de nuevo”. Nuestras disposiciones naturales, que se oponen al Espíritu de Dios, deben ser eliminadas. Debemos ser hechos hombres y mujeres nuevos en Cristo Jesús. Nuestra vida vieja de siempre debe dar lugar a una vida nueva: una vida llena de amor, confianza, obediencia voluntaria... A menos que ocurra el cambio, no podemos servir bien a Dios. Nuestro trabajo será defectuoso. Se introducirán planes terrenales; se ofrecerá fuego extraño que deshonra a Dios. Nuestra vida será impía e infeliz, llena de inquietud y de problemas...

Cristo vino a nuestro mundo porque vio que habíamos perdido la imagen y la naturaleza de Dios. Vio que nos habíamos apartado lejos del camino de la paz y la pureza, y que si éramos dejados solos no encontraríamos jamás nuestro camino de regreso. Vino con una salvación plena y completa, a cambiar nuestros corazones de piedra por corazones de carne; a cambiar nuestra naturaleza divina a su semejanza, para que al ser partícipes de la naturaleza divina, podamos ser hechos idóneos para las cortes celestiales...

A todos los que –ansiosos por la salvación de sus almas– vienen a Cristo por ayuda les dice, como le dijo a Nicodemo: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. Está tocando a la puerta de su corazón, y pide entrar. Anhela renovar su corazón, llenándolo de amor por todo lo puro y lo verdadero. Él anhela crucificar su yo, y elevarlo a usted a la novedad de vida en él.

Nicodemo se convirtió, como resultado de su entrevista con Cristo... No tema rendirse totalmente a Cristo. Colóquese sin reservas bajo su control. Aprenda lo que significa cesar de pecar; lo que significa tener un nuevo corazón, llevar la semejanza divina. Al contemplar a Cristo, el yo se hundirá en la insignificancia, y usted será cambiado, “de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18) – Youth’s Instructor, 9 de septiembre de 1897.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

CRISTIANAS Y BELLAS


Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Esta sí que tiene mucho valor delante de Dios. 1 Pedro 3:4

Dios nos hace un llamado a la prudencia, a la castidad y a la pureza. Estas virtudes harán de nosotras mujeres bellas, no solamente por dentro, sino también externamente. Cuando Dios, por medio del apóstol Pedro, dijo: “Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos” (1 Pedro 3:3), no lo dijo porque le desagradara el arreglo personal externo de las mujeres, sino que concedía mayor importancia al atavío interno, que se manifiesta en nuestras palabras y acciones.

Cuando el atuendo interno, consistente en virtudes como la bondad, la generosidad, la pureza o la castidad, forme parte de nuestro estilo de vida, se verá manifestado incluso en nuestra apariencia personal. Las mujeres virtuosas hemos de ser pulcras, vestirnos con buen gusto y con sobriedad, pues así nos reconocerán como representantes de Dios en este planeta.

Es cuestión de prioridades. Quienes nos concentremos en el atavío externo, en vez del interno, correremos el peligro de convertirnos en mujeres “huecas”; es decir, vacías y sin propósitos. Afanadas por las cosas materiales, podemos perder de vista las celestiales, que son las que darán vigor a nuestra vida física, emocional y espiritual. Por otro lado, quienes cuidemos el atavío de la mente y el corazón, veremos asimismo coronada nuestra vida con la belleza externa.

Dios desea que seamos hermosas por dentro y también por fuera. Corremos un grave peligro cuando estimamos la belleza de una mujer únicamente al tomar en cuenta factores externos. Por ende, alguien que esté adornado en su interior con las virtudes eternas, tendrá igualmente una apariencia agradable que no pasará desapercibida.

Amiga, no juzguemos la belleza sobre la base de la forma o apariencia, sino del fondo o contenido de nuestras vidas, de manera que cuando la belleza física externa disminuya, sigamos siendo mujeres bellas en nuestro interior. No rindamos culto al cuerpo, sino más bien rindamos culto y adoración a Dios por la forma maravillosa en que nos ha creado.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

LOS GRANDES MERECEN SER LEGENDARIOS


Por lo tanto, yo también, excelentísimo Teófilo, habiendo investigado todo esto con esmero desde su origen, he decidido escribírtelo ordenadamente (Lucas 1:3).

El Espíritu Santo dirigió al apóstol Lucas y todos los demás biógrafos de Jesús. El registro que nos legaron es histórico, fidedigno y confiable. Su historia asombrosa es realmente producto de su grandeza y un testimonio a la verdad de su vida.

Pancho Villa ha ejercido sobre la historia una fascinación difícil de entender. Rommel, Mao Zedong y el Subcomandante Marcos estudiaron sus métodos de lucha. Se tomó una fotografía al lado del general George Patton, y el presidente Roosevelt de Estados Unidos se ocupó personalmente de él. Villa era un hombre que tenía fama de ebrio, pero nunca bebía. De hecho, fusiló a sus oficiales borrachos y destruyó las garrafas de aguardiente de las cantinas de todos los pueblos por donde pasaba. Se sabe que las calles de Ciudad Juárez apestaban a aguardiente porque Villa mandó vaciar en ellas todo el licor que había en las cantinas.

Villa apenas sabía escribir y, sin embargo, cuando fue gobernador de Chihuahua fundó cincuenta escuelas en un mes. Ha sido el único mexicano que estuvo a punto de comprar un submarino. Montaba un caballo llamado Siete Leguas, que en realidad era una yegua.

Villa era un hombre a quien odiaban tanto, que para matarlo le dispararon ciento cincuenta tiros al automóvil en que viajaba; tres años después de muerto, alguien robó la cabeza de su cadáver. Pero casi cíen años después de su muerte, se lo ama tanto, que cada año la cabalgata de los Dorados de Villa, una asociación con miles de miembros, invade la ciudad de Parral, Chihuahua, donde murió. Fue un hombre que logró engañar a sus perseguidores hasta después de muerto, pues aunque oficialmente se dice que está sepultado en el Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, se cree con mucho apoyo histórico que, en verdad, sigue enterrado en el panteón de Parral.

Por supuesto, entre los seres humanos muchas veces la grandeza viene de la fama, lo cual no es muy confiable. Lo interesante es que parece que nosotros llevamos en la sangre la necesidad de engrandecer a otros. En realidad, es muy probable que así nos haya creado Dios. Puso dicha tendencia para que nosotros pudiéramos honrarlo y glorificarlo. Pero al no hacerlo, corremos el riesgo de canalizar nuestra alabanza a simples hombres y mujeres. Lo cierto es que no hay hombre en la historia más grande que Jesús. Solo él merece nuestro reconocimiento.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

LOS TRES HIJOS


Lugar: China

Palabra de Dios: 2 Corintios 6:18

Cierta vez, escuché la historia de un agricultor de China que tenía tres hijos. El primer hijo llegó a ser un rico hombre de negocios, en una ciudad; el segundo hijo tenía un importante cargo en el gobierno; y el hijo menor compró un campo a muchos kilómetros de su hogar.

El agricultor extrañaba a sus tres hijos. Ellos no iban a visitarlo muy seguido, porque estaban ocupados y vivían lejos. Pasaron los años, y a medida que se acercaba su cumpleaños número 75, sus amigos decidieron hacerle una gran fiesta de cumpleaños. Invitaron a mucha gente, incluyendo a sus tres hijos. El granjero estaba muy emocionado.

El día de su cumpleaños, el agricultor se sentó afuera, esperando a sus hijos. Un carruaje se acercó por el camino. “Debe ser mi hijo mayor”, pensó el hombre. Pero era solo la esposa de su hijo.

-Él no pudo venir -le dijo-. Pero le manda un regalo maravilloso: le compró una hermosa casa.

El agricultor le agradeció, y esperó, al venir otro carruaje. Dentro de él se encontraba la esposa de su segundo hijo. Ella le dijo que su esposo lamentaba no haber podido venir, pero le enviaba un hermoso carruaje, como regalo de cumpleaños.

Finalmente, el viejo agricultor levantó la vista y vio a su hijo menor, con toda su familia, caminando hacia él.

-Papá, no pudimos traerte un lindo regalo. No nos ha ido bien con nuestra granja este año. Pero, queríamos verte y decirte que te amamos.

El agricultor sonrió, y lágrimas de gozo corrieron por su rostro.

-Ese es el mejor regalo que podrían haberme dado -dijo. Y juntos entraron en la fiesta.

Dios dice: ‘Yo seré un padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos y mis hijas…” Él nos ama y quiere que pasemos tiempo con él. Ese es el mejor regalo que podemos damos a nosotros mismos.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

EL REY QUE HABLÓ CON DIOS


Tu oración: Querido Padre, me da temor, por eso te pido que me ayudes así como ayudaste a tu amigo Ezequías.

Versículo para hoy: «EI Señor está cerca de los que lo invocan». Salmos 145: 18.

EZEQUIAS fue un rey muy bueno, después del rey Joás hubo otros reyes malos que descuidaron el templo pero Ezequías arreglo las puertas y lo limpio.

Ezequías invito a las personas de todo el reino para que celebraran la Pascua. El pueblo estaba feliz por la manera que Dios había cuidado de ellos. Cuando de repente el rey recibió un mensaje del rey de otro país para decirle que iba a invadir su reino. Ezequías oro a Dios y él lo escucho y envió al profeta Isaías para decirle que no se preocupara, que él lo iba a cuidar.

         LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

martes, 3 de septiembre de 2013

NICODEMO


El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Juan 3:3.

Nicodemo ocupaba un puesto elevado y de confianza en la nación judía. Era un hombre muy educado, y poseía talentos extraordinarios. Como otros, había sido conmovido por las enseñanzas de Jesús. Aunque rico, sabio y honrado, se había sentido extrañamente atraído por el humilde Nazareno. Las lecciones que habían caído de los labios del Salvador lo habían impresionado grandemente, y quería aprender más de estas verdades maravillosas.

Pero él no visitó a Jesús de día. Habría sido demasiado humillante para un príncipe de los judíos declararse simpatizante de un maestro tan poco conocido. Haciendo una investigación especial, llegó a saber dónde tenía el Salvador un lugar de retiro, aguardó hasta que la ciudad quedase envuelta por el sueño, entonces salió en busca de Jesús.

“Rabí –dijo–, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él”. Al hablar de los raros dones de Cristo como maestro, y también de su maravilloso poder de realizar milagros, esperaba preparar el terreno para su entrevista. Pero, en su infinita sabiduría, Jesús vio delante de sí a uno que buscaba la verdad. Conocía el objeto de esta visita, y con el deseo de profundizar la convicción que ya había penetrado en la mente del que lo escuchaba, fue directamente al tema que le preocupaba, diciendo solemne, aunque bondadosamente: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3)...

Esta declaración resultó muy humillante para Nicodemo, y sintiéndose irritado respondió a Cristo: “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?” Pero el Salvador no contestó a su argumento con otro. Levantando la mano con solemne y tranquila dignidad, hizo penetrar la verdad con mayor seguridad: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (vers. 4, 5)...

En esta entrevista memorable, Cristo estipuló principios de gran importancia para todos. Definió las condiciones de la salvación en términos claros, y destacó la necesidad de una vida nueva... Tan ciertamente como se aplicaban al gobernante judío, estas palabras están dirigidas a todo el que invoca el nombre de Cristo, que ha decidido seguir al manso y humilde Jesús – Youth’s Instructor, 2 de septiembre de 1897; parcialmente en El Deseado de todas las gentes, pp. 140-143.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"

Por Elena G. de White