Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará? [...] Anda en busca de lana y de
lino, y gustosa trabaja con sus manos. Proverbios 31:10, 13
Camisas
planchadas, calcetines limpios y todo bien acomodado en un cajón del armario;
un perfume varonil; corbatas sin manchas y navajas de rasurar nuevas, son los
mejores artículos de belleza que todo varón aprecia. La imagen que tu esposo
presenta en su trabajo, ante sus compañeros, ante sus amigos y ante los
vecinos, es vital para que tenga éxito como persona. No necesitamos tener
cuerpos perfectos, ni tampoco llenar los armarios con ropa costosa para mostrar
una buena imagen. Únicamente hacen falta dos elementos: buen gusto y pulcritud.
El
arreglo personal de su esposo es la mejor promoción que una esposa hace de sí
misma. No importa lo “arregladitas” que andemos nosotras, si nuestro esposo es
la personificación del mal gusto y del descuido en su arreglo personal, quedará
en entredicho la clase de esposas que somos.
Mucha
gente dice que los varones acunan con más denuedo el niño que todos tenemos
dentro. Muchos de ellos esperan de su esposa asesoría y consejo a la hora de
escoger su indumentaria, así como lo hace un chico. Hazlo con gusto, como si
fueras tú la que va a vestir determinada prenda. Los cuellos arrugados, los
puños ennegrecidos, las corbatas manchadas, los calcetines rotos, la falta de
pulcritud en el corte de pelo, te dejan a ti muy mal parada en cualquier lugar
donde tu esposo se presente.
Amiga,
en esta época en la que hay tanta tecnología, todavía existen el agua y el
jabón, las agujas y las planchas. Si no tienes los medios económicos para
encargar a otras personas el cuidado de la vestimenta de tu esposo, ¡hazlo tú
misma! Esta puede ser una de las mejores demostraciones de amor y cuidado.
Piensa que la apariencia personal de tu esposo depende en gran medida de ti. No
importa si él se desempeña como ejecutivo de una gran empresa, o quizá como
conductor de taxi, comerciante o albañil. El asunto es que necesita verse bien
para sentirse bien, y te aseguro que igualmente te sentirás también orgullosa
al verlo feliz.
Haz
que por tu medio se cumpla en tu esposo lo que el sabio escribió: “Su esposo es
respetado en la comunidad; ocupa un puesto entre las autoridades del lugar”
(Proverbios 31:23).
Tomado de Meditaciones Matutinas para la
mujer
“Aliento para cada día”
Por Erna Alvarado




