lunes, 26 de agosto de 2013

MESEROS VOLADORES


Tu oración: Padre, gracias porque cada día me das agua y comida.

Versículo para hoy: «Los cuervos le llevaban pan y carne por la mañana y por la tarde. El agua la bebía del arroyo». 1 Reyes 17: 6.

LOS ISRAELITAS nuevamente se habían olvidado de Dios, los ídolos eran parte de su culto, tenían templos especiales para cada uno de esos dioses, pero aún quedaban hombres y mujeres que amaban y obedecían a Dios.

Dios le pidió a Elías que fuera con el rey Acab para que le diera un mensaje muy importante. Acab era un rey muy malo y no creía en Dios, pero Elías fue y le dijo que no llovería por tres años, habría una gran sequía.

El rey Acab rápidamente envió llamar a sus soldados para que atraparan a Elías. Pero Dios ya le había dicho que se fuera a esconder en el arroyo de Querit. Mientras estuvo allá Dios le envió Cuervos con alimento para que comiera.

         LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

domingo, 25 de agosto de 2013

LA ALIMENTACIÓN DE LOS CINCO MIL


Dadles vosotros de comer. Mateo 14:16.

Los discípulos pensaban haberse retirado a donde no serían molestados; pero tan pronto como la multitud echó de menos al divino Maestro, preguntó: “¿Dónde está?” Había entre ella algunos que habían notado la dirección que tomaran Cristo y sus discípulos. Su número fue en aumento, hasta que se reunieron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

Desde la ladera de la colina, él miraba a la muchedumbre en movimiento, y su corazón se conmovía de simpatía. Aunque interrumpido y privado de su descanso, no manifestaba impaciencia... Abandonando su retiro, halló un lugar conveniente donde pudiese atender su pobreza espiritual...

La gente escuchaba las palabras misericordiosas que brotaban tan libremente de los labios del Hijo de Dios. Oían las palabras de gracia, tan sencillas y claras que les parecían bálsamo de Galaad para sus almas. El poder sanador de su mano divina impartía alegría y vida a los moribundos, y comodidad y salud a los que sufrían enfermedades. El día les parecía como el cielo en la tierra, y no se daban la menor cuenta de cuánto tiempo hacía que no habían comido.

“Cuando ya era muy avanzada la hora, sus discípulos se acercaron a él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya muy avanzada. Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y compren pan, pues no tienen qué comer. Respondiendo él, les dijo: Dadles vosotros de comer”. Sorprendidos y atónitos, le dijeron: “¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer? Él les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces. Y les mandó que hiciesen recostar a todos por grupos sobre la hierba verde... Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y repartió los dos peces entre todos. Y comieron todos, y se saciaron. Y recogieron de los pedazos doce cestas llenas, y de lo que sobró de los peces” (Marcos 6:30-44).

El que enseñaba a la gente la manera de obtener paz y felicidad se preocupaba tanto por sus necesidades temporales como de las espirituales – Signs of the Times, 12 de agosto de 1897; ver un texto similar en El Deseado de todas las gentes, pp. 332, 333.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White

APRENDE A ESPERAR, LAS BENDICIONES YA ESTÁN EN CAMINO


Yo he puesto mi esperanza en el Señor; yo espero en el Dios de mi salvación. ¡Mi Dios me escuchará! Miqueas 7:7

El mundo marcha en forma vertiginosa. Las esperas parecen estar en desuso en la vida contemporánea. Tanto es así que quizás en algunas ocasiones, cuando nos toca esperar, perdemos la paciencia. Sin embargo, las esperas tienen un valor didáctico impresionante. Cuando esperamos algo, o a alguien, desarrollamos paciencia y tolerancia, que son dos valores de gran importancia.

Hoy, cuando muchas cosas se hacen en pocos segundos o minutos, es importante que aprendamos a esperar tranquilamente. Es necesario reconocer que todo se hace a su debido tiempo. Esperar que un hijo alcance la madurez, solidificar una relación matrimonial, cultivar una relación de amor con Dios, son algunos de los asuntos de la vida que requieren una paciente espera hasta que podamos ver los resultados.

El profesor de psicología José Luis Trechera, autor del libro La sabiduría de la tortuga, hace referencia al largo tiempo que muchas tortugas marinas emplean para llegar a determinadas playas y cumplir con su misión: desovar con el fin de mantener la especie. Pueden viajar miles de kilómetros sin prisa, aunque sin detenerse, sorteando toda clase de obstáculos, incluyendo la agresión humana.

La prisa desmedida puede causarnos graves problemas, como son los arrebatos intensos de estrés, el cansancio, la pérdida de la fe en Dios, la pérdida de la confianza en los demás… La urgencia puede precipitar la toma de decisiones equivocadas, que traerán fatales consecuencias.

Cuando trasladamos la impaciencia a nuestra relación con Dios, podemos llegar al punto de poner en duda las promesas que el Señor nos ha hecho. Podemos incluso llegar a pensar que él nos ha olvidado y comenzar a tomar decisiones sin someterlas a su escrutinio.

Amiga, si tienes asuntos sin resolver que has puesto en las manos de Dios y te parece que la respuesta se dilata, recuerda que: ‘“El Señor es todo lo que tengo. ¡En él esperaré!’ Bueno es el Señor con quienes en él confían, con todos los que lo buscan. Bueno es esperar calladamente a que el Señor venga a salvarnos” (Lamentaciones 3:24-25). ¡Espera confiadamente en Dios, pues él actuará! ¡No tengas dudas de ello!

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado

LA ÚLTIMA COLECTA DE RACHEL


Entonces oí una voz del cielo, que decía: “Escribe: ‘Dichosos los que de ahora en adelante mueren en el Señor’ “Sí”, dice el Espíritu, “ellos descansarán de sus fatigosas tareas, pues sus obras los acompañan” (Apocalipsis 14:13).

Rachel Beckwith tenía solo nueve años cuando murió, el 23 de julio del 2011; apenas dos semanas antes de que yo escribiera esta reflexión. Puedes leer su historia en el artículo del New York Times “Rachel’s Last Fund Raiser” [La última colecta de Rachel], de Nicholas Kristof. Desde muy pequeña, tuvo el deseo de ayudar a otros. A los cinco años donó su cabello a una organización llamada Locks of Love [Rizos de amor] que hace pelucas para niños que han perdido el cabello por causa del cáncer u otras enfermedades. Después de que le cortaran el cabello, Rachel anunció que se lo dejaría crecer para volverlo a donar. Y así fue.

El 12 de junio de 2011, cuando tenía ocho años, Rachel decidió donar su fiesta de cumpleaños número nueve, con el objetivo de construir pozos de agua para personas necesitadas en África mediante una organización llamada Charity: Water. Pidió a sus amigos que, en vez de darle un regalo, donaran nueve dólares en la página de Internet que había designado (charitywater.org/rachel). Se propuso una meta de trescientos dólares, pero entristeció cuando solo pudo recaudar doscientos veinte. El 20 de julio, Rachel sufrió un accidente mientras viajaba en automóvil con su familia y quedó gravemente herida. Sus amigos y miembros de iglesia, buscando cómo apoyarla, se enteraron de su colecta y empezaron a donar dinero en su página de Internet. Muy pronto las donaciones sobrepasaron los trescientos dólares y se recaudaron 47.544 dólares antes de que la pequeña muriera, rompiendo el récord del famoso cantante Justin Bieber, que había regalado su fiesta de cumpleaños número diecisiete. El 23 de junio, Rachel fue desconectada de los aparatos que la mantenían con vida porque era claro que nunca despertaría. Sus padres habían decidido donar una vez más su cabello y varios órganos para dar vida a otros niños. La colecta de Rachel siguió creciendo. Consulté su página poco antes de escribir esta lectura, y llevaba más de un millón de dólares. Quién sabe cómo terminará lo que ella inició con amor.

Lo mismo pasa cuando, con amor, comunicamos el evangelio de Cristo Jesús. Puede ser que por medio de ti se conviertan solo unas cuantas personas, pero no sabes hasta dónde llegará esa cadena. Cuando siembras con amor la semilla del evangelio, el Espíritu Santo potenciará tu esfuerzo y los resultados serán eternos. Todos tenemos el privilegio de iniciar una cadena de vida que alcanzará hasta la eternidad. ¿Ya iniciaste la tuya?

Lecturas Devocionales para Jóvenes 2013
¿Sabías qué..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix Cortez

RECUERDOS


Lugar: Maryland, EE.UU.

Palabra de Dios: Apocalipsis 21:4

Recuerdo el día que oí la noticia. Fue un duro golpe para mí. Un buen amigo mío había muerto repentinamente, del corazón. No podía creerlo. Era tan joven, acababa de terminar la universidad.

¿Cómo podía haber muerto?

Mientras corrían las lágrimas por mis mejillas, recordé los buenos momentos que habíamos pasado juntos. Nos habíamos conocido en la escuela secundaria. Nosotros dos y otra chica habíamos llegado a ser amigos muy cercanos. Hablábamos, nos reíamos y andábamos juntos.

Recuerdo que estudiábamos juntos para nuestras clases. Nos reuníamos a desayunar en el comedor del colegio, y allí repasábamos para las pruebas del día. Una vez, también salimos con nuestras redes a buscar bichos, para la clase de Biología. Nos reíamos todo el tiempo. También, tocábamos juntos en el coro de campanas del colegio, lo que significó que salíamos juntos a tocar a otras iglesias y en viajes del coro. Él y yo fuimos juntos a Malasia en un viaje misionero.

¡Tenía tantos buenos recuerdos!

Si alguna persona cercana a ti ha muerto, sabes de lo que hablo.

Yo no pude ir al funeral de mi amigo, pero más tarde me enteré de que fue una celebración de su vida. En un momento tan triste, ¿cómo pudieron sus amigos y familiares enfocarse en lo positivo? ¡Por la esperanza de la resurrección!

Jesús promete que cuando él regrese los muertos en Cristo resucitarán.

Viviremos juntos por la eternidad. Y eso no es todo. “Él [Dios] les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir”

Lecturas Devocionales para Menores 2013
En algún lugar del Mundo
Por Helen Lee Robinson

ASA, EL REY QUE OBEDECIÓ A DIOS


Tu oración: Dios, que hoy mis vecinos y amigos vean que tú vives en mi hogar.

Versículo para hoy: «Durante su reinado, hubo paz en el país». 2 Crónicas 14: 1.

ASA amaba tanto a Dios que obedecía sus mandamientos, él deseaba que su país disfrutara de paz después de tantas guerras y reyes malos que lo habían gobernado.

La gente se había olvidado de Dios, ahora adoraba a los ídolos. Por esa razón el rey Asa destruyo los ídolos y los templos donde no adoraban a Dios.

Asa junto a todos los habitantes de la ciudad y construyeron todo lo que se había destruido por las guerras. Asa les dijo que Dios les había dado esa ciudad, por lo tanto debían cuidarla.

Los vecinos de otras ciudades vieron como prosperaban los israelitas, porque Dios ahora vivía en esa ciudad donde se le amaba y alababa.

         LECTURAS DEVOCIONALES PARA PEQUEÑOS
AMIGOS DE JESÚS
Por: Cesia Alvarado Zemleduch

sábado, 24 de agosto de 2013

SACIANDO LA SED DEL ALMA


Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. Juan 4:15.

La mujer estaba tan atónita por sus palabras que colocó su cántaro sobre el pozo, y olvidando la sed del extraño y su pedido de bebida, olvidando por qué había venido al pozo, quedó absorta en su ferviente deseo de escuchar cada palabra...

Entonces Jesús cambió bruscamente el tema de la conversación, y le ordenó a la mujer que llamara a su esposo. Ella respondió francamente: “No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad” (Juan 4:17, 18).

Según se revelaba su pasado ante ella, la mujer temblaba. Se despertó la convicción por el pecado. Dijo: “Señor, me parece que tú eres profeta” (vers. 19). Y entonces, para cambiar la conversación a otro tema, intentó conducir a Cristo a una discusión sobre sus diferencias religiosas...

La convicción del Espíritu de Dios había llegado al corazón de la mujer samaritana... Ninguna enseñanza escuchada hasta ese momento había estimulado su naturaleza moral y despertado en ella la sensación de una necesidad superior.

Cristo leyó debajo de la superficie, y le reveló a la mujer de Samaria la sed su propia alma; algo que el agua del pozo de Sicar jamás podría satisfacer...

La sed natural de la mujer de Samaria la había llevado a una sed del alma por el agua de vida...

Habiendo olvidado qué propósito la había traído al pozo, la mujer dejó su cántaro de agua y se fue a la ciudad, a decirles a todos los que encontraba: “Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?” (vers. 29).

Las cisternas de la tierra a menudo están vacías, sus estanques se secan; pero en Cristo hay una fuente viva de la que siempre podemos sacar... No hay peligro de agotar su contenido; porque Cristo es la fuente inagotable de la verdad. Él ha sido la fuente de agua viva desde la caída de Adán. Él afirma: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba” (Juan 7:37). Y añadió: “El que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” (Juan 4:14) – Signs of the Times, 22 de abril de 1897.

Tomado de  Meditaciones Matutinas para adultos 2013
"Desde el corazón"
Por Elena G. de White