jueves, 10 de octubre de 2013

DOS VECES MUERTO


Lugar: Maine, EE.UU.

Palabra de Dios: Romanos 6:4

¿Oíste hablar del hombre que murió dos veces? Su nombre era George Cobb, y si viajas a Brunswick, Maine, verás su lápida en el cementerio de Vamey. Como puedes imaginar, la lápida del señor Cobb ha recibido mucha publicidad. Hasta apareció en el programa Aunque usted no lo crea, de Ripley, como la tumba del hombre que murió dos veces. En ella, se encuentra la siguiente inscripción:

“Dedicada a la memoria de George Cobb

Nació el 10 de junio de 1794

Murió el 10 de noviembre de 1843

Edad: 88 años

Se quedó dormido el 9 de mayo de 1882”.

¿Cómo puede un hombre morir dos veces? O ¿cómo puede un hombre que murió en 1843 quedarse dormido en 1882? Como puedes haber adivinado, el señor Cobb no estaba hablando de una muerte física la primera vez; se estaba refiriendo a su bautismo. La Biblia describe el bautismo como una muerte. Romanos 6:4 nos dice: “Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva”.

Cuando decidimos aceptar a Cristo en nuestras vidas y ser bautizados, estamos despidiéndonos de nuestra vieja vida. Pero, eso no  es todo: estamos aceptando una nueva vida en Cristo. La lápida del señor Cobb no parece tan extraña entonces, ¿verdad? Él quería que todo el mundo supiera que en 1843 aceptó a Cristo y murió a sus pecados.

¿No te gustaría hacer lo mismo?

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

LOS GEMELOS DIFERENTES


Tu oración: Querido Padre, hoy deseo recibir tus bendiciones celestiales.

Versículo para hoy: «Por favor, dame un poco de ese guiso rojo que tienes ahí, porque me muero de hambre». Génesis 25: 30.

JACOB y Esaú eran gemelos y aunque eran hermanos, los dos preferían realizar diferentes actividades.

A Esaú le gustaba ir a cazar animales, cada mañana tomaba arco y flecha y corría al campo en busca de animales.

En cambio Jacob prefería estar cerca de su mama y ayudar en los quehaceres de la casa. En cierta ocasión Esaú regreso muy cansado del campo y con mucha hambre, su hermano Jacob estaba revolviendo una rica sopa de lentejas Esaú olio ese rico guisado y le pidió a Jacob un poco.

Pero Jacob antes de servirle le dijo: «Dame tus derechos de hijo mayor». Esaú tenía tanta hambre que le dio los derechos a su hermano Jacob.

Tener esos derechos era muy importante, no solo por la riqueza que el padre les daba sino por la bendición de Dios.

Todos esos derechos de hijo mayor eran muy valiosos, pero Esaú prefirió comer un plato de lentejas a recibir las bendiciones de Dios.

Los amigos de Dios prefieren las bendiciones del cielo a las cosas que ofrece este mundo.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

miércoles, 9 de octubre de 2013

EL PROPÓSITO DE LA GRACIA


Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. Efesios 2:8.

El propósito y el plan de la gracia existieron desde toda la eternidad. De acuerdo con el determinado consejo de Dios, el hombre debía ser creado, dotado con la facultad de cumplir la voluntad divina. Pero el extravío del hombre, con todas sus consecuencias, no estuvo oculto de la vista del Omnipotente, no obstante lo cual tal circunstancia no lo detuvo en la realización de su propósito eterno; porque el Señor quería fundar su Trono en justicia. Dios conoce el fin desde el principio. “Las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo” (Hebreos 4:3). Por lo tanto, la redención no fue una improvisación ulterior, un plan formulado después de la caída de Adán, sino un propósito eterno que habría de cumplirse para bendición no solo del átomo que es este mundo, sino también en beneficio de todos los mundos que Dios ha creado.

La creación de los mundos, el misterio del evangelio, tienen un solo propósito, a saber: revelar a todas las inteligencias creadas, por medio de la naturaleza y de Cristo, las glorias del carácter divino. Mediante el maravilloso despliegue de su amor, al dar “a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna” se revela la gloria de Dios a la humanidad perdida y a los seres inteligentes de los otros mundos. El Señor del cielo y de la tierra reveló su gloria a Moisés cuando ofreció su oración a Jehová en nombre del idólatra Israel y rogó: “Te ruego que me muestres tu gloria” (Éxodo 33:18)…

Es el privilegio de todo seguidor de Cristo contemplar la gloria de Dios, entender su bondad y saber que él es un Dios de misericordia infinita y amor…

Jesús vino a revelar al Padre, a dar a conocer su gloria ante la humanidad. Nadie fue excluido de los privilegios del evangelio…

El misterio del evangelio había sido hablado en el Edén cuando la pareja perdida sintió por primera vez la culpa de la transgresión, porque Dios le dijo a la serpiente: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” (Gén. 3:15). Si Satanás hubiera podido tocar la cabeza [de la Simiente] con sus tentaciones engañosas, la familia humana se habría perdido. Pero el Señor había dado a conocer el propósito y el plan del misterio de la gracia, porque “de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16) - Signs of the Times, 25 de abril de 1892; parcialmente en La maravillosa gracia de Dios, p. 129. 

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

ALABEMOS AL SEÑOR


¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! Alabaré al Señor con todo el corazón en la asamblea, en compañía de los rectos. Grandes son las obras del Señor; estudiadas por los que en ellas se deleitan. 
Salmo 111:1-2

Existen dos instituciones sagradas que Dios estableció al principio de la creación de este planeta, en el mismo huerto del Edén. Esas instituciones son la familia y el sábado. El Señor sabía que ambas son fundamentales para la felicidad de la raza humana, y desde el mismo principio derivó nuestra atención hacia ellas.

La familia es un baluarte que resguarda nuestra salud mental, emocional y espiritual, así como la de todos sus integrantes. En el hogar, gracias al amor mutuo y correspondido, podemos llegar a entender un poquito mejor el gran amor que Dios siente por todos nosotros, que somos sus criaturas. Asimismo, gracias al sábado, instituido como el día consagrado a la adoración al Creador, tiene lugar cada semana una comunión única con nuestro Padre celestial.

Dios desea no solamente familias “buenas”. Él espera que seamos familias “consagradas”. Y es en la iglesia, unidos todos en espíritu y también corporalmente, donde debemos rendir honra, gloria y alabanza al autor de toda vida y de todo bien. Nuestro anhelo debe ser: “Proclamaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré” (Salmo 22:22).

Me alegra saber que en la Patria celestial, la gran familia de Dios continuará congregándose en torno al Señor para rendirle honor por los siglos de los siglos.

“Porque así como perdurarán en mi presencia el cielo nuevo y la tierra nueva que yo haré, así también perdurarán el nombre y los descendientes de ustedes –afirma el Señor-, Sucederá que de una luna nueva a otra, y de un sábado a otro, toda la humanidad vendrá a postrarse ante mí” (Isaias 66:22-23).

Es ahora cuando debemos tomar parte activa en la congregación de los santos.

Cuando la familia se une para adorar en la casa de Dios, cada uno de sus miembros obtiene fortaleza. Esta fortaleza nos ayudará a hacer frente a todas las luchas internas que enfrentamos. Recordemos el oportuno consejo del gran Terapeuta divino que siempre comprenderá, y resolverá, las luchas personales de cada miembro de la familia. Abraza hoy a tu familia y, con paso firme y decidido, guíalos a la casa del Señor. ¡La mesa está preparada!

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

EL JOVEN PREDICADOR CABALGA DE NUEVO


Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad (2 Timoteo 2:15).

Era natural que el joven Loughborough temiera encontrarse con otros predicadores en sus reuniones. Ese temor pronto se hizo realidad cuando el ministro que le había cancelado las reuniones decidió visitarlo en una tertulia informal que John celebraba con quienes habían asistido a sus reuniones.

-Bueno -dijo el predicador visitante-, tuvo una buena asistencia la noche anterior.

-Sí, y parecen muy interesados -dijo el joven.

-Probablemente tuvieron curiosidad de oír predicar a un muchacho, pero, ¿escuché bien cuando le oí decir que el alma no es inmortal?

-Sí, lo dije -dijo el joven predicador.

-Bueno, entonces, ¿cómo explica usted el texto que habla del castigo del alma que nunca muere?

-No conozco ningún texto que diga eso -dijo sorprendido el joven predicador-. La mitad de mis citas provienen de la Biblia y la otra mitad del himnario metodista.

-Le aseguro que el texto que menciono está en la Biblia -dijo el viejo predicador con mucho énfasis- Se encuentra en el capítulo 25 de Apocalipsis.

-Entonces se encuentra tres capítulos fuera de la Biblia -dijo el joven predicador-, porque Apocalipsis solamente tiene veintidós capítulos.

-Permítame su Biblia y se lo mostraré.

Para asombro de todos los presentes Intentó buscar el texto, solo para quedar en ridículo.

Devolvió su Biblia al joven predicador y se excusó diciendo que tenía otro compromiso.

En aquellos días, los líderes cristianos tenían muy escasa preparación académica. La mayoría de los predicadores eran autodidactas, lo cual explica este suceso. En un contexto tal, el conocimiento de la Biblia era una gran ventaja.

Muchas cosas han cambiado desde entonces, pero no la importancia de conocer la Biblia.

La Palabra de Dios es un don especial del cielo. Sin embargo, cuántos todavía la desconocen tanto como aquel ministro. Con mucha razón el apóstol Pablo hizo al joven Timoteo la solemne exhortación: “Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15).

“Interpretar” es, en realidad, “usar bien”, o mejor dicho, “cortar rectamente”.

El consejo no es solo para los predicadores, sino para los cristianos en general, que también deben ministrar. Estudiarla, comprenderla y explicarla bien es responsabilidad de todos los cristianos. La salud espiritual depende directamente de eso. Muchos la desconocen.

¿Tú la conoces bien?


Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

ROJO, EL ZORRO


Lugar: Canadá

Palabra de Dios: Salmo 66:5, DHH

Mira, querido. Hay un zorro en nuestro jardín -señaló Shirley.

Ella caminó hasta la ventana para verlo mejor. Y sí, había un pequeño zorro colorado caminando, no, más bien cojeando, por el borde de su propiedad. La pata delantera izquierda del zorro parecía estar rota; se veía hinchada. El zorro parecía dolorido y le costaba mucho caminar con las otras tres patas.

-Pobrecito -murmuró Shirley.

El zorro permaneció por allí hasta que Shirley y su esposo, Bob, finalmente decidieron que debían hacer algo.

-No va a poder arreglárselas solo, en la nieve -dijo su esposo-. Sé que no debemos alimentar a los animales salvajes, pero va a morir de hambre si no hacemos algo.

Bob tomó un poco de carne y la depositó afuera, en el patio. Luego, volvió adentro y se puso a observar, para ver qué sucedería. Pronto el pequeño zorro colorado se acercó a la carne y comenzó a comerla.

Ese invierno, el zorro se convirtió en un visitante regular. Shirley y Bob lo llamaron Rojo. Con el tiempo, sus visitas se hicieron menos frecuentes, y el zorro comenzó a ir solo unas dos veces por semana, todavía rengueando, pero en mejor estado.

Unas pocas semanas más tarde, Shirley y Bob se sorprendieron cuando Rojo apareció con un invitado, un zorro plateado. El zorro plateado estaba rengueando bastante.

-Rojo sabía dónde traerlo -dijo Shirley-; sabía que cuidaríamos de él.

¿Has sentido el amor de Dios? ¿Te ha ayudado él? No te guardes las noticias únicamente para ti. Compártelas con otros que las necesiten.

Diles: “Vengan a ver las obras de Dios, las maravillas que ha hecho por los hombres’’.

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

UNA JOVEN AMABLE


Tu oración: Querido Padre, hoy quiero ser amable como Rebeca y ayudar a otros.

Versículo para hoy: «”Beba usted, señor”, contesto ella. Y en seguida bajo su cántaro, lo sostuvo entre las manos y le dio de beber». Génesis 24: 18.

REBECA caminaba por el polvoriento camino, era un día muy caluroso, llevaba su cántaro en el hombro para recoger agua del manantial.

Vio que se acercaba un grupo de viajeros montados en camellos. Los miro cansados y con sed. Rápidamente Rebeca tomo su cántaro y les dio agua a los viajeros. Después le dio de beber a los sedientos camellos. Rebeca seguramente se cansó de tanto llenar su cántaro, ¡porque lo lleno diez veces!

Pero nunca se quejó. Ella fue amable con los cansados viajeros y sus camellos.

Los amigos y las amigas de Jesús son amables y bondadosos con los demás.

LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch