miércoles, 20 de noviembre de 2013

HAY LUZ EN LA RISA

Portada Mujeres
Nuestra boca se llenó de risas; 
nuestra lengua, de canciones jubilosas. [...] 
Sí, el Señor ha hecho grandes cosas por nosotros,
y eso nos llena de alegría. 
Salmo 126:2-3

La risa es la ventana por la que permitimos que se asome la alegría. El psicoanalista Sigmund Freud sostenía que la risa ayudaba a la gente a liberar la energía negativa. En forma parecida, en la antigua China, muchos se reunían en templos para celebrar sesiones de risoterapia con el fin de equilibrar su salud. Se asegura que una carcajada de alegría libera hormonas asociadas al placer, algo que estimula un estado de bienestar general.

La mejor manera de lidiar con las tensiones y el estrés consiste en adornar nuestra vida con chispazos de una alegría expresada mediante la risa. El buen humor puede actuar de igual manera como un amortiguador frente a los golpes que recibimos en el diario vivir. Por supuesto, no me refiero a la risa relacionada a las burlas o a la ironía. Esa es una risa con la que muchos intentan disfrazar su estado de ánimo. Tampoco tomemos en cuenta aquella que nos provocan los chistes malsanos, o cuando nos reímos al ridiculizar a otros.

La risa de Sara, cuando escuchó al ángel anunciar el nacimiento de su hijo Isaac, al parecer no fue motivada por la alegría, sino más bien una reacción vinculada a la incredulidad, ya que ella se consideraba demasiado entrada en años para que la promesa se cumpliera. Sara exclamó: “¿Acaso voy a tener este placer, ahora que ya estoy consumida y mi esposo es tan viejo?” (Génesis 18:12).

La risa que proviene de un gozo genuino no solo provee bienestar físico y emocional, sino que también constituye una alabanza al Señor, una señal de que agradecemos todas las bendiciones que él nos prodiga. Declaramos nuestra gratitud por la gracia y misericordia con que nos rodea a través de sus hermosas promesas.

Esa risa es lo mismo que experimentar el gozo del Señor, y constituye además una demostración de la presencia del Espíritu Santo en nuestros corazones. Sentir el gozo del Señor no es una experiencia esporádica; es un estado continuo de bienestar que rodea a las hijas de Dios.

Los rostros sombríos y mustios apagan la luz de la felicidad y esparcen tinieblas a su alrededor. Hoy es un buen día para reír, para que nuestro rostro se vea hermoso con una sonrisa. Para mostrar al mundo el gozo anticipado que nos espera en el Reino de los cielos.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

CAMINAR SOBRE EL MAR

Portada Jovenes
“¡Es un fantasma!’, gritaron de miedo. 
Pero Jesús les dijo en seguida: “¡Cálmense! 
Soy yo. No tengan miedo” 
(Mateo 14:26, 27).

Una de las experiencias más conmovedoras de mi vida fue navegar en el Mar de Galilea.

Fue especialmente conmovedora para mí porque el lago no es muy grande, y no existe duda de que Cristo caminó sobre el agua en ese lugar cuando estuvo en la tierra.

Ayer te comentaba que el mar era considerado como un símbolo del mal y del caos que amenazan la vida del ser humano. Representan aquellas fuerzas que nos superan y no podemos controlar. Pero Dios las domina. La Biblia cuenta que en una ocasión los discípulos navegaban en el Mar de Galilea cuando los sorprendió una tormenta. Ellos lucharon toda la noche pero no pudieron acercarse a su destino y temieron hundirse en las turbulentas aguas. Pero Jesús no los olvidó. Marcos 6:48 dice que mientras oraba en el monte, Jesús los vio remar con fatiga y decidió ir caminando sobre el mar para ayudarlos.

Este acto de Jesús fue muy significativo. Solamente Dios puede caminar sobre el mar. El Antiguo Testamento menciona constantemente que el Señor camina sobre el mar (Job 9:8; Salmo 77:19; Isaías 43:16; 51:10). Pero Jesús es el que camina sobre el mar en el Nuevo Testamento porque él es Dios, es el Señor del Antiguo Testamento. Por eso dice la Biblia que cuando Jesús subió a la barca lo adoraron (Mateo 14:33).

Según Elena de White, la tempestad que se desató esa noche fue de tal magnitud que los cansados discípulos “se dieron por perdidos”. Lo que ellos no sabían era que “Jesús no los había olvidado. El que velaba en la orilla vio a aquellos hombres que llenos de temor luchaban con la tempestad. Ni por un momento perdió de vista a sus discípulos [...]. Como una madre vigila con tierno amor a su hijo, el compasivo Maestro vigilaba a sus discípulos” (El Deseado de todas las gentes, pp. 343,344).

Nuestro Salvador tiene poder para calmar las tempestades que ahora azotan nuestra vida, y también para dominar aquellas circunstancias que a nosotros nos parecen insuperables.

Puede dominar nuestro temperamento irrefrenable, nuestros pensamientos y aun nuestras emociones. Permite al Señor que controle tu vida y él te ayudará a cultivar lo mejor de ti

Lecturas Devocionales para Jóvenes
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

EL CABALLO DE TROYA

Portada Menores
Lugar: Grecia

Palabra de Dios: 1 Samuel 16:7

Luego de más de diez años de sitiar la ciudad de Troya, el ejército griego ideó un plan para capturarla. Simplemente, se fueron en sus reos, dejando atrás un gran caballo de madera cerca de las puertas de la ciudad.

Cuando los troyanos vieron que los griegos se habían ido, comenzaron a celebrar. ¡Diez años de guerra habían terminado! Los griegos se habían dado por vencidos finalmente, dejándoles un regalo. Los troyanos metieron el caballo dentro de la ciudad y festejaron hasta tarde por la noche.

Pero, ellos no sabían que había hombres escondidos dentro del caballo de madera, esperando pacientemente a que la celebración terminara. Luego de que los troyanos se fueron a dormir, los hombres salieron sigilosamente del caballo y abrieron las puertas de la ciudad al ejército griego. Los troyanos no tenían ninguna posibilidad frente a ellos, y los griegos volvieron a sus hogares victoriosos.

La historia del caballo de Troya ocurrió, supuestamente, hace miles de años. Pero, en los últimos años, la frase “caballo troyano” ha llegado a referirse a programas de computadora en los que parece estar todo bien, que hasta pueden ser deseables, pero que, en realidad, son dañinos. Por ejemplo, puedes bajar algo de Internet, sin darte cuenta de que contiene un virus escondido, o un gusano. Los caballos troyanos pueden parecer inocentes, pero no se puede confiar en ellos.

Esto ilustra que solo porque algo parezca bueno por fuera no significa necesariamente que lo sea. Las apariencias externas pueden engañar. Lo que realmente importa es lo que hay adentro.

Eso también es cierto contigo y conmigo. No se trata de cómo nos vemos o cuán altos somos; no tiene que ver con actuar bien. Lo que importa es nuestro corazón; en otras palabras, nuestro carácter.

Cuando Dios envió a Samuel a ungir al segundo rey de Israel, dijo al profeta: “…La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón”.

 Lecturas Devocionales para Menores
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

SALOMÓN, EL NUEVO REY DE ISRAEL

Portada Pequeños

Tu oración: Querido Padre, gracias por enseñarme con la historia de Salomón que debo obedecer tus mandamientos.

Versículo para hoy: «Y del mismo modo que el Señor ha estado con Su Majestad, así este con Salomón. 1 Reyes 1:37.

LOS AÑOS HABIAN PASADO, David era anciano y estaba enfermo, un nuevo rey tendría que gobernar a Israel, por ese motivo David mando llamar al profeta Natán y a sus ayudantes más cercanos.

Le dijo a su esposa Betsabé que su hijo Salomón seria el nuevo rey de Israel. David dio la orden de llevar a Salomón en la mula del rey hacia un hermoso lugar donde brotaba agua, para ungir a su hijo Salomón como rey.

El sacerdote Sadoc tomo el aceite y ungió a Salomón. Las trompetas sonaron y todo el pueblo grito: «¡Viva el rey Salomón! El pueblo de Israel estaba contento, danzaba y tocaba las flautas, gritaba de alegría por su nuevo rey.

David le dijo a Salomón que siempre obedeciera a Dios.

Salomón abrazo a su padre y le dio gracias por su consejo.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

martes, 19 de noviembre de 2013

LA PROCLAMACIÓN DEL REMANENTE DE DIOS

Portada Desde el corazon
Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, 
que tenía el evangelio eterno para predicarlo 
a los moradores de la tierra. 
Apocalípsis 14:6.

El capítulo 15 de Apocalípsis bosqueja la obra que ha de hacer el pueblo de Dios poco antes de la segunda venida de nuestro Salvador. Aquí se presentan tres mensajes que deben ir a todos los habitantes del mundo.

Juan escribe acerca de una escena en la cual vio volar “por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo… Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia… Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios” (Apocalípsis 14:6-10).

Estos tres ángeles representan a las personas que aceptan la luz de los mensajes de Dios y salen como sus agentes a proclamar la advertencia a lo largo y lo ancho de la tierra. Cristo declaró a sus seguidores: “Ustedes son la luz del mundo”. A cada alma que acepta a Jesús, la cruz del Calvario le habla: “Ved el valor de un alma”. “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Mar. 16:15). No debe permitirse que nada entorpezca esta obra. Es la obra esencial para este tiempo, y debe tener tanto alcance como la eternidad…

En este día Dios ha llamado a su iglesia, según llamó al antiguo Israel, para que se coloque como luz en la tierra. Por medio del poderoso cuchillo de la verdad -los mensajes de los ángeles primero, segundo y tercero-, él ha separado un pueblo de las iglesias y del mundo, para traerlos a una intimidad sagrada con él.

Los ha hecho depositarios de su Ley y les ha encomendado las grandes verdades de la profecía para este tiempo; como los santos oráculos confiados al antiguo Israel, estas son un legado sagrado que debe ser comunicado al mundo…

Respecto del tema del conflicto, todo el cristianismo será dividido en dos grandes grupos: quienes guardan los Mandamientos de Dios y la fe de Jesús, y los que adoran a la bestia y su imagen y reciben su marca… El profeta de Patmos contempla a “los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia… con las arpas de Dios… Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero” (Apocalípsis 15:2,3) —Signs of the Times, 25 de enero de 1910.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

TU TALLA NO ES LA MISMA

Portada Mujeres
Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo. Efesios 5:21

Una de las situaciones más complicadas que he vivido la experimenté cuando, junto con varias amigas, nos dispusimos a adquirir la vestimenta que utilizaríamos en determinada celebración. De más está decir que la empleada de la tienda que nos atendió terminó exhausta y frustrada, pues entre todos los vestidos que nos mostró ninguno llegó a ajustarse a los deseos y expectativas de todas.

Cuando elegíamos algún modelo, resultaba que las tallas no se ajustaban a todas y luego algunas, con el deseo de no echar por tierra la difícil selección, insistían en que todas debíamos “ajustarnos” a las tallas disponibles. ¡Eso era imposible!

Todas teníamos tallas diferentes y nuestras medidas corporales variaban. Luego, las emociones comenzaban a fluir: frustración, molestia, cansancio; todo ello fue el complemento de la jornada.

Algo parecido suele suceder en nuestra convivencia con los demás. Olvidamos la necesidad de respetar las diferencias individuales. Pues bien, si físicamente somos todas diferentes, también lo seremos en lo emocional y en lo espiritual.

Cada quien percibe su entorno de acuerdo a lo que ve a través de su ventana emocional.

Las experiencias adquiridas en el hogar, en el medio físico en que nacimos y crecimos, las tendencias genéticas, todo ello hace de cada persona un ser único.

Una convivencia feliz está garantizada si nos mantenemos atentas a las necesidades de los demás, y si respetamos las diferencias individúales. Pensemos en quienes nos rodean como si fueran los colores de un arco iris; aunque diferentes, su unión forma una incomparable armonía. Una palabra clave en la vida es precisamente esa: “armonía”.

Jesús, durante toda su vida, se relacionó con los niños, con las mujeres, con los pobres y con los ricos. Fue sensible a las necesidades de la mujer que lo ungió con un perfume especial; fue solidario ante la congoja de Marta y María cuando Lázaro murió.

Amiga, ojalá que las palabras de Elena de White te sean de gran ayuda en este día: “Cuando atesoramos el amor de Cristo en el corazón, así como una dulce fragancia no puede ocultarse, su santa influencia la percibirá la gente con quien nos relacionamos” (El camino a Cristo, cap. 9, p. 114).

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

EL MAR YA NO EXISTÍA

Portada Jovenes
Vi un cielo nuevo y una tierra nueva,
 porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, lo mismo que el mar 
(Apocalipsis 21:1).

Tan bonito que es el mar, ¿verdad? Cuando tengo oportunidad, a mí me gusta ir a la playa para bañarme y jugar en medio de las olas. Sin embargo, Apocalípsis dice simbólicamente que no habrá mar en la Tierra Nueva. ¿Por qué?

En la Biblia el mar es un símbolo que representa la esfera dominada por los enemigos de Dios. En la cosmovisión del Próximo Oriente antiguo, el mar representaba el caos, un lugar de monstruos de extraordinario poder y, por esa razón, fuera del límite del poder humano. Por eso los enemigos de Dios y de su pueblo son representados en la Biblia como bestias que surgen del mar para aterrorizar y destruir a su pueblo.

Daniel 7 dice que de una tormenta en el mar surgen varias bestias enemigas de Dios y su pueblo, un león con alas de águila, un oso que se alza más de un lado, un leopardo con cuatro cabezas y una bestia espantosa y terrible. Como sabes, las bestias representan a imperios terribles que persiguieron al pueblo de Dios: Babilonia, Media y Persia, Grecia y Roma. Apocalipsis 13:7 también describe a un dragón que perseguirá al pueblo de Dios en el tiempo del fin. Esta bestia también sale del mar.

Esos monstruos que surgen del mar y representan a los enemigos de Dios también son conocidos en la Biblia como las bestias mitológicas Leviatán y Rahab. Así, el faraón de Egipto es considerado el Leviatán en Salmo 74:14, Rahab en Salmo 89:10 e Isaías 30:7 y 51:9,10, y el “gran monstruo que yace en el cauce de tus ríos” en Ezequiel 29:3 y 32:2. Babilonia es igualada a un monstruo devorador en Jeremías 51:34.

Cuando Dios dice que en el cielo no va a existir más el mar, quiere decir que los enemigos del pueblo de Dios ya no existirán porque habrán sido derrotados por completo. El mar era considerado símbolo de la muerte, el sufrimiento y el dolor. Por eso, tres versículos después, Juan dice: “Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir” (Apocalípsis 21:4).

Vive este día con la esperanza dichosa de que Cristo vendrá muy pronto.

Lecturas Devocionales para Jóvenes
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez