viernes, 22 de noviembre de 2013

LA REINA DE SABÁ

Portada Pequeños

Tu oración: Padre, hoy deseo que otros amiguitos vean en mi forma de actuar, que tu eres mi Dios y Señor.

Versículo para hoy: «¡Por el amor que el Señor ha tenido siempre a Israel, te ha hecho rey para que gobiernes con rectitud y justicia!» 1 Reyes 10: 9.

EL PUEBLO de Israel miraba con admiración la caravana de la reina que llegaba de otro país lejano. Traía muchos regalos, animales diferentes que los israelitas no habían visto en su país. Ella había escuchado hablar de la sabiduría y riqueza de Salomón, decidió hacer un viaje largo desde su país hasta el reino de Salomón.

La reina le hizo muchas preguntas y cuando Salomón se las respondía ella quedaba más y más admirada. Salomón le mostro el templo de Dios, ella abría sus ojos de par en par al ver tanta belleza y amor de ese pueblo hacia Dios. Vio los holocaustos y ofrendas que el pueblo de Israel le ofrecía a Dios. La reina de Sabá le dijo a Salomón: «Todo lo que escuche en mi país acerca de tus triunfos y de tu sabiduría es cierto».

La reina le regalo a Salomón muchas joyas, perfumes y maderas finas. Aunque la reina nunca había escuchado de Dios, lo alabo.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

jueves, 21 de noviembre de 2013

EL PERDÓN NO ES IMPOSIBLE

Portada Desde el corazon
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial. 
Mateo 6:14.

Cristo nos enseñó a orar: “Perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores” (Mateo 6:12). Pero, incluso para los que aseveran ser seguidores de Jesús es muy difícil perdonar como él perdonó. El verdadero espíritu del perdón es tan poco practicado, y se interpreta de tantas maneras el requisito de Cristo, que se han perdido de vista su fuerza y su belleza.

Tenemos perspectivas muy inciertas de la gran misericordia y el cariño de Dios. Él está lleno de compasión y perdón, y perdona libremente cuando nos arrepentimos de verdad y confesamos nuestros pecados… Debemos integrar en nuestro carácter el amor y la simpatía expresados en la vida de Cristo…

Si hemos recibido el don de Dios y tenemos un conocimiento de Jesucristo, tenemos una obra que hacer por los demás. Debemos imitar la paciencia de Dios con nosotros. El Señor requiere de nosotros que demos a sus seguidores el mismo trato que recibimos de él. Hemos de ejercer paciencia y ser amables, aunque no cumplan nuestras expectativas. El Señor espera que seamos piadosos y cariñosos; que tengamos corazones llenos de simpatía. Desea que mostremos los frutos de la gracia de Dios en nuestro comportamiento para con otros.

Cristo no dijo: Pueden tolerar a su prójimo, sino: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39). Esto significa mucho más que lo que los profesos cristianos llevan a cabo en su vida diaria…

Cristo procede a enseñar que los principios de la Ley de Dios incluso alcanzan las intenciones y los propósitos de la mente. Y declara llanamente que si mantenemos fielmente los diez preceptos, amaremos a nuestro prójimo como a nosotros mismos…

Una vida religiosa consistente, una santa conversación, un ejemplo piadoso, una benevolencia sincera, marcan a los representantes de Cristo. Se esforzarán por sacar a los pecadores como ascuas del fuego; cumplirán todo deber fielmente. Así se convertirán en un fanal de luz.

Lector, estamos cerca del juicio. Se nos han confiado talentos. Que ninguno de nosotros sea condenado como siervo holgazán. Envíe las palabras de vida a los que están en tinieblas. Que la iglesia sea leal a su cometido. Sus oraciones fervientes y humildes harán efectiva la presentación de la verdad, y Cristo será glorificado - Review and Herald, 19 de mayo de 1910.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

¿NECESITAS PERDONAR A ALGUIEN?

Portada Mujeres
Revístanse de afecto entrañable y de bondad, 
humildad, amabilidad y paciencia, 
de modo que se toleren unos a otros y se perdonen 
si alguno tiene queja contra otro. 
Así como el Señor los perdonó, 
perdonen también ustedes. 
Colosenses 3:12-13

Si hemos sido víctimas de alguna agresión, si alguien nos ha perjudicado voluntariamente o si no podemos olvidar determinada ofensa, corremos el riesgo de que se arraigue en nosotras uno de los sentimientos más destructivos: el rencor.

El rencor no solamente afecta a la mente (a los pensamientos y a las acciones), sino que se “extiende” por todo el cuerpo. Podemos comprobar esto cuando nos encontramos con alguien que nos ha ofendido. Nos sudan las manos, se siente un extraño vacío en la boca del estómago, se nos seca la boca y aumenta el ritmo cardíaco. El precio que debe pagar alguien que vive con el rencor es muy elevado.

El rencor suele dar paso al enojo y este, si no se combate, se transformará en amargura.

El perdón es la única manera que tenemos para deshacernos de las cadenas del rencor, y es en esta arena movediza en la que casi todos los humanos quedamos “atrapados”. Los sentimientos negativos muchas veces son más fuertes que nuestra voluntad de perdonar. Por eso, no damos el paso, y vivimos encadenados a nuestras emociones.

Perdonar es un acto de la voluntad, no de la emoción, y también es un acto de fe. Debemos confiar en que Dios nos dará las fuerzas que necesitamos para romper las cadenas de amargura que nos atan. Recuerda lo que dijo el salmista respecto a lo que el Señor es capaz de hacer: “Restaura a los abatidos y cubre con vendas sus heridas” (Salmo 147:3). Si confiamos en Dios, entonces sanaremos, aunque quizá queden cicatrices que nos hagan recordar para siempre aquello que nos causó daño.

Al hacer lo anterior, los recuerdos no estarán revestidos de sentimientos negativos, sino de misericordia. Es entonces cuando la justicia de Dios nos reivindicará. No olvides que cada día tú misma recibes el perdón de Dios sin merecerlo.

Amiga, hoy es una excelente oportunidad para que nos liberemos de las cadenas del rencor, la ira y la amargura. Lo lograremos al ejercer fuerza de voluntad y al pedir y recibir ayuda divina. Entonces seremos dignas de decir al Señor: “Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores” (Mateo 6:12).

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

LA CAÍDA DE LOS ITZAJES - 1

Portada Jovenes
Declaren y presenten sus pruebas, deliberen juntos. ¿Quién predijo esto hace tiempo, quién lo declaró desde tiempos antiguos? ¿Acaso no lo hice yo, el Señor?
Fuera de mí no hay otro Dios; Dios justo y Salvador, 
no hay ningún otro fuera de mí
(Isaías 45:21).

La creencia de que el mundo antiguo de las culturas mesoamericanas (aztecas, mayas, olmecas, zapotecas, totonacas, etcétera) llegó a su fin cuando Hernán Cortés conquistó a los aztecas en 1521 está muy extendida, pero no fue así. El último reino mesoamericano en caer fue el de los itzajes mayas el 13 de marzo de 1697, casi dos siglos después de la caída de Tenochtitlán. Aquel reino se encontraba en lo que es hoy la isla de Flores, en Guatemala. La historia de su caída contiene importantes lecciones para nosotros.

Lo más asombroso de dicha caída es que supuestamente cumplió las antiguas profecías mayas. Numerosos documentos relatan cómo Ah Kaan Ek, el último rey maya, tenía un fuerte sentido de lo inevitable de la caída, porque las profecías sagradas decían que una nueva época habría de empezar. El año 1697 marcaba el final de la era.

Cuando fray Bartolomé de Fuensalida y fray Juan de Orbita visitaron el reino en 1618 para convertir a los mayas al cristianismo, Ah Kaan Ek les dijo: “Todavía no es tiempo de abandonar a nuestros dioses… Ahora es la era del 3 Ahau”. Después explicó: “Las profecías nos dicen que el tiempo vendrá para abandonar nuestros dioses, dentro de varios años, en la era del 8 Ahau”. David Stuart hace un buen análisis en su libro The Order of Days [El orden de los días].

Setenta y siete años después, fray Andrés de Avendaño y Loyola visitó el reino maya Itzaj convencido de que esta vez tendría éxito. Avendaño había estudiado una y otra vez las profecías mayas y llegado a la conclusión de que el tiempo que mencionara Ah Kaan Ek había llegado.

La misión de Avendaño tuvo un éxito modesto. Dos años después, Martín de Ursúa, gobernador de Yucatán, se lanzó a la conquista de los itzajes, pero cuando llegó a su capital Tayazal, ya estaba abandonada. Los itzajes habían cumplido su propia profecía.

¿Cómo podemos entender esta historia? ¿Conocían los vaticinadores mayas el futuro?

¿Podían ellos predecir los eventos que les acontecerían? ¿O será que Dios inspiró a esos profetas de alguna manera? Mañana lo analizaremos.

La Biblia dice, sin embargo, que solamente Dios conoce el futuro. Fuera de él, nadie más. No confíes en las palabras de otro poder porque son engañosas y te llevarán a la destrucción.

Confía en las promesas de Dios; ellas son la garantía de un futuro prodigioso.

Lecturas Devocionales para Jóvenes
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

LA HABITACIÓN SECRETA

Portada Menores
Lugar: India

Palabra de Dios: Efesios 6:13

Con serpientes deslizándose a su lado, buscando una comida sabrosa, los pájaros tejedores tienen que ser sumamente cuidadosos para mantener sus huevos a salvo. De alguna manera, necesitan hacer sus nidos a prueba de serpientes. Para ello, construyen una habitación secreta dentro de cada nido, con una entrada secreta.

Si alguna vez viste un nido con forma de calabaza colgando de la rama de un árbol, quizá pienses que la entrada está en la parte superior del nido. Eso es lo que los pájaros quieren que las serpientes piensen. De esa manera, si una serpiente se arrastra por la rama y mete su cabeza en el agujero que está en la parte superior, encontrará el nido vacío.

La entrada verdadera está abajo, cerca de la parte inferior del nido, y está bien camuflada. La mamá y el papá pájaro entran y salen por el compartimiento secreto. Allí, los huevos se mantienen a salvo de visitantes inesperados. Además de construir una entrada secreta, estas aves cuelgan sus nidos de ramas finas. Eso mantiene lejos a las serpientes, porque estas no pueden arrastrarse hasta el nido.

Es inteligente tomar medidas de precaución, especialmente si sabemos que el enemigo ronda cerca. La Biblia nos dice qué hacer para protegemos: “Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza”.

¿Cuál es la armadura de Dios? Puedes leer en Efesios 6 toda su descripción, pero estas son algunas de sus piezas: el cinturón de la verdad, la coraza de justicia, el escudo de la fe, el casco de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.

 Lecturas Devocionales para Menores
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

UN PEDIDO ESPECIAL

Portada Pequeños

Tu oración: Dios, hoy deseo compartir tu amor con otros.

Versículo para hoy: «Yo te concedo sabiduría e inteligencia como nadie las ha tenido antes que tu ni las tendrá después de ti». 1 Reyes 3:12.

SALOMON fue a ver cómo iban las obras de construcción del templo. El deseaba que el pueblo de Israel tuviera un lugar especial para adorar a Dios. Como no había un templo para adorar a Dios, Salomón tenía que viajar a otros lugares para ofrecer ofrendas a Dios. A Salomón le dio mucho sueño y cuando iba de regreso a su palacio se quedó a dormir.

Mientras Salomón dormía, Dios le hablo en un sueño y le dijo: «Pídeme lo que quieras». Salomón le pidió a Dios que le diera sabiduría para dirigir al pueblo de Israel.

Salomón era conocido en todos los demás reinos como un rey sabio. Todos los reyes de otras naciones deseaban conocerlo. Salomón les decía a los reyes que la sabiduría que el tenia venia de Dios, de esta forma Salomón compartía su fe con otros.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

miércoles, 20 de noviembre de 2013

LA OBRA DE CIERRE

Portada Desde el corazon
He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo. Apocalipsis 22:12.

Mire a su alrededor, en el mundo de hoy. ¿Se escucha la voz de la oración en medio del ruido de la confusión? Se erigen altares, pero no es a Dios a quien se ofrecen sacrificios. Hay muchos engañadores, ladrones y asesinos. El orgullo de la familia y las riquezas aportan a la obra de la destrucción del alma.

La avaricia, la sensualidad, la malicia, son los atributos que abundan. Miles se encuentran al borde de la perdición. ¿Acaso no los ve, muchos de ellos perdidos, eternamente perdidos, mientras los cristianos profesos duermen el sueño de la indiferencia?

Se necesitan hombres y mujeres fervientes y dispuestos al sacrificio; hombres y mujeres que acudan a Dios, y con mucho clamor y lágrimas intercedan por las preciosas almas que van rumbo a la ruina… Cristo dio su vida para salvar a los pecadores, y dice a sus seguidores: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15). “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20). Él ha colocado ante nosotros la obra que ha de hacerse, y ha declarado que nos dará poder para su cumplimiento…

La obra está cerrándose rápidamente, y está aumentando la maldad por todas partes. Tenemos poco tiempo para trabajar. Dios no desea que nadie se pierda. Él ha provisto abundantemente para la salvación de todos. Si su pueblo hubiera salido como debió hacerlo, y hubiera dado la invitación de misericordia, muchas almas habrían sido ganadas para Cristo. Despertémonos del sueño espiritual y consagremos todo lo que tenemos y somos al Señor. Su Espíritu morará con los misioneros genuinos, equipándolos con poder para el servicio.

Dios es una fuente rebosante de eficiencia y fortaleza. El evangelio es el poder de Dios para salvación de todo aquel que cree. Cuando se utiliza este poder, se notará que es más que suficiente para enfrentar el poder del enemigo.

Para nosotros, que creemos en Cristo, es imposible ver la obra que necesita llevarse a cabo y no hacer nada. La iglesia ha de recibir diariamente del cielo el bálsamo curador de la gracia de Dios, para impartir al necesitado y al que sufre.

La iglesia de Dios carga las responsabilidades más sagradas y los privilegios más gloriosos. Todos los que creen en el mensaje del pronto regreso de Cristo, saldrán a hacer algo por el Maestro… En la obediencia práctica al mandato divino, su confianza aumentará y se multiplicarán sus talentos - Signs of the Times, 28 de noviembre de 1906.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White