miércoles, 16 de octubre de 2013

¡EN NOMBRE DE NUESTRO SEÑOR!


Cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte. Santiago 1:14-15

En la actualidad muchos seres humanos se jactan de su fortaleza, aunque en el fondo carecen de fuerza de voluntad. Son débiles y endebles. No tienen la capacidad suficiente para vencer las adversidades, y a la primera oportunidad que sufren alguna tentación, sucumben a las trampas del enemigo.

Algunas mujeres piensan que, si no reciben una marcada atención y estímulos románticos de parte de su esposo, están en todo su derecho a romper el vínculo matrimonial. Por otro lado, algunas señoritas que comprometen su pureza, se excusan diciendo que son mujeres modernas o independientes. Son pocas las que con honestidad aceptan que la corriente de mal las alcanza, y que su fortaleza personal es más bien escasa. La buena noticia es que Dios está dispuesto a hacernos fuertes, y con su ayuda permanente podremos salir victoriosas ante cualquier situación, por muy dura que sea la prueba.

La condición primaria para ser cristianas victoriosas consiste en permanecer unidas a Dios. Él nos dice: “Separados de mí no pueden ustedes hacer nada” (Juan 15:5). Comenta Elena de White al respecto: “Como la rama depende del tronco principal para su crecimiento y fructificación, así también ustedes necesitan el auxilio de Cristo para poder vivir una vida santa. No hay poder en ustedes para resistir la tentación o para crecer en la gracia o en la santidad. Morando en él pueden florecer” (El camino a Cristo, cap. 8, p. 102).

La segunda condición consiste en creer que Dios tiene dádivas de amor y de gracia disponibles para compartir con sus hijas, quienes anhelan y creen que hay algo mejor para ellas. Elena de White, de nuevo nos dice: “Si en tu corazón existe el anhelo de algo mejor que cuanto este mundo pueda ofrecer, reconoce en este deseo la voz de Dios que habla a tu alma” (Ibíd., cap. 3, p. 43).

Amiga, Dios tiene el poder para borrar todos tus pecados y arrojarlos al fondo del mar. Él puede darte una nueva vida y un nuevo corazón. Puede convertir en fortalezas las debilidades de tu carácter, y hacer de ti una mujer triunfadora.
  
Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

TONOS MUSICALES EN COLORES


Porque lo dice el excelso y sublime, el que vive para siempre, cuyo nombre es santo: ‘Yo habito en un lugar santo y sublime, pero también con el contrito y humilde de espíritu, para reanimar el espíritu de los humildes y alentar el corazón de los quebrantados” (Isaías 57:15).

A Michael Torke, quien llegaría a ser un famoso compositor de música contemporánea, le regalaron un piano a los cinco años y le asignaron una profesora. Le encantaba la música y había mostrado ya, a esa edad, un talento extraordinario.

En cierta ocasión le dijo a su maestra:

-Me encanta la pieza “azul”.

-¿Azul? -respondió confundida la maestra.

-S í-contestó Michael-, la pieza en re mayor… El re mayores azul.

-N o para mí -replicó la maestra.

Ambos quedaron confundidos, pero sobre todo Michael, pues él imaginaba que todas las personas veían colores asociados con los tonos musicales. Michael tenía una condición llamada “sinestesia”, en la que la estimulación de un sentido, en este caso el oído, afecta o activa un sentido diferente, en este caso la vista. Desde su niñez Michael había visto los tonos en colores establecidos que no cambian: sol menor es ocre o amarillo brillante; re menor, color grafito; fa menor, color terroso…

La experiencia musical de estas personas debe ser realmente interesante. En su libro Musicofilia, Oliver Sacks nos dice cómo describe Jacques Lusseyran la sinestesia que adquirió con su ceguera: “Cuando emitía un sonido en la cuerda del la, el mi, el sol o el do, ya no lo oía. Lo miraba. Tonos, acordes, melodías, ritmos, todo era inmediatamente transformado en imágenes, curvas, líneas, formas, paisajes y sobre todo colores [...]. En los conciertos, la orquesta me parecía un pintor. Me inundaba de todos los colores del arco iris. Si el violín tocaba un solo, de repente me llenaba de oro y fuego, con un rojo tan brillante que no había visto nunca. Cuando era el turno del oboe, un verde claro me invadía, tan fresco, que parecía sentir el aliento de la noche [...]. Veía la música y podía hablar su lenguaje”.

Nunca pensé que el sonido y el color se pudieran mezclar de manera tan maravillosa.

Tampoco pensé que Dios pudiera hacerse hombre para salvarme, pero lo hizo porque me amaba. Él hizo lo impensable para salvarnos. Cuando pienses que Dios es demasiado sublime para escucharte a ti, piensa en Jesús. Pídele en este día que te dé una vislumbre de su gloria, y que el gozo de su presencia desborde en tu corazón.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

GUÍA FIEL


Lugar: Nueva Zelanda

Palabra de Dios: Salmo 31:3

Cerca de la costa de Nueva Zelanda había un pasaje peligroso, llamado el Paso Francés. Los marinos que viajaban por él tenían que mantenerse constantemente en alerta, por sus corrientes engañosas y las afiladas rocas que se hallaban bajo el agua.

En 1888, el barco Bandle estaba viajando desde Boston hacia Sídney.

Al llegar cerca de ese paso, tuvieron un visitante.

-¡Miren allá! -señaló alguien.

Un delfín gris azulado saltó fuera del agua, frente al barco.

La gente que estaba a bordo siguió observando al delfín, mientras nadaba frente a ellos como para guiarlos. Los marinos decidieron seguir al delfín a través del pasaje. Y, aunque era una mañana tormentosa, el barco atravesó el lugar con seguridad hasta el otro lado, sin ningún tipo de problemas.

De allí en adelante, el delfín recibía a cada barco que llegaba y lo guiaba con seguridad por el peligroso canal. La gente comenzó a llamar al delfín Pelorus Jack.

En 1904, un barco llamado El Pingüino se acercó al paso. Un pasajero alcoholizado disparó una bala a Pelorus Jack. Parecía que no le había pasado nada al delfín, pero nunca más vino a esperar a ese barco.

Unos años más tarde, el Pingüino, sin su guía fiel, naufragó mientras atravesaba el paso. Pelorus Jack continuó acompañando a todos los demás barcos, hasta abril de 1912.

Tener un guía confiable puede ser muy útil. Un buen guía te llevará adonde debes ir y te mantendrá a salvo. El mejor guía que puedes tener es Dios. Todo lo que tienes que hacer es estar dispuesto a seguirlo a donde él te guíe. ¿Por qué no unirte al salmista, para proclamar: “Guíame, pues eres mi roca y mi fortaleza, dirígeme por amor a tu nombre”?

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

UN MAL NEGOCIO


Tu oración: Querido Padre, hoy quiero ser un buen amigo y confiar en tus promesas.

Versículo para hoy: «Cuando los comerciantes madianitas pasaron por allí, los hermanos de José lo sacaron del pozo y lo vendieron a los ismaelitas por veinte monedas de plata». 
Génesis 37: 28.

LOS HERMANOS de José trabajaban cuidando las ovejas de su padre, siempre buscaban lugares con pastos verdes, en ocasiones estaban fuera de casa por varios días.

Israel el papá de José lo llamo y le pidió que fuera al valle para que viera como estaban sus hermanos y las ovejas.

José camino por varias horas hasta que a lo lejos vio a sus hermanos.

Ellos se dieron cuenta que José venía a verlos. «¡No puede ser! Ahí viene el niñito de papá», dijo su hermano Judá.

«¡Qué les parece si lo matamos y le decimos a papá que lo mato un animal salvaje?» «¡No! Mejor lo metemos en el pozo», dijo su hermano Rubén. Todos estuvieron de acuerdo. Cuando José se acercó lo tomaron de los brazos, le quitaron la hermosa túnica y lo aventaron al pozo.

En ese momento pasaban unos comerciantes que iban a Egipto, así que Judá les sugirió que era mejor vender a José, todos estuvieron de acuerdo y lo vendieron por veinte monedas de plata.
José estaba triste por lo que sus hermanos estaban haciendo, pero Dios tenía una misión importante para él.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

martes, 15 de octubre de 2013

CÓMO FUNCIONA LA FE



Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Hebreos 11:6.

Cuando por el arrepentimiento y la fe aceptamos a Cristo como nuestro Salvador, el Señor perdona nuestros pecados y nos libra de la penalidad prescrita para la transgresión de la Ley. El pecador aparece delante de Dios como una persona justa; goza del favor del cielo, y por el Espíritu tiene comunión con el Padre y con el Hijo. Luego, hay aun otra obra que debe ser hecha, y esta es de naturaleza progresiva. El alma debe ser santificada por la verdad. Y esto también se logra por fe, pues es solamente por la gracia de Cristo, la cual recibimos por la fe, como el carácter puede ser transformado.

Es importante que entendamos claramente la naturaleza de la fe. Hay muchos que creen que Cristo es el Salvador del mundo, que el evangelio es real y que revela el plan de salvación, y sin embargo no poseen fe salvadora. Están intelectualmente convencidos de la verdad, pero esto no es suficiente; para ser justificado, el pecador debe tener esa fe que se apropia de los méritos de Cristo para su propia alma. Leemos que los demonios “creen y tiemblan” (Sant. 2:19), pero su creencia no les proporciona justificación; ni tampoco la creencia de los que asienten en forma meramente intelectual a las verdades de la Biblia les traerá los beneficios de la salvación. Esa creencia no alcanza el punto vital, porque la verdad no compromete el corazón ni transforma el carácter.

En la fe genuina y salvadora hay confianza en Dios, por creer en el gran sacrificio expiatorio hecho por el Hijo de Dios en el Calvario. En Cristo, el creyente justificado contempla su única esperanza y a su único Libertador. Puede existir una creencia sin confianza, pero la confianza no puede existir sin fe.

Todo pecador traído al conocimiento del poder salvador de Cristo manifestará esta confianza en grado creciente, a medida que avanza en experiencia.

Las palabras del apóstol arrojan luz sobre lo que constituye una fe genuina.

Dice: “Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Rom. 10:9, 10).

Creer con el corazón es más que convicción, más que asentir a la verdad. Esta fe es sincera, intensa e involucra los afectos del alma; es la fe que obra por el amor y purifica el alma — Signs of the Times, 3 de noviembre de 1890; también se encuentra en Mensajes selectos, t. 3, pp. 217, 218.


Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

ESCUCHAR NO ES SUFICIENTE


No se contenten solo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica. El que escucha la palabra pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo y, después de mirarse, se va y se olvida en seguida de cómo es. Santiago 1:22-24

Muchos cristianos profesos mantenemos una relación pasiva con Dios. Pensamos que escuchar la Palabra con atención y buen ánimo es suficiente para alcanzar una vida santa y consagrada. No somos rebeldes en el momento de escuchar, pero somos rebeldes respecto de nuestras acciones. Nos comportamos como aquel joven que siempre respondía a las indicaciones de su padre con un “sí” aparentemente decidido y firme, pero siempre terminaba por hacer algo diferente, o sencillamente no hacía lo que se esperaba de él.

Abundan en el mundo personas que dicen ser seguidoras de Jesús. Van tras él, se proclaman a sí mismas como “cristianas”, y exaltan los dichos del Maestro.

Sin embargo, proclaman a los cuatro vientos que viven como mejor conviene a sus intereses personales. La mujer que realmente intenta agradar a Dios, estará dispuesta a doblegar su voluntad ante el Señor y a hacer aquello que él parece indicar para su vida.

Amiga, lo que el mundo ve en nosotras es lo que hacemos a cada paso, no solamente lo que decimos. El evangelio práctico, no el teórico, es el que vence al mundo. Hacen falta mujeres que vivan con honestidad, que no se vayan a la izquierda ni la derecha, mujeres cristianas íntegras de la cabeza a los pies. El Señor nos dice: “No se contenten solo con escuchar la Palabra”. Él insiste: “Llévenla a la práctica” (Santiago 1:22).

Pasar de escuchar a practicar lo escuchado es un proceso de conversión que debe tener un inicio en el corazón desde el momento que tenemos un encuentro con Cristo. De no suceder así y que la práctica sea en nosotros el resultado de la conversión que viene por el oír, únicamente seremos como “un metal que resuena o un platillo que hace ruido” (1 Corintios 13:1).

Dice Elena de White al respecto: “No basta comprender la amante bondad de Dios ni percibir la benevolencia y ternura paternal de su carácter” (El camino a Cristo, cap. 2, p. 28). Es necesario que con humildad creciente, y entrega incondicional, permitamos que el Espíritu Santo nos convenza y nos libere de la rebeldía que hay en nosotras.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

MULTIPLES ADVERSARIOS - 2


Cuando los judíos de Tesalónica se enteraron de que también en Berea estaba Pablo predicando la palabra de Dios, fueron allá para agitar y alborotar a las multitudes (Hechos 17:13).

Durante el brevísimo tiempo que los técnicos dejaron la oficina para ir a comer, alguien había entrado y robado el maletín de Marcelo Vallado. ¡Contenía su computadora personal y el programa que utilizaba para hacer funcionar el decodificador!

Ahora no tenía ni pasaporte para el viaje a Alemania, ni computadora para utilizar el decodificador para la prueba de transmisión que estaba programada para esa misma noche.

Centenares de iglesias esparcidas por todos los Estados Unidos estaban listas para probar sus equipos.

Marcelo miró el reloj. La prueba de transmisión se haría en una hora. El decodificador es como una computadora, pero necesita otra computadora, que funciona como un servidor que controla todas sus funciones. Marcelo pensó en comprarla, pero comprendió que no tendría tiempo para configurarla. Así que con una oración en su corazón, decidió hacer lo que nunca antes había hecho: anular el sistema y hacer funcionar el decodificador en modo manual.

Lo increíble sucedió. ¡Asombrosamente, logró que el decodificador funcionara sin la computadora maestra! Envió una fuerte señal al satélite. En menos de 24 horas, Dios lo había ayudado a resolver el inmenso problema ocasionado por el daño al decodificador y el robo de la computadora maestra que operaba el decodificador, así que otra serie de evangelización vía satélite comenzó a tiempo. ¡Nadie, en todos los Estados Unidos, notó la diferencia!

Pocas horas más tarde un agente de la compañía de seguridad del edificio encontró el pasaporte y el billete de avión del viaje de Marcelo a Alemania. Estaban en el cesto de basura de uno de los baños de un piso más abajo. Marcelo viajó a Alemania a tiempo para una campaña de evangelización que comenzó el siguiente fin de semana.

En menos de tres semanas Marcelo había trabajado en tres continentes distintos y Dios lo había ayudado para lanzar tres grandes campañas de evangelización. El programa de televisión Amazing Facts y la iglesia adventista de Alemania estimaron que estos tres acontecimientos resultaron en el bautismo de unas quince mil personas.

¿Cómo resolvió el apóstol Pablo los problemas planteados por los adversarios judíos en Berea? Elemental: con la ayuda de Dios. Cualquiera que sea tu edad, tu preparación y tus talentos, únete al esfuerzo ahora mismo. La obra sigue adelante con la misma oposición y con el mismo éxito de siempre. No te quedes fuera del equipo ganador.

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez