lunes, 23 de septiembre de 2013

EL SEÑOR CUBRE NUESTRA DESNUDEZ


Me deleito mucho en el Señor; me regocijo en mi Dios. Porque él me vistió con ropas de salvación y me cubrió con el manto de la justicia. Soy semejante a un novio que luce su diadema, o una novia adornada con sus joyas. Isaías 61:10

Cuando Adán y Eva se dieron cuenta de que estaban desnudos, intentaron ocultarse rápidamente de la presencia de Dios. No solo era la desnudez del cuerpo lo que intentaban esconder; lo que más les avergonzaba y los llenaba de culpa era el hecho de haber fallado a su Creador. En medio de su indignidad y sin saber qué hacer, tomaron algunas hojas para tratar de cubrirse. Fue un acto de suficiencia propia. En la Palabra de Dios leemos: “Todos somos como gente impura; todos nuestros actos de justicia son como trapos de inmundicia. Todos nos marchitamos como hojas: nuestras iniquidades nos arrastran como el viento” (Isaías 64:6).

Cuando estemos desnudas delante de Dios, quizá reconozcamos haber despreciado las vestiduras blancas de santidad, para vestimos de harapos voluntariamente.

Sin embargo, el Señor puede actuar a nuestro favor y cubrirnos con su manto de justicia para así devolvernos la dignidad que hemos perdido. Satanás es el principal proveedor de esa “ropa de vergüenza”. Cuando nos equivocamos y cometemos algún pecado, él está listo para colmarnos de culpa y de autocompasión. Entonces creemos que no somos merecedoras del amor de Dios ni de su perdón. ¡Cuán equivocadas estamos! Dios, que conoce el corazón de sus hijos y lee nuestros pensamientos, puede cubrirnos con su manto de misericordia y librarnos del peso del pecado y de la culpa. En su Palabra leemos: “El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!” (Lamentaciones 3:22-23).

Amiga, despójate de tus harapos. Esto es posible si aceptas la gracia salvadora de Dios y reconoces tus errores, te arrepientes de ellos, y suplicas al Señor que te dé su perdón y tenga misericordia de ti. La vestidura blanca que Dios tiene preparada para ti te permitirá entrar a la fiesta de bodas del Cordero. Pronto el universo entero alabará al Señor con estas palabras: “¡Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria! Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero. Su novia se ha preparado, y se le ha concedido vestirse de lino fino, limpio y resplandeciente” (Apocalípsis 19:7-8).

¡Tú no puedes faltar a ese, el más grandioso acontecimiento de la historia universal!

 LECTURAS DEVOCIONALES PARA LA MUJER
ALIENTO PARA CADA DÍA
Por Erna  Alvarado

CINCUENTA AÑOS DE RODILLAS


Jesús les contó discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse (Lucas 18:1)

En el diario de George Mueller, reformador cristiano de la época victoriana, encontramos el siguiente registro de su devoción por la oración perseverante:

“En noviembre de 1844 empecé a orar por la conversión de cinco personas. Oraba todos los días, sin una sola excepción, estuviera enfermo o sano, en tierra o en el mar, y a pesar de cualquier presión que pudiera producirse por mis compromisos. Transcurrieron dieciocho meses antes de que se convirtiera la primera de las cinco. Agradecí entonces a Dios y oré por las demás. Pasaron otros cinco años y se convirtió la segunda. Agradecí a Dios nuevamente por la segunda y oré por las otras tres. Día a día oré por ellas. Transcurrieron seis años más antes de que se convirtiera la tercera. Agradecí a Dios una vez más y continué orando por las otras dos [...]. Pero estas siguieron sin convertirse”.

Treinta y seis años después, Mueller escribió que las otras dos, hijos de un amigo suyo, seguían sin convertirse: “Sin embargo, confío en Dios, oro y espero la respuesta. Ellos aún no se han convertido, pero se convertirán”.

En 1897, cincuenta y dos años después de que Mueller comenzase a orar, por fin aquellos dos hombres se convirtieron. Mueller ya no vivía. Ese gran hombre entendió lo que Jesús quiso decir cuando aconsejó a sus discípulos que debían orar sin cesar.

¿Lo entendemos nosotros? ¿Lo entiendes tú? Los ángeles se asombran de que oremos tan poco. Se asombran de que gente tan necesitada de ayuda divina como nosotros, casi no ore. En El camino a Cristo (p. 93), Elena de White declaró: “¡Cuán extraño es que oremos tan poco! Dios está listo y dispuesto a escuchar la oración de sus hijos, y no obstante hay por nuestra parte mucha vacilación para presentar nuestras necesidades delante de Dios.

¿Qué pueden pensar los ángeles del cielo de los pobres seres humanos desvalidos, sujetos a la tentación, y que sin embargo oran tan poco y tienen tan poca fe, cuando el gran Dios lleno de infinito amor se compadece de ellos y está dispuesto a darles más de lo que pueden pedir o imaginar?”

La viuda sintió una profunda necesidad y perseveró. No tenía otro recurso. No había otra autoridad a quien acudir. Solo el juez injusto podía ayudarla y ella perseveró hasta recibir la ayuda que necesitaba. Sí el juez injusto le concedió su petición, con más razón Dios te concederá lo que le pidas.

 MEDITACIONES MATINALES JÓVENES 2013
¿SABÍAS QUE…?
Por: Félix H. Cortez

EL HOMBRE DEL TELÉFONO


Lugar: Nueva York, EE.UU.

Palabra de Dios: 1 Corintios 12:5,6, DHH 94

Sonó el teléfono. El pastor Hall se levantó de la cama a los tropezones, para responder.

-Hola -dijo, preguntándose quién lo llamaría tan temprano en la mañana. Era un número equivocado.

El pastor podría haber vuelto a acostarse pero, en lugar de ello, siguió hablando con el hombre del teléfono acerca de la necesidad de tener una relación personal con Dios. Eso era justo lo que el hombre necesitaba oír. Unos minutos más tarde, estaba agradeciendo al pastor.

-Usted realmente me ayudó esta mañana -dijo.

El hombre contó a un amigo cómo había marcado un número equivocado y había recibido ayuda espiritual de un hombre de buen corazón. El amigo decidió llamar al Pastor Hall, y a su vez se lo contó a otro amigo. El ciclo continuó, y ese día el pastor Hall recibió 19 llamadas más.

Ese fue el comienzo de su ministerio telefónico. Pronto, estaba recibiendo más de dos mil llamados por semana. Gente rica, gente pobre, gente famosa, gente desanimada; todos querían hablar con el pastor Hall de asuntos espirituales.

El pastor tuvo que hacer que instalaran más teléfonos, y el ministerio telefónico se convirtió en un proyecto de tiempo completo.

Durante los siguientes once años, antes de que muriera en 1951, el pastor Hall habló con, por lo menos, setecientas mil personas. Y todo comenzó con un número equivocado.

Tú y yo podemos compartir el amor de Dios con quienes nos rodean de maneras ilimitadas. La Biblia dice: “Hay diferentes maneras de servir, pero todas por encargo de un mismo Señor. Y hay diferentes manifestaciones de poder, pero es un mismo Dios, que, con su poder, lo hace todo en todos”. Está atento a esas oportunidades especiales, y permite que Dios te utilice para servir a otros hoy.

 LECTURAS DEVOCIONALES PARA MENORES
EN ALGÚN LUGAR DEL MUNDO
Por: Helen Lee Robinson

ISAÍAS OBEDECE A DIOS


Tu Oración: Padre, agradezco por todo el amor que me tienes.

Versículo para hoy: «EI Señor me llamo desde antes de que yo naciera». Isaías 49: 1.

AL PROFETA ISAIAS le toco profetizar cuando Judá e Israel tenían muchas riquezas, eso hizo que el pueblo se olvidara de Dios, en las casas ya no se hacia el culto familiar, los hombres y mujeres no oraban ni estudiaban los rollos de la Biblia.

Dios le mostró a Isaías sueños hermosos, en uno de ellos Isaías vio a Jesús sentado en un gran trono y preocupado por lo que pasaba en la tierra.

Isaías le dijo al pueblo que Dios enviaría a alguien muy importante y que moriría por nuestros pecados, ¿sabes quién es?

Sí, es Jesús.

Dios siempre se preocupaba por su amado pueblo, y uso al profeta Isaías para que se arrepintiera, tristemente no quiso obedecer ni arrepentirse de sus pecados.


LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

domingo, 22 de septiembre de 2013

EN ARAS DE LA FE


Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. 1 Samuel 17:45.

[David] dejó la armadura del rey, y en su lugar solo tomó su cayado en la mano, con su saco de pastor y una simple honda. Escogió cinco piedras lisas del arroyo, las puso en su bolsa y, con su honda en la mano se acercó al filisteo. El campeón se adelantó de manera decidida y altanera, esperando enfrentarse al más poderoso de los guerreros de Israel. Su escudero caminaba ante él, y parecía que nada podría hacerle frente. Al acercarse más a David, no vio sino a un muchacho, casi un niño, por su juventud. Su rostro resplandecía de salud; y su forma delgada, sin la protección de una armadura, revelaba su perfil juvenil en marcado contraste con las enormes proporciones del filisteo.

Goliat se llenó de asombro e ira. Su indignación brotó en palabras calculadas para aterrorizar y abrumar al atrevido joven ante él. “¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos?” -exclamó el gigante. Entonces, el filisteo derramó sobre David la maldición más terrible de parte de los dioses que conocía.

Clamó en son de burla: “Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo” (1 Samuel 17:43, 44). Esta altiva amenaza lo único que logró fue infundir en el joven un valor más noble, y atizar en su pecho un mayor celo para silenciar al enemigo de su pueblo. No se desmayó ante el campeón de los filisteos. Sabía que estaba a punto de pelear por el honor de su Dios y la liberación de Israel, y su corazón estaba lleno de una esperanza y una fe tranquila.

David se adelantó y se dirigió a su antagonista en un lenguaje que era tan modesto como elocuente. Dijo al filisteo: “Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel” (vers. 45, 46) — Signs of the Times, 10 de agosto de 1888.

 MEDITACIONES MATINALES PARA ADULTOS 2013
DESDE EL CORAZÓN
Por: Elena G. de White

¡SIEMPRE HAY DEMASIADO POR HACER!


¿Qué gana el hombre con todos sus esfuerzos y con tanto preocuparse y afanarse bajo el sol? Todos sus días están plagados de sufrimientos y tareas frustrantes, y ni siquiera de noche descansa su mente. Eclesiastés 2:22-23

Con cuánta frecuencia he escuchado a mis amigas decir: “¡Tengo tanto que hacer!” Y no son menos las veces que yo misma lo he dicho. Parece ser que muchas, bajo un falso concepto de productividad, creemos que no nos merecemos momentos de descanso y que siempre debemos estar ocupadas. Solamente cuando hacemos algo sentimos que somos productivas.

Tanto el ocio como la enajenación laboral son dos extremos que debemos evitar.

Perder el tiempo sin hacer nada, o haciendo cosas que para nada sirven, es irresponsable, pero recargarnos de trabajo es un mal hábito que puede acarrear consecuencias desastrosas. Es cierto, las actividades de la mujer en el hogar son múltiples y de diferente Índole. De la cocina, donde preparamos los alimentos de la familia, nos trasladamos a la sala de estudio en la que asesoramos a los hijos con los deberes escolares; luego quizá debamos pagar cuentas, ir de compras, recoger a los niños en la escuela y de paso llevar a un amiguito de nuestros hijos a su casa…

El día concluye ¡pero también acaba con nosotras! El cansancio extremo es peligroso. Se agota nuestra resistencia a la frustración y cualquier incidente, por simple que sea, nos irrita y nos molesta a tal grado, que no somos capaces de controlar nuestros impulsos.

Hoy es un buen día para que pongas atención a las señales que tu cuerpo y tu mente con seguridad te envían. Si con frecuencia te sientes al borde de un ataque de nervios, haz una pausa, reorganiza tus prioridades y vuelve a plantear tus objetivos como ama de casa, madre y esposa. No permitas que las personas que viven contigo sean los receptores de tu ansiedad y mal humor.

Amiga, puedes seguir el ejemplo de Marta. Ocúpate con pasión de tus deberes de ama de casa, pero al mismo tiempo imita la prudente actitud de María; ¡siéntate a los pies de tu Maestro y descansa! Permite que la Marta que llevas en tu interior busque con afán la productividad, pero también deja que la María que vive dentro de ti recueste su cabeza en el regazo de Cristo Jesús. ¡Un maravilloso equilibrio!

¿No crees que tú también deberías disfrutarlo?

 LECTURAS DEVOCIONALES PARA LA MUJER
ALIENTO PARA CADA DÍA
Por Erna  Alvarado

¿INTEGRIDAD O DESTREZA?


De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor. “Todo esto te daré si te postras y me adoras”. “¡Vete, Satanás!” le dijo Jesús. “Porque escrito está: ‘Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él’” 
(Mateo 4:8-10).

El 9 de diciembre de 2007, Stanley Fish, uno de los más reconocidos académicos en los Estados Unidos, escribió en su blog que “la integridad, la cualidad de mantenerse firme por los mismos valores en cualquier situación sin importar con quién habla usted, probablemente no sea un requisito para navegar en las aguas traicioneras y siempre cambiantes de la diplomacia nacional e internacional”. Lo que verdaderamente importa en un dirigente, sugiere, no es la integridad, sino la habilidad para obtener lo que la nación necesita.

Lo esencial no es el carácter, sino la destreza para ganar.

Esta cuestión sobre el liderazgo ha sido discutida por largo tiempo. John Milton argumentó en el siglo XVII que el gobernante debería ser elegido por causa de “la eminencia de su sabiduría e integridad” (El ejercicio de la magistratura y el reinado). Thomas Hobbes, su contemporáneo, contestó que el mérito del líder no reside en su virtud como ser humano, sino en su aptitud y habilidad (Leviatán). Maquiavelo, más de un siglo antes, había anticipado la posición de Hobbes con una importante limitación: que el líder proyecte una imagen de integridad y no de mera habilidad (El príncipe).

Jesús también tuvo que responder a esta pregunta. Cuando Satanás se dio cuenta de que no podía vencerlo con engaños, lo llevó a un monte muy alto, le mostró todos los reinos del mundo y sus riquezas y entonces le dijo: “Te voy a dar todo esto si me adoras. Es decir, yo te lo doy todo; tú solo dame tu integridad. Estamos solos. Nadie se dará cuenta”.

De esta manera, Jesús podía ganarlo todo y todavía proyectar una imagen de integridad, aunque falsa. Pero Jesús rechazó la oferta y mantuvo su integridad. Sabía que solamente Dios puede dar porque él es el único dueño de todo.

Si sufres tentación, no renuncies a tu integridad. Recuerda que solo Dios puede dar porque todo le pertenece. Satanás ofrece lo que no es suyo y algún día tendrá que devolverlo.

Por desgracia, muchos caen aún en el engaño. Miles entregan su futuro a Satanás a cambio de promesas que no puede cumplir. Sigue mejor el ejemplo de Jesús.

 MEDITACIONES MATINALES JÓVENES 2013
¿SABÍAS QUE…?
Por: Félix H. Cortez